Flores que nacen de la investigación: tres nuevas glandularias para el paisaje exterior

Tres nuevas variedades de glandularias suman color, rusticidad y diseño al paisaje argentino, con flores intensas pensadas para macetas, canteros y espacios al aire libre

Guardar
Tres nuevas variedades de glandularias
Tres nuevas variedades de glandularias suman color, rusticidad y diseño al paisaje argentino, con flores intensas pensadas para macetas, canteros y espacios al aire libre (inta)

El color también se investiga. En Bariloche y en Castelar, la ciencia toma forma de flor y se traduce en plantas que buscan convivir con el paisaje real, ese que enfrenta sol, frío y amplitud térmica.

Allí, equipos del INTA presentaron tres nuevas variedades de glandularias que combinan intensidad cromática, rusticidad y valor ornamental: Serena INTA Bariloche, Navidad INTA y Floriana INTA.

El desarrollo surge del trabajo conjunto entre el INTA Bariloche, en Río Negro, y el Instituto de Floricultura, con un objetivo claro: ofrecer plantas de exterior que no solo embellezcan, sino que también se adapten a distintas condiciones ambientales.

Las tres variedades fueron diseñadas
Las tres variedades fueron diseñadas para el exterior. Funcionan tanto en macetas como en canteros y proyectos de paisajismo. (inta)

Nombres que cuentan una historia

Cada variedad lleva un nombre que dialoga con su identidad. Así lo explica Paula Bologna, bióloga del Instituto de Floricultura del INTA Castelar, quien participó del proceso de selección y caracterización.

Serena INTA Bariloche es una planta de baja altura, con flores rosadas que se diluyen en blanco. El efecto visual transmite suavidad y equilibrio, una serenidad que también se refleja en su comportamiento agronómico. Se trata de una variedad rústica, capaz de tolerar amplias variaciones térmicas y bajas temperaturas, una cualidad asociada a su origen patagónico.

El impacto del rojo y la fuerza del lila

Navidad INTA apuesta a otro registro. Su porte erecto y sus grandes inflorescencias de rojo intenso la convierten en una planta imposible de ignorar. El color recuerda a los adornos típicos de fin de año y explica su nombre. En campo, se destaca por presencia y estructura, con una rusticidad que facilita su manejo.

En cambio, Floriana INTA construye su atractivo desde la abundancia floral. Sus flores color lila cubren la planta y acompañan una arquitectura erecta, con tendencia a volcarse suavemente al alcanzar la madurez.

Es, además, la segunda variedad de Glandularia con hojas divididas desarrollada por el INTA, una característica que suma interés visual. Su floración atrae polinizadores e insectos benéficos, un valor adicional para espacios verdes diversos.

Esta variedad recibió, además, un reconocimiento especial: fue elegida como planta ganadora por el público visitante durante la jornada demostrativa del Instituto de Floricultura en 2024.

Pensadas para el uso cotidiano

Las tres variedades fueron diseñadas para el exterior. Funcionan tanto en macetas como en canteros y proyectos de paisajismo. Requieren pleno sol y riego moderado, sin demandas excesivas.

La rusticidad forma parte de su selección genética, aunque se recomienda una poda y fertilización luego de la floración para conservar su potencial ornamental.

Colores novedosos, arquitecturas distintas y un mismo objetivo: sumar ciencia al paisaje cotidiano, con plantas que no solo se miran, sino que se viven.

Fuente: Inta