Mandioca en clave de futuro: nuevas variedades para diversificar la producción en Misiones

Un programa de mejoramiento genético del avanza en el desarrollo de cultivares de mandioca pensados para distintos usos, ambientes y demandas productivas

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Un programa de mejoramiento genético
Un programa de mejoramiento genético del avanza en el desarrollo de cultivares de mandioca pensados para distintos usos, ambientes y demandas productivas (inta)

Presente en la mesa cotidiana y en procesos industriales, la mandioca es uno de esos cultivos que sostienen silenciosamente a muchas economías regionales.

Su rusticidad, su aporte energético y su versatilidad la convierten en una aliada estratégica para zonas tropicales y subtropicales.

Con esa base, un equipo del INTA trabaja en la generación de nuevas variedades que permitan ampliar la oferta genética disponible y acompañar las necesidades actuales de la producción en Misiones.

Varieades de mandioca: el equipo
Varieades de mandioca: el equipo realiza evaluaciones sensoriales para analizar sabor y textura, dos atributos decisivos para su aceptación. (inta)

Dos caminos, un mismo objetivo

El programa de mejoramiento genético que se desarrolla en la provincia evalúa actualmente 20 cultivares: la mitad orientados al consumo fresco y la otra mitad pensados para la industria.

Lejos de buscar una única “variedad ideal”, el enfoque apunta a ofrecer opciones diversas, capaces de adaptarse a distintos sistemas productivos y preferencias de mercado.

La idea es ampliar el menú de alternativas”, explicó Martín Domínguez, investigador del INTA Misiones. Productores y consumidores, remarcó, cumplen un rol clave a la hora de definir qué materiales se consolidan en el territorio.

Cuando el rendimiento también pasa por la cocina

En las variedades destinadas al consumo en fresco, el trabajo no se limita a medir kilos por hectárea. El equipo realiza evaluaciones sensoriales para analizar sabor y textura, dos atributos decisivos para su aceptación.

El objetivo es que los materiales no solo se destaquen en el lote, sino también en la cocina. “Buscamos combinar buen desempeño productivo con calidad culinaria”, señaló Domínguez.

Más almidón, con respaldo productivo

Para las líneas industriales, el eje está puesto en el contenido de almidón. Algunas de las variedades en evaluación muestran incrementos de entre dos y cuatro puntos porcentuales respecto de las disponibles actualmente.

Sin embargo, el equipo advierte que ese indicador debe analizarse en conjunto con el rendimiento total. Por eso, el programa atraviesa una segunda etapa de evaluación que permitirá confirmar si ese mayor porcentaje se traduce en productividad real y estabilidad en el tiempo.

Probar la mandioca en cada ambiente

La diversidad de suelos y microclimas de Misiones plantea un desafío adicional. Para responder a esa heterogeneidad, los cultivares se prueban en distintos ambientes con el fin de entender cómo interactúan el genotipo y el entorno.

El plan prevé ampliar estos ensayos a diferentes cuencas productivas de la provincia, fortaleciendo así la validez de los resultados.

Un horizonte claro

Si las evaluaciones continúan arrojando resultados favorables, las nuevas variedades podrían llegar a manos de los productores hacia 2028, una vez concluido el ciclo de análisis previsto para 2026-2027.

En paralelo, el equipo trabaja en la recuperación de materiales del banco de germoplasma del INTA Castelar y en la posible incorporación de nuevos cultivares provenientes del CIAT, a través de acuerdos de cooperación.

El desafío es generar conocimiento útil y aplicable”, sintetizó Domínguez. Ampliar la base genética de la mandioca, ofrecer alternativas adaptadas a distintos ambientes y fortalecer una cadena con potencial para el desarrollo local son las coordenadas que guían este trabajo.

Fuente: Inta