El 19 de agosto se conmemora el Día Nacional de la Lucha contra el Síndrome Urémico Hemolítico (SUH), en homenaje al nacimiento del pediatra argentino Carlos Gianantonio, cuyos aportes fueron fundamentales para conocer cómo tratar y prevenir esta enfermedad que muchas veces se origina en la cocina de la casa.

Si bien hay mucho desconocimiento en torno a este síndrome, es bastante común. El SUH es una enfermedad grave causada por una de las cepas de la bacteria Escherichia coli, productora de toxina Shiga (STEC), que puede generar serias complicaciones renales, dejar secuelas de por vida o incluso provocar la muerte, principalmente en niños.

Las hamburguesas mal cocidas son un foco probable de esta enfermedad
Las hamburguesas mal cocidas son un foco probable de esta enfermedad

Pese a ser una enfermedad grave, la mayoría de los pacientes que reciben un tratamiento adecuado a tiempo se recupera completamente. Sin embargo, niños menores de 5 años, mayores de 75 años y personas con determinados cambios genéticos son más propensos a sufrir esta patología y más vulnerables a sus efectos.

Se trata de la primera causa de insuficiencia renal aguda en niños menores de 5 años según la Sociedad Argentina de Pediatría. Resulta el causante de la necesidad de trasplantes de riñón en un 20% de los niños afectados por el mal.

La licenciada en Nutrición, Laura Romano del Departamento de Alimentación y Dietética del Hospital de Clínicas, explicó a Infobae que el origen principal de los brotes son los productos de carne picada cruda o poco cocinada, y por eso se la conoce como "el mal de las hamburguesas crudas", pero también la leche sin pasteurizar, y las frutas y verduras mal lavadas o mal cocidas contaminadas con la bacteria.

La leche sin pasteurizar también es un peligroso conductor de la bacteria
La leche sin pasteurizar también es un peligroso conductor de la bacteria

"Desde que ingresa al organismo, la toxina hace estragos en el mismo, sobre todo para los chicos menores de cinco años. Por eso, lo más importante es prevenir: hay que cocinar la carne hasta que esté completamente marrón. No jugosa ni con el centro rojo. Tiene que estar totalmente cocida, superando los 70 grados, que es la temperatura que mata la bacteria. Y después lavando bien las frutas y verduras antes de consumirlas", recomendó Romano.

Como se dijo, los grupos de riesgo son los más chicos y los adultos mayores, que tienen el sistema inmune deprimido. Los adultos también pueden contaminarse, pero su organismo está más preparado para resistir la bacteria y no manifestar síntomas.

Fuertes descomposturas, vómitos y fiebre suelen ser los primeros síntomas
Fuertes descomposturas, vómitos y fiebre suelen ser los primeros síntomas

"La consulta con el profesional ante el menor síntoma es clave, ya que se trata de una enfermedad que daña severamente la función renal. No todos los casos terminan en diálisis o transplante, pero en muchos de ellos los riñones se ven afectados para toda la vida", afirmó Romano.

La doctora Cecilia Avancini, jefa de Pediatría de Vittal, explicó a Infobae que para detectar la presencia de la bacteria, hay que prestar atención a los síntomas relacionados con una diarrea muy fuerte, muchas veces sanguinolentas, que excede el tiempo normal en que se cursa un malestar estomacal de este tipo.

Lavar bien las verduras es clave para no exponerse a la enfermedad
Lavar bien las verduras es clave para no exponerse a la enfermedad

"Luego a medida que avanza la infección hay vómitos, dolor abdominal y fiebre ocasional, fatiga, pequeños hematomas, sangrado por nariz o boca, disminución de orina, cuadros de confusión o convulsiones y otros más severos como deficiencias renales", sostuvo Avancini, que recordó que el período de incubación de la bacteria en el organismo es de 3 a 9 días.

¿Dónde se encuentra la toxina responsable del SUH?

"Se la puede encontrar, fundamentalmente, en carnes sin cocción completa. En este sentido, la carne picada es el producto de mayor riesgo. Otros focos de alerta son la leche sin pasteurizar y productos elaborados a partir de ella, aguas contaminadas de piletas o lagos, verduras como lechuga, repollo u otros vegetales que se consumen crudos y son regados con aguas contaminadas con heces", precisó Avancini.

Las piletas que no están bien cloradas pueden ser otro foco de contaminación
Las piletas que no están bien cloradas pueden ser otro foco de contaminación

Además, hay que tener en cuenta que la enfermedad se puede propagar a través del contacto cercano con una persona infectada, por ejemplo, dentro de una familia o en un centro de cuidado de día o guardería infantil.

"El contagio de persona a persona se debe a prácticas higiénicas inadecuadas, como no lavarse las manos después de ir al baño o cambiar pañales, y antes de comer. Todo esto es porque se toma contacto con materia fecal que tiene la bacteria. Otra vía de contagio es a través de aguas de recreación contaminadas (piletas públicas, lagunas, piletas de natación)", sostuvo Romano.

Aunque se trata de un síndrome poco frecuente, de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Argentina presenta la mayor tasa de incidencia mundial de SUH en niños menores de 5 años.

Lavarse bien las manos es la mejor forma de evitar contagios y padecimientos (Getty Images)
Lavarse bien las manos es la mejor forma de evitar contagios y padecimientos (Getty Images)

En el país, hay aproximadamente 5000 infecciones por año por E. Coli productora de Toxina Shiga. De estas infecciones, alrededor de 500 niños desarrollan la enfermedad cada año, con potencial riesgo para su vida. Canadá, Estados Unidos, Alemania, Gran Bretaña, y Japón, tienen también brotes periódicos de la enfermedad.

En el marco del Día Nacional de la Lucha contra el Síndrome Urémico Hemolítico es importante recordar las medidas de prevención de una enfermedad que actualmente no tiene tratamiento, más allá del seguimiento médico y una intensa hidratación.

Los menores de 5 años y las personas más adultas son los más vulnerables
Los menores de 5 años y las personas más adultas son los más vulnerables

Recomendaciones para prevenir el Síndrome Urémico Hemolítico

-La carne o los productos contaminados con E. coli no necesariamente tiene mal aspecto, mal olor o mala textura.

-Al comprar carne picada es preferible que sea procesada en el momento, ya que se altera más rápido que un trozo de carne entera.

-Al comprar productos envasados, prestar atención al estado del envase y las fechas de vencimiento y cuidar que no pierda la cadena de frío.

-No volver a congelar un alimento que ya fue descongelado, ya que eso favorece la contaminación con microorganismos y su posterior proliferación.

-Descongelar los alimentos, fundamentalmente la carne, en la heladera y no a temperatura ambiente, ni aproximándolos a una fuente de calor o bajo el chorro de la canilla.

-Asegurarse que, antes de cocinar el alimento, se haya completado su descongelación, sobre todo cuando se trata de piezas grandes. No comprar huevos con cascara rota o sucia.

-No consumir leche sin pasteurizar.

-Lavarse bien las manos antes de cocinar, comer, después de ir al baño y después de cambiar pañales.

-Limpiar los utensilios y las superficies donde se prepara la comida.

-Cocinar bien la carne.

-Separar los alimentos crudos de los alimentos listos para consumir. No colocar carne cocida en platos en los que antes haya habido carne cruda.

-Lavar detenidamente la fruta y la verdura antes de colocarla en la heladera.
De no poseer agua corriente de red, hervirla antes de usar.

-No nadar en aguas contaminadas.

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