
La enfermedad de Chagas aún existe y afecta a 8 millones de personas en todo el mundo, la mayoría en América Latina. Causa más de 10.000 muertes al año y todavía no se cuenta con una vacuna ni tratamientos eficaces y probados para la fase crónica de la infección.
Un grupo de investigadores científicos de Argentina, Costa Rica y España, que forman parte de la red RENATEC del Programa Iberoamericano de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo (CYTED) identificó que la candimina, un alcaloide extraído de una planta silvestre, podría ser un compuesto para actuar contra un blanco molecular del parásito que es responsable de la enfermedad.
PUBLICIDAD
El compuesto pertenece a una especie que popularmente se conoce como “amancay” o “amarilis”. Aunque vale tener en cuenta que hay otras especies de plantas que reciben también ese nombre común.

“En estudios previos, habíamos encontrado que la candimina tenía efectos frente al parásito. Ahora, con el uso del modelado molecular computacional, pudimos determinar un posible mecanismo predictivo sobre cómo actúa la candimina para matar al parásito. Bloquea una proteína clave para mantener al parásito con vida”, explicó a Infobae la doctora en bioquímica Gabriela Egly Feresin, investigadora del Conicet y la Universidad Nacional de San Juan en Argentina.
PUBLICIDAD
A partir de los resultados, es necesario avanzar con estudios preclínicos y clínicos. La meta es favorecer el diseño de terapias más seguras.
El trabajo fue publicado en la revista Molecular Diversity. Otros integrantes del equipo pertenecen a la Universidad de Barcelona y la Universidad de Costa Rica.
Chagas: una problemática pendiente

La enfermedad de Chagas es causada por la infección por Trypanosoma cruzi, un parásito transmitido principalmente por insectos vectores como la vinchuca. También se transmite a través de transfusiones de sangre contaminada, vía materna y alimentos contaminados.
La búsqueda de nuevos tratamientos se dirige a encontrar proteínas del parásito que sean vitales para su supervivencia y que no tengan equivalentes funcionales en el organismo humano. Esa diferencia biológica entre las especies es la que hace posible atacar al Trypanosoma cruzi sin dañar al paciente.
PUBLICIDAD
En los estudios previos ya habían demostrado que la candimina —un alcaloide presente en Hippeastrum escoipense, una especie de planta de la familia Amaryllidaceae— mata al parásito en pruebas de laboratorio, y que combinado con el medicamento benznidazol lo potenciaba y permitia reducir la dosis efectiva.

La candimina daña las membranas del parásito Trypanosoma cruzi, genera estrés oxidativo y altera su función mitocondrial. Esto produce la muerte del parásito.
Con esos antecedentes sobre la mesa, quedaba pendiente una pregunta clave: a qué proteína exacta del parásito se une la candimina para producir ese efecto.
“Nos propusimos trabajar mediante simulaciones de modelado molecular computacional, una técnica que predice cómo interactúan moléculas y proteínas sin necesidad de hacer experimentos costosos en el laboratorio”, señaló la doctora.
PUBLICIDAD
El equipo seleccionó ocho proteínas del parásito que son esenciales para su supervivencia. Luego analizaron cuál de ellas mostraba mayor afinidad con la candimina.
La llave que encaja: candimina contra el Chagas

La investigación combinó dos técnicas computacionales. Primero aplicó un análisis de “acoplamiento molecular” y luego ejecutó simulaciones de dinámica molecular durante 400 nanosegundos para verificar si esa unión se mantenía estable a lo largo del tiempo.
Las ocho proteínas evaluadas incluyeron: “Escualeno sintetasa” del parásito Trypanosoma cruzi (TcSQS), la cruzipaína, la tripanothiona reductasa y la trans-sialidasa, entre otras. Son blancos que se estudian en la investigación de fármacos antiparasitarios.
De las ocho proteínas, la TcSQS fue la que mostró mayor afinidad con la candimina. “Esta enzima cataliza el primer paso en la producción compuestos que el parásito necesita para mantener la integridad de su membrana”, resaltó.
PUBLICIDAD
Las simulaciones de dinámica molecular confirmaron que la candimina permaneció estable dentro del sitio activo de la enzima TcSQS durante los 400 nanosegundos de simulación, sin disociarse del bolsillo de unión.

El análisis de toxicidad computacional clasificó a la candimina en la clase de toxicidad 3, sin evidencia de daño hepático, neurológico, cardíaco, citotóxico ni mutagénico. Su absorción gastrointestinal fue estimada como alta, un dato relevante para su posible uso oral.
Ese perfil contrasta con el de los tratamientos actuales. Los investigadores señalaron que los fármacos disponibles están limitados por los efectos secundarios graves y escasa eficacia en la fase crónica.
PUBLICIDAD
“La candimina podría ofrecer un perfil más seguro, aunque aún esta hipótesis requiere confirmación experimental en animales y luego en fase clínica”, subrayó la científica. Reconoció que las simulaciones computacionales por sí solas no alcanzan para establecer el mecanismo de acción de la candimina.
Como próximos pasos, “haremos ensayos adicionales en modelos de infección en animales —tanto en fase aguda como crónica— para determinar su eficacia, toxicidad y seguridad real frente a los tratamientos existentes”, adelantó.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Un equipo identifica en Egipto una especie extinta de cocodrilo de hace 45 millones de años
El cráneo casi completo, recuperado durante la década de 1920, permitió describir un gavial que habitó en el mediterráneo y se alimentaba de peces

El planeta de lava que sorprende a los científicos: un mundo extremo con años que duran apenas 24 horas
El poderoso Telescopio Espacial James Webb de la NASA observó una supertierra a 154 años luz. Completa una órbita alrededor de su estrella en apenas un día terrestre

Cómo la ingeniería genética podría recuperar especies extintas y proteger a las que están en peligro
Beth Shapiro, bióloga evolutiva y directora científica de Colossal Biosciences, explicó en el podcast “Huberman Lab” de qué manera las modificaciones sobre el ADN permitieron recrear rasgos del lobo gigante y desarrollar estrategias para animales amenazados

La NASA reveló una foto panorámica del amanecer en Marte tomada por el rover Curiosity
El registro captado a primera hora local permite observar tonos azulados y acantilados distantes que podrían aportar pistas sobre la historia geológica del planeta rojo

Cómo un gen hallado en un gusano podría aportar pistas para entender el Parkinson
Un equipo de la Universidad de Georgia identificó en planarias un segmento genético con equivalente humano, vinculado a enfermedades donde mueren células cerebrales, lo que abre preguntas sobre su función en la supervivencia neuronal de las personas




