De tratamientos a acciones simples: claves de expertos para controlar la migraña

Nuevos enfoques en el manejo de esta dolencia resaltan la importancia de una visión integral que contemple tanto la prevención como la respuesta ante cada episodio

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El diagnóstico diferencial minucioso frente
El diagnóstico diferencial minucioso frente a cefalea tensional o bruxismo es clave para mejorar la eficacia de las terapias para la migraña (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un grupo creciente de investigaciones y sitios internacionales de referencia indican que la migraña no responde únicamente a factores biológicos, sino que elementos cotidianos como el estrés, la falta de descanso y determinados hábitos influyen de manera decisiva en su aparición.

Esta forma de cefalea afecta a millones de personas y suele confundirse con otros tipos de dolores de cabeza, lo que complica tanto el diagnóstico preciso como el tratamiento adecuado. Datos recientes señalan la necesidad de estrategias preventivas y terapéuticas más personalizadas para quienes conviven con la migraña.

Aunque el conocimiento científico sobre el fenómeno ha avanzado, especialistas advierten que muchos estudios presentan limitaciones relevantes, como el tamaño reducido de las muestras y la dificultad para diferenciar la migraña de otros tipos de cefalea, como la tensional o la asociada a problemas dentales.

No siempre resulta sencillo determinar si el dolor se origina en un episodio de bruxismo o en una alteración vascular, ya que los métodos diagnósticos específicos no se emplean sistemáticamente en la consulta diaria. Esta falta de diferenciación puede reducir la eficacia de las recomendaciones generalizadas y subraya la importancia de una evaluación clínica minuciosa.

Bases fisiológicas y clasificación de la migraña

Ajustar la higiene del sueño
Ajustar la higiene del sueño y consultar a especialistas en caso de síntomas persistentes son pasos clave para quienes buscan aliviar los episodios de dolor y mejorar su bienestar (Imagen Ilustrativa Infobae)

Desde el punto de vista fisiológico, la migraña ya no se considera únicamente un fenómeno de vasodilatación cerebral. Aunque durante décadas predominó la teoría vascular, hoy se la reconoce como un trastorno neurológico complejo que involucra alteraciones en redes cerebrales responsables del procesamiento del dolor y la sensibilidad sensorial. De acuerdo con la Harvard Medical School, implica disfunción en circuitos neuronales que afectan la percepción sensorial y la transmisión del dolor, superando la explicación puramente vascular.

Según la Asociación Internacional de Cefalea, los episodios se clasifican por frecuencia y síntomas: las migrañas con aura se distinguen por alteraciones visuales previas al dolor, mientras que en otros casos predominan la fotofobia, las náuseas y la sensibilidad al ruido, lo que puede limitar considerablemente la vida diaria.

Entre los factores desencadenantes más frecuentes, expertos del Hospital Clínic de Barcelona mencionan el estrés laboral, los trastornos del sueño, el consumo excesivo de analgésicos y ciertos hábitos alimentarios. Además, condiciones como el bruxismo pueden intensificar el dolor a través de la tensión muscular mandibular. Todo esto resalta la utilidad de un enfoque multidisciplinario: intervenciones en higiene del sueño, técnicas de relajación y evaluación odontológica pueden resultar tan importantes como la medicación tradicional.

La personalización de estrategias terapéuticas
La personalización de estrategias terapéuticas y el diagnóstico precoz son esenciales, según la Sociedad Española de Neurología, para mejorar la calidad de vida del paciente con migraña - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Respecto al abordaje terapéutico, la elección debe ajustarse a la severidad y frecuencia de las crisis. Fármacos vasoconstrictores y analgésicos constituyen la base del tratamiento, aunque el uso excesivo de estos medicamentos puede provocar cefalea de rebote.

En los últimos años, se consolidó el uso de medicamentos dirigidos al péptido relacionado con el gen de la calcitonina (CGRP), tanto anticuerpos monoclonales como antagonistas orales, que han demostrado reducir la frecuencia de ataques en pacientes con migraña crónica o refractaria. Estos fármacos ya cuentan con aprobación en diversos países para la prevención de la migraña.

La Cleveland Clinic destaca que estas terapias representan uno de los avances más significativos en el tratamiento preventivo en décadas, aunque su acceso puede depender de la cobertura médica y continúan acumulando evidencia de seguridad a largo plazo.

La detección precoz y el diagnóstico diferencial resultan esenciales para optimizar el abordaje clínico. Herramientas como la resonancia magnética cerebral —indicada principalmente ante síntomas atípicos o señales de alarma y no de forma rutinaria— y el diario del dolor permiten identificar patrones y descartar otras causas.

Una intervención multidisciplinaria, que incluya
Una intervención multidisciplinaria, que incluya higiene del sueño, relajación y evaluación odontológica, puede ser tan importante como la medicación tradicional (Imagen Ilustrativa Infobae)

El desarrollo de biomarcadores y nuevas terapias biológicas abre vías prometedoras, aunque el acceso a estas opciones suele depender de la cobertura médica y los costos.

Los especialistas coinciden en la ausencia de un tratamiento universal para la migraña. La personalización de las intervenciones es clave para mejorar la calidad de vida de los pacientes. Por ello, la Sociedad Española de Neurología recomienda que cualquier estrategia, farmacológica o no, se adapte tanto al perfil clínico como a los desencadenantes individuales detectados en cada caso.