La chicharrita gana presencia en los maíces tardíos y enciende alertas

El calor impulsó el avance del insecto en varias regiones productivas, pero los análisis traen un dato alentador. ¿Alcanza para bajar la guardia o es momento de reforzar los controles?

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El avance de la chicharrita
El avance de la chicharrita del maíz volvió a tomar impulso debido a las altas temperaturas y la amplia presencia de maíces tardíos (Revista Chacra)

El avance de la chicharrita del maíz volvió a tomar impulso en pleno verano. El 35º informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis, mostró un aumento general de las poblaciones en el inicio de febrero. El fenómeno se vincula con las altas temperaturas y la amplia presencia de maíces tardíos, aunque la región Centro Sur se mantiene como excepción, con una mayoritaria ausencia del insecto.

El dato más tranquilizador surge de los estudios de infectividad: mientras muchos cultivos ya atravesaron buena parte del período de susceptibilidad al complejo del achaparramiento del maíz, los análisis realizados en NEA y Centro Norte no detectaron presencia de Spiroplasma kunkelii. Sin embargo, los especialistas advierten que el riesgo no desapareció. En regiones endémicas aún predominan lotes en estadios vegetativos, donde una colonización temprana podría traducirse en pérdidas importantes.

Desde la Red remarcan que el monitoreo sigue siendo la herramienta clave. Recomiendan intensificar el seguimiento con trampas y observación directa sobre los cultivos, además de enviar muestras de insectos para análisis entomológicos. “La detección oportuna en estas fases iniciales resulta determinante para reducir el riesgo sanitario y preservar la eficacia de las estrategias de manejo implementadas”, señalaron los técnicos.

El mapa indica la captura
El mapa indica la captura de adultos de D. maidis por trampa, en función de la escala establecida con tonalidad en la gama de azules en el período del 17/01 al 31/01 (MAIZAR)

En el NOA, zona históricamente afectada, la presencia del vector continuó en aumento en coincidencia con los primeros estadios de los maíces tardíos. Aunque en una cuarta parte de las trampas no se registraron capturas, en la mayoría se detectaron entre 1 y 20 adultos, con focos de mayor abundancia en áreas productivas de Tucumán y Catamarca. Allí, gran parte de las trampas se ubican directamente sobre cultivos de maíz, lo que eleva la sensibilidad del monitoreo.

Un comportamiento similar se observó en el NEA, donde la chicharrita estuvo presente en la mayoría de las localidades relevadas. Las capturas se concentraron en niveles bajos a moderados, pero crecieron en zonas puntuales de Santa Fe y Santiago del Estero. En el Litoral, en tanto, también se registró un incremento, aunque la mayoría de los maíces ya se encuentra en estadios reproductivos, fuera del período crítico de susceptibilidad, lo que reduce el riesgo sanitario inmediato.

El Centro Norte mostró el incremento más marcado, con detecciones en tres de cada cuatro localidades monitoreadas y focos más intensos en el centro santafesino. Allí conviven lotes que ya superaron la etapa crítica con otros aún vulnerables. En contraste, el Centro Sur mantuvo un escenario estable y mayormente libre del vector. El panorama general combina una expansión poblacional esperable para la época con una baja infectividad detectada, un equilibrio frágil que obliga a no descuidar la vigilancia.