Por qué la edición genética del pomelo podría convertirlo en una fruta menos amarga

Un equipo del Volcani Center en Israel utiliza nuevas técnicas biotecnológicas para modificar los compuestos responsables de su gusto característico, según New Scientist

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La técnica CRISPR aplicada al
La técnica CRISPR aplicada al pomelo permite reducir su sabor amargo y ofrece beneficios a la industria de los cítricos

La utilización de la técnica CRISPR para modificar el pomelo y reducir su amargor abre nuevas perspectivas para la industria de los cítricos, según detalla New Scientist.

Un equipo de científicos del Volcani Center, en Israel, trabaja para eliminar los compuestos responsables del sabor amargo. El objetivo es no solo transformar el consumo, sino también ampliar el mercado de esta fruta. Aunque la iniciativa sigue en fase experimental, la meta es modificar las características organolépticas del pomelo y atraer a un público más amplio.

Innovación científica: edición genética del pomelo

El sabor amargo del pomelo se debe principalmente a tres compuestos: naringina, neohesperidina y poncirina. De acuerdo con los resultados presentados por Nir Carmi, responsable del proyecto en el Volcani Center, su equipo ha empleado la edición genética mediante CRISPR para desactivar el gen que produce la enzima responsable de sintetizar estas sustancias.

Tras esta modificación genética, los investigadores no han detectado ninguno de estos tres compuestos amargos en las hojas de los árboles editados. Sin embargo, como los pomelos requieren varios años para dar frutos, aún no se ha verificado el resultado final en la fruta. Carmi y su equipo consideran que esta estrategia puede transformar el perfil de sabor y revolucionar el consumo del pomelo.

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La modificación genética desactiva el gen que produce la enzima responsable de los compuestos amargos en el árbol de pomelo (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las plantas editadas contienen también, de momento, un gen marcador que permite identificar cuáles han sido modificadas correctamente. Esta característica lleva a que la mayoría de autoridades regulatorias clasifiquen los árboles como “transgénicos”. En países como Estados Unidos y Japón, en cambio, las autoridades hacen distinción entre plantas transgénicas y plantas simplemente editadas, lo que facilita la aprobación y comercialización en esos mercados.

El equipo israelí planea ahora repetir el proceso sin introducir genes marcadores. Según la investigadora Elena Plesser, esto es posible pero “es un proceso muy exigente”, señaló en declaraciones recogidas por New Scientist. La eliminación del gen marcador exige más tiempo y dedicación, lo que amplía la espera para que los frutos editados lleguen a escala comercial.

En paralelo, el grupo explora la posibilidad de desactivar el mismo gen en especies resistentes al frío, como el naranjo trifoliado, cuyo alto contenido de estos compuestos impide el consumo humano. El cruce de árboles resistentes con variedades populares podría permitir la obtención de frutas atractivas para el consumidor y aptas para su cultivo en regiones templadas, como el norte de Europa.

Impactos para la industria y los consumidores

La reducción del sabor amargo tendría efectos directos en el consumo. Carmi sostiene ante New Scientist que la innovación “podría expandir el mercado”, ya que el amargor limita la aceptación entre los niños y parte de los adultos.

La innovación genética en cítricos
La innovación genética en cítricos abre nuevas oportunidades para expandir el mercado del pomelo en diferentes segmentos de consumo (Crédito: Freepik)

Esta transformación genética puede favorecer la introducción del pomelo en la dieta y dinamizar el sector frutícola, además de brindar nuevas posibilidades en la lucha contra la enfermedad del enverdecimiento de los cítricos.

Dicha enfermedad ha provocado grandes pérdidas a nivel mundial. Los insectos que la transmiten no sobreviven en zonas frías, pero hasta ahora, las variedades tolerantes al frío presentan un sabor demasiado amargo. Eliminar los compuestos responsables permitiría cultivar cítricos comestibles en áreas antes no aptas para su explotación comercial.

Además, el desarrollo de pomelos menos amargos abre la puerta a otras mejoras, como la creación de variedades sin semillas. Esto beneficiaría tanto a productores como a consumidores, agilizando la producción y ampliando las opciones en el mercado.

Proyectos similares están en marcha en otros laboratorios, aunque, según Carmi, el grupo israelí lidera esta línea de investigación por los avances alcanzados en la edición genética aplicada al pomelo y a especies resistentes al frío.

Desafíos regulatorios y dilemas científicos

El potencial agrícola impulsa la
El potencial agrícola impulsa la adopción de plantas genéticamente modificadas en mercados internacionales (Imagen Ilustrativa Infobae)

A pesar del optimismo sobre el potencial agrícola y comercial, persisten retos regulatorios y científicos importantes. En la mayor parte de los países, la presencia de un gen marcador clasifica a las plantas como transgénicas, sometiéndolas a procesos de aprobación más largos y costosos. En mercados como Estados Unidos y Japón, en cambio, la planta modificada genéticamente sin genes marcadores encuentra una normativa más flexible y un procedimiento de validación más eficiente.

El equipo de Carmi busca ya la edición genética sin genes adicionales, aunque esto implica una labor aún más prolongada y compleja. Plesser señala la dificultad de este proceso, lo que prolongará los tiempos antes de que los frutos editados lleguen masivamente al mercado.

La aparición de un pomelo con menor amargor genera dudas sobre la seguridad alimentaria. Uno de los problemas del pomelo es la interacción de ciertos compuestos con medicamentos, en particular la naringina, capaz de inhibir enzimas hepáticas esenciales para metabolizar fármacos como las estatinas. Según la científica Erin Mulvihill, de la Universidad de Ottawa, citada por New Scientist, si bien la naringina es uno de los principales responsables, no es el único compuesto implicado.

Eliminar esta sustancia disminuiría parte de las interacciones, aunque otros componentes aún pueden representar riesgos. Por esto, ajustar totalmente los perfiles químicos requerirá de investigaciones adicionales antes de que los nuevos pomelos editados genéticamente lleguen al consumo masivo.

De acuerdo con Mulvihill, sería necesario modificar diversos factores genéticos para que el pomelo elimine todos los riesgos asociados a la interacción con ciertos medicamentos. Por ahora, el desarrollo de estas nuevas variedades supone solamente el primer paso en una línea de progreso científico que aún tiene camino por recorrer.