Cómo logra el cerebro identificar el sarcasmo y descifrar dobles sentidos en la vida cotidiana

Un estudio realizado por el Instituto Tecnológico de Massachusetts revela que la comprensión de la ironía requiere utilizar el contexto, las normas sociales y la entonación, demostrando la complejidad de la comunicación humana no literal

(Imagen Ilustrativa Infobae)
El cerebro humano utiliza el contexto, las normas sociales y la entonación para descifrar el sarcasmo y los dobles sentidos (Imagen Ilustrativa Infobae)
Guardar

Desde el sarcasmo cotidiano hasta las metáforas que enriquecen una conversación, el cerebro humano oculta un complejo engranaje destinado a descifrar lo que las palabras no dicen explícitamente. ¿Cómo logra nuestra mente navegar este océano de dobles sentidos, ironías y matices? Un reciente avance de la ciencia cognitiva arroja luz sobre las destrezas mentales que permiten comprender todo aquello que va más allá del significado literal.

Un equipo de investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) ha demostrado que el cerebro utiliza diferentes tipos de inferencias para comprender el lenguaje no literal. El trabajo, publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences, identificó tres grupos principales de habilidades pragmáticas que permiten captar mensajes sutiles y matices que las palabras, por sí solas, no revelan.

PUBLICIDAD

Las claves de la comprensión pragmática

El estudio, liderado por Evelina Fedorenko y Edward Gibson, profesores de ciencias cognitivas en el MIT, junto con los investigadores Sammy Floyd y Olessia Jouravlev, exploró cómo el contexto influye en la interpretación del lenguaje cotidiano. Fedorenko explicó que la comprensión pragmática implica razonar sobre las intenciones detrás de lo que alguien dice y el mensaje que busca transmitir, lo que enfatiza la complejidad de la comunicación humana y la relevancia de factores externos a las palabras.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
La investigación del MIT destaca la importancia del contexto social y las señales visuales en la interpretación de mensajes indirectos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Uno de los ejes centrales del trabajo fue la importancia del entorno en la comunicación. Mientras investigaciones previas se habían enfocado en el procesamiento del significado literal, este estudio destaca que la comprensión real de cualquier mensaje depende de factores como el entorno social, las señales visuales y el tema de la conversación.

PUBLICIDAD

Gibson ilustró esta idea con la frase “la gente se está yendo”, que puede transmitir diferentes intenciones según el momento en que se pronuncie durante una fiesta. “Cuando dices una frase, existe un significado literal, pero la interpretación de ese significado depende del contexto”, indicó Gibson.

Los tres tipos de inferencias pragmáticas que utiliza el cerebro

Los autores del MIT identificaron tres tipos fundamentales de habilidades pragmáticas:

1. Conocimiento de convenciones y normas sociales

Este grupo se refiere a la comprensión de reglas sociales compartidas, como las solicitudes indirectas o la ironía. Por ejemplo: durante una cena, alguien dice: “¿No hará frío con la ventana abierta?” Si bien la frase parece una pregunta inocente, en realidad puede ser una manera indirecta de sugerir que prefieren que cierren la ventana. La persona interpreta la solicitud gracias a su conocimiento de las costumbres sociales.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
La entonación y los cambios en el tono de voz son claves para descifrar emociones e intenciones en el lenguaje hablado (Imagen Ilustrativa Infobae)

2. Comprensión del mundo físico

Aquí, el cerebro utiliza información sobre la realidad material para captar referencias o implicaciones. Es decir, si alguien comenta, “Cuidado, que el piso está mojado”, quien escucha entiende que debe caminar con precaución para no resbalar, reconociendo la implicación a partir de su experiencia con objetos y estados físicos.

3. Interpretación de la entonación

El tercer grupo está relacionado con la interpretación de la entonación, es decir, la habilidad para percibir matices de significado a partir de cambios en el tono de voz, que pueden señalar distintas emociones o intenciones. Así, ante frases como “quería medias azules y negras”, resaltar la palabra “negras” permite deducir que ese color no fue entregado, aunque la queja no se enuncie de manera directa; es la variación en la entonación lo que orienta la comprensión del mensaje.

Cómo se estudió la comprensión no literal

Para alcanzar estas conclusiones, el equipo del MIT diseñó un conjunto de 20 tareas que evaluaban distintos aspectos de la habilidad pragmática. La investigación, realizada en dos fases con 400 personas en cada una, sumó 800 participantes reclutados a través de una plataforma en línea.

Los voluntarios dedicaron cerca de ocho horas a completar pruebas que abarcaban interpretación de humor, sarcasmo y variaciones en la entonación. Los resultados señalaron que las tareas se agrupaban de manera constante en los tres tipos mencionados y que factores como la inteligencia general o la capacidad auditiva no alteraban estos patrones.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
La investigación abre nuevas vías para analizar la actividad cerebral relacionada con la comunicación no literal mediante neuroimagen (Imagen Ilustrativa Infobae)

El estudio del MIT abre nuevas posibilidades para la investigación en neurociencia y comunicación. Los autores planean utilizar técnicas de neuroimagen para analizar si las destrezas pragmáticas detectadas se corresponden con actividad específica en regiones cerebrales, como el sistema central del lenguaje o la teoría de la mente.

La batería de pruebas desarrollada podría utilizarse para estudiar a personas con autismo, quienes presentan desafíos en la interpretación de señales sociales, y también en investigaciones sobre diferencias interculturales

Jouravlev señaló que las diferencias culturales pueden influir en la comprensión de mensajes indirectos: en ruso, por ejemplo, la comunicación suele ser más directa, lo que puede producir variaciones en la interpretación de solicitudes en comparación con angloparlantes.

Estos resultados evidencian la flexibilidad y creatividad con la que el cerebro humano comunica y descifra mensajes de manera indirecta y no literal, reflejando la riqueza de estrategias pragmáticas utilizadas en la vida diaria.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Últimas Noticias

Qué causa el TOC, por qué no tiene cura definitiva y cómo se controlan los síntomas

En el día de la visibilización de este trastorno, especialistas explican cuáles son las obsesiones y compulsiones más frecuentes, sus principales causas y las herramientas terapéuticas disponibles

Qué causa el TOC, por qué no tiene cura definitiva y cómo se controlan los síntomas

"Cada minuto cuenta”: de qué se trata el plan de salud vascular que anunció el ministro Mario Lugones

La iniciativa, presentada en el marco del congreso que organiza la Sociedad Argentina de Cardiología, busca articular en una red federal la prevención, el diagnóstico, la atención de infartos y ACV, la rehabilitación y el seguimiento de pacientes

"Cada minuto cuenta”: de qué se trata el  plan de salud vascular que anunció el ministro Mario Lugones

Qué es el bloqueo atmosférico que prolonga los días grises y sin sol en el AMBA

La persistencia de nubes bajas, humedad y lloviznas responde a una alteración de la circulación habitual del aire. Cómo actúa este patrón, por qué cambia según la región y qué efectos mantiene sobre gran parte del país

Qué es el bloqueo atmosférico que prolonga los días grises y sin sol en el AMBA

Cómo pueden los movimientos de los dedos aportar señales sobre el deterioro cognitivo

Una investigadora especializada en envejecimiento cerebral explicó a The Telegraph de qué manera dos pruebas sencillas permiten evaluar la velocidad, coordinación y precisión de la destreza manual, y qué dificultades pueden advertir

Cómo pueden los movimientos de los dedos aportar señales sobre el deterioro cognitivo

Le descubrieron un cáncer de pulmón, le extirparon parte del órgano y volvió a trabajar a los 10 días: “Creo que tuve mucha suerte”

El chef y pastelero Juan Manuel Herrera descubrió el tumor en una radiografía de rutina, pasó por una cirugía y cuatro sesiones de quimioterapia

Le descubrieron un cáncer de pulmón, le extirparon parte del órgano y volvió a trabajar a los 10 días: “Creo que tuve mucha suerte”