
La migraña es un tipo de dolor de cabeza (cefalea) recurrente que se caracteriza por tener una intensidad moderada a intensa, y generalmente de un solo lado. Puede ser solo el dolor (se conoce como sin aura), así como también acompañarse de visión borrosa, sensibilidad al sonido o a la luz y náuseas, entre tantas otras manifestaciones que anteceden el comienzo de la migraña (denominada con aura).
De acuerdo a un estudio científico publicado en la revista Lancet Neurology, en 2016, casi 3000 millones de personas tuvieron migraña o dolor de cabeza de tipo tensional (1890 millones cefalea tensional y 1040 millones migrañas). Es una situación que afecta a muchas personas todos los días y, de acuerdo a la gravedad, es muy invalidante. La primera, generalmente se manifiesta entre los 10-45 años de edad, con una mayor frecuencia en mujeres. Cada vez, hay mayor evidencia de que las causas son genéticas, y por ese motivo, en la mayoría de los casos hay antecedentes familiares.
En nuestra práctica, es cada vez más frecuente la consulta por parte de mujeres adultas que hace años que están con migrañas y que aunque, han tomado múltiples medicamentos, no consiguen mejoría, lo que les genera un gran malestar, dada la incapacidad para tener una vida tranquila. Siempre tienen ese miedo de que la migraña va a aparecer sin conocer la totalidad de los factores desencadenantes, que pueden ser múltiples.
En algunas oportunidades, nos solicitaron que hiciéramos el análisis de farmacogenómica, es decir, el análisis de genes que participan en el hígado (“el laboratorio del cuerpo”) en el procesamiento (metabolismo) de los medicamentos que toman, para determinar si ese fármaco era efectivo o tenían un mayor riesgo para desarrollar efectos adversos (toxicidad). Pero, en estas situaciones, además de analizar estos marcadores solicitados, incluimos el análisis de decenas de genes que son de riesgo para desarrollar migrañas, así como también, las variantes genéticas para descubrir si esa persona tiene intolerancia a la histamina.

La histamina es una sustancia que forma parte de las reacciones alérgicas y hay personas a las que su cuerpo no la puede inactivar, dado que presentan variantes genéticas de, especialmente, tres genes que tienen alterada esa función. Estos tres genes, que serían como medicamentos “antihistamínicos internos” que no funcionan en estos casos son, ACO1, HMNT y MTHFR. Por tanto, algunas personas empiezan a escuchar el término “deficiencia de DAO (diamina oxidasa)”, que forma parte de la intolerancia a la histamina. Esto ocurre cuando una persona tiene una variante genética en el gen ACO1, que tiene la información para producir esta proteína llamada enzima DAO, la encargada de descomponer la histamina de los alimentos y que no funciona eficientemente.
Algunos alimentos y bebidas ricos en histamina:
-Tomate
-Frutilla
-Palta
-Espinaca
-Berenjena
-Algunos quesos estacionados
-Algunos pescados
-Carnes procesadas
-Chucrut y otros probióticos naturales (alimentos fermentados)
-Vino
-Cerveza

Asimismo, algunos alimentos estimulan la liberación de histamina presente en nuestro cuerpo o bloquean la acción de la DAO: chocolate con leche y amargo (70% o más de pureza), el kiwi, ananá, té y cítricos, entre otros.
Hemos tenido una muy buena experiencia con mujeres que nos consultaron por el estudio genético de los fármacos, y se sorprendieron con la identificación de esta nueva situación y con la implementación de una nueva intervención nutricional para hacer una alimentación baja en histamina.
Al realizar una restricción en algunos alimentos que los identificaron como factores desencadenantes, pudieron mejorar sus migrañas. Lograron disminuir de manera dramática sus presentaciones e, incluso, su intensidad. Alcanzó con prestar atención a lo que comían y tomaban frecuentemente. A veces, es muy complejo identificar qué es lo que nos está haciendo mal y asociarlo con lo que comemos y tomamos. Nos cuesta creer que algo tan saludable como la palta, el tomate, la berenjena, el chocolate o un vaso de vino puedan ser los responsables de 10 años de sufrimiento.
(*) El autor, Jorge Dotto, es médico (UBA), especialista en Anatomía Patológica (Universidad de Yale) y especialista en Patología Molecular y Genética (Universidad de Harvard)
SEGUIR LEYENDO:
Últimas Noticias
6 señales que los expertos vinculan con una vida más larga y saludable
El descanso regular, la actividad física, los vínculos cercanos, la alimentación cotidiana y el propósito diario aparecen entre los factores que se asocian con un mejor envejecimiento

¿Qué impacto tiene la vitamina B12 en el cerebro?
El interés científico crece a partir de estudios que analizan su papel en la salud neurológica y en la prevención de alteraciones cognitivas

Manchas blancas en las uñas: qué pueden indicar y cuándo consultar
Dermatólogos explican las causas más frecuentes de la leuconiquia, desde pequeños traumatismos hasta infecciones por hongos o enfermedades que requieren evaluación médica

Una caminata matutina al aire libre se asocia con un mejor sueño nocturno
La exposición a la luz natural poco después de levantarse aparece como uno de los hábitos más vinculados con un descanso de mayor calidad, según especialistas y estudios recientes

Los médicos explican cuándo el ardor en los pies por la noche puede ser una señal de alerta
La publicación Prevention recogió el criterio de David Cutler y Oluwatosin Ajao, quienes pidieron consultar si la molestia se repite, crece o altera el sueño, sobre todo con hormigueo, hinchazón o enrojecimiento


