Cómo organizar la jornada laboral y reducir el estrés con estrategias avaladas por expertos

Las técnicas propuestas por los coaches, como organizar tareas y practicar respiraciones conscientes, permiten recuperar el control y mejorar el rendimiento en el entorno de trabajo diario

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El manejo efectivo del estrés
El manejo efectivo del estrés laboral comienza al identificar las verdaderas prioridades de la jornada (Imagen Ilustrativa Infobae)

La sensación de que el reloj corre más rápido que las tareas y de que el estrés se adueña de cada minuto se volvió parte del paisaje cotidiano en muchas oficinas. Sin embargo, especialistas del Forbes Coaches Council advierten que ese caos no es inevitable: con estrategias concretas para ordenar prioridades y gestionar la energía, es posible retomar el control de la agenda, transformar la presión diaria y potenciar la productividad laboral.

El primer paso, de acuerdo con Forbes Coaches Council, es distinguir entre presión emocional y prioridades reales. La mente suele generar una sensación de urgencia, incluso cuando la carga de trabajo no ha cambiado.

Identificar qué tareas son verdaderamente importantes ayuda a tomar decisiones más eficaces. También, separar las preocupaciones infundadas de los asuntos clave permite reorganizar la jornada.

La planificación intencionada es fundamental. Cheryl Breukelman recomienda detenerse antes de actuar y pensar en los recursos y personas disponibles.

Al reservar espacios específicos para actividades importantes en la agenda de trabajo, se mantiene la estructura, incluso en momentos tensos.

Abordar primero las tareas más
Abordar primero las tareas más grandes libera energía mental y evita la postergación de resultados clave (Imagen Ilustrativa Infobae)

Lejos de ser un recurso básico, las listas de tareas pueden convertirse en una herramienta estratégica para recuperar foco y dirección en medio del estrés cotidiano. El Dr. Denise Trudeau-Poskas recomienda volcarlas en papel, identificar las acciones de mayor impacto y delegar las secundarias.

Kathryn Lancioni aconseja organizar estas listas por fecha límite y nivel de involucramiento, revisándolas cada día para reajustar las prioridades. Esta práctica también ayuda a celebrar los avances conseguidos.

Para enfrentar picos de presión, Forbes Coaches Council destaca técnicas de respiración profunda y pausas breves. Karyn Gallant y Jamie Lewis Smith coinciden en que una pausa consciente, incluso de apenas unos minutos, puede restablecer la concentración.

Smith apunta que, al calmar el sistema nervioso, la mente se vuelve más productiva. Respirar profundamente o dar un breve paseo puede ser suficiente para cambiar la perspectiva y reducir el estrés.

La gestión emocional también tiene un papel clave. Elif Suner recomienda escribir pensamientos y emociones en papel para clarificar las ideas y observar la realidad con más objetividad.

Organizar la jornada en bloques
Organizar la jornada en bloques de alta concentración mejora la percepción de control y bienestar profesional (Imagen Ilustrativa Infobae)

Laurie Sudbrink agrega que reestructurar los propios pensamientos ayuda a frenar la sensación de que el tiempo se acelera. Establecer límites frente a interrupciones es fundamental para cuidar el tiempo productivo.

Por su parte, Candice Gottlieb-Clark recomienda crear respuestas automáticas en el correo electrónico y fijar horarios concretos para atender asuntos imprevistos.

Stephan Lendi aconseja agrupar las tareas menores y dedicar bloques específicos a atender correos y gestiones de menor impacto. Así se protege la concentración en los proyectos prioritarios.

Abordar primero las tareas grandes ayuda a liberar energía mental. John M. O’Connor enfatiza la importancia de empezar la jornada enfrentando los mayores retos para evitar postergaciones sin sacrificar los resultados esenciales.

Mark Samuel señala que, tras cada interrupción, pueden perderse hasta veinte minutos de productividad. Por eso, diferenciar entre actividad y resultado es esencial.

Entre las técnicas de relajación, destacan la pausa de noventa segundos y la respiración lenta y profunda. Melinda Fouts aconseja evitar mirar el reloj y mantenerse presente, lo que contribuye a un estado mental más calmado y creativo.

Técnicas como la respiración profunda
Técnicas como la respiración profunda y las pausas breves restablecen la concentración durante el trabajo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La gestión de la energía resulta más efectiva que contabilizar horas. El Dr. Sunil Kumar sugiere organizar la jornada en bloques de alta concentración y cerrar ciclos diarios.

Thomas Lim insta a proteger los momentos de máxima energía y concentrar el esfuerzo en las tareas que generan resultados importantes. Calcular el tiempo real que requieren las actividades también incide en la percepción de control.

Como subraya el Forbes Coaches Council, la percepción de control no proviene de hacer todo, sino de avanzar en los temas clave del día. Centrarse en los logros concretos incrementa la satisfacción y el equilibrio en la vida profesional.