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En una época donde la conservación de los alimentos y la problemática que surge en base al desperdicio de muchos de ellos por parte de los consumidores, conocer los riesgos de un mal cuidado de ellos también es importante. Un estudio de la Organización Mundial de la Salud afirmó que la carne picada es el alimento más propenso a contener Escherichia Coli (E.coli), una bacteria que puede causar intoxicaciones alimentarias, en donde aconsejó "extremar las precauciones en la preparación de los platos" con este tipo de carne.

Esta bacteria está relacionada directamente con el Síndrome Urémico Hemolítico (SUH), internacionalmente haemolytic-uraemic syndrome (HUS), una enfermedad que se caracteriza por provocar insuficiencia renal, anemia hemolítica, trombocitopenia y defectos de la coagulación. Es la consecuencia de toxinas bacterianas que producen lesiones en los pequeños vasos sanguíneos que afectan fundamentalmente al riñón, pero también al sistema nervioso central y al aparato gastrointestinal.

Es indispensable tomar medidas higiénicas estrictas y ser muy riguroso en el lavado y la cocción de los alimentos

La doctora María Gracia Caletti (MN 31.773) es nefróloga pediatra y consultora honoraria del Hospital Garrahan y explicó a Infobae que "es una enfermedad transmitida por los alimentos, en donde se conoce que la causa es la bacteria Escheriquia coli enterohemorrágica", en donde la especialista contó que "afecta un poco más a las nenas que a los nenes". La fuente principal de contagio es la carne vacuna. Se considera que la ingestión de carne insuficientemente cocida es la mayor vía de contaminación, especialmente las comidas en cuya preparación se utiliza carne picada.

Hoy, el Síndrome Urémico Hemolítico, más conocido como la enfermedad que "se transmite por las hamburguesas caseras", no tiene el foco que una enfermedad de tal magnitud demanda. Al picar la carne, la 'E. Coli' se distribuye por todo el alimento y, si no se cocina adecuadamente, puede sobrevivir y provocar estas infecciones gastrointestinales.

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Otra de las formas de contagio ocurre, también, durante la preparación de los alimentos y la inadecuada higiene de todos aquellos elementos que hayan sido utilizados en las preparaciones de las carnes vacunas en sus distintas variedades. "No debe usarse el mismo cuchillo con el que se cortó carne cruda con vegetales que van a consumirse crudos, así como tampoco es recomendable cortar las verduras para una ensalada en la misma tabla en la que se maniobró carne cruda", explicó Caletti, quien dio otro consejo acerca de la manipulación de la carne: "La carne en la heladera tiene que estar abajo y en recipientes tapados para evitar que la sangre que pudiera caer no lo haga en alimentos ya preparados, como una tarta".

Asimismo, la leche y los productos lácteos no pasteurizados y el agua no potabilizada pueden considerarse otras fuentes de infección, como también la interrupción de la cadena de frío de los alimentos.

Los síntomas tempranos son:

  • Fiebre
  • Vómito y diarrea
  • Sangre en las heces
  • Irritabilidad
  • Debilidad
  • Letargo

Los síntomas posteriores son:

  • Gasto urinario bajo
  • Gasto urinario nulo
  • Palidez
  • Magulladuras
  • Hemorragias subcutáneas en forma de pequeños puntos rojos (petequias)
  • Coloración amarillenta de la piel (ictericia)
  • Disminución del estado de conciencia
  • Convulsiones