La cebada forrajera sostiene los precios

Aceptablemente demandada, permite capear un escenario de abundante oferta a nivel global, que perjudica sobre todo a la variante cervecera, en un contexto en que el consumo de la emblemática bebida sigue sin recuperarse

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Es muy abultada la producción
Es muy abultada la producción global de cebada esta campaña, lo cual desde luego no colabora con las cotizaciones del cereal. Para colmo, la industria cervecera enfrenta un escenario negativo (INTA)

Dos especialistas en el tema como Mario Cattaneo y Fidel Cortese ponen en blanco sobre negro la particular situación del negocio de la cebada. La producción mundial continúa en alza y ya supera los 150 millones de toneladas, impulsada por mayores volúmenes en países exportadores de peso en el concierto global. La abundante oferta eleva los stocks y reduce las primas de la cebada cervecera, aunque los precios se sostienen por la solidez de los mercados de la forrajera. El consumo de cerveza, en tanto, no ha repuntado aunque se espera una recuperación durante 2026 en el mundo desarrollado.

El referido aumento de producción a nivel global genera un escenario de buena disponibilidad para la demanda. Ambos especialistas hablan de la tercera mayor oferta de cebada en 12 años. La buena noticia es que los precios no han caído demasiado y ello se debe al momento positivo en los mercados de cebada forrajera de China y Medio Oriente. Todo parece indicar que el perjuicio generado por stocks elevados recae más que nada sobre la cebada cervecera, que cuenta con una demanda más restringida y un importante retroceso en las primas sobre la cebada para forraje.

Para dimensionar con mayor exactitud lo ocurrido, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) estima una producción mundial de cebada de 152,9 millones de toneladas, lo que implica un incremento de 10 millones de toneladas respecto de la campaña previa, básicamente por aumentos en la producción de Europa, Australia, Canadá y Rusia. Como se prevé una leve mejora en el comercio mundial -unos 2 millones toneladas por encima de 2024/25-, cabe esperar un stock final ligeramente superior a los 20 millones de toneladas.

Se discute hasta qué punto
Se discute hasta qué punto podría registrarse una recuperación en el consumo de cerveza durante el año que acaba de iniciarse. Al menos en el plano local, parece una tarea cuesta arriba (AP)

En cuanto a la evolución de los lotes en el hemisferio norte –la cosecha llegará a mediados de este año-, Cattaneo y Cortese destacan que en Europa la cebada de invierno está teniendo un buen desarrollo, favorecida por siembras en fecha y por temperaturas por encima de lo normal. Es muy probable que las siembras primaverales se hayan visto recortadas a raíz de las bajas bonificaciones para la cebada cervecera, la poca demanda y el fortalecimiento del mercado de cebada forrajera. Incluso es posible que cebada de buena calidad vaya al mercado forrajero por facilidades comerciales y logísticas.

Un punto crítico pasa por el consumo de cerveza, que no ha repuntado, aunque se estima que la caída ha encontrado un piso y que 2026 podría ser el año de la recuperación de la demanda. Es algo que todavía está por verse, sobre todo considerando que crece la producción y el consumo de cerveza sin alcohol, segmento que ya ocupa el 1,7 % del consumo global de cerveza y estimula a las grandes marcas a invertir en la construcción y adaptación de plantas para la elaboración de productos de este tipo.

Canadá es otro oferente clave. Allí se confirmó una producción de 9,5 millones de toneladas, con un interesante saldo exportable tanto de cebada cervecera como forrajera. Se destaca la calidad obtenida respecto de la proteína y el tamaño de grano, lo que facilitará la tarea de los malteros de este país. En la siembra se ha evidenciado un avance de las variedades de cebada forrajera, de mayor rendimiento, por sobre los cultivares cerveceros, cuyo share ha caído por debajo del 50 % del área, a pesar de lo cual no se vislumbran problemas en el abastecimiento de cebada de calidad para la industria maltera/cervecera local ni los compromisos de exportación, según indican estos especialistas.

Por último, Australia ha consolidado una campaña récord de cebada en 2025/26. Las nuevas estimaciones hablan de 15,8 millones de toneladas, aunque algunos se animan a cerrar un número en torno de los 18 millones de toneladas. La exportación está muy activa teniendo a Australia Occidental como principal origen y a China como destino dominante.

Una consultora estadounidense con sede en Montana indica que una multitud de eventos y problemas se han combinado para reducir la demanda de cerveza y crear un momento sin precedentes en la historia de las industrias de la cebada malteada. Además de los cambios en el consumo desde la pandemia, la inflación y las preferencias de los jóvenes por otras bebidas, el intercambio de aranceles y las guerras en Ucrania e Israel, se considera que las noticias en los medios sobre los efectos negativos de la cerveza para la salud y la legalización de la marihuana han provocado una reducción en el deseo de beber y en la demanda de esta emblemática bebida.

Como resultado, la superficie cultivada con cebada en Estados Unidos viene en caída desde 2023. La producción de cebada maltera ese año superó la demanda en un 25%, en 2024 en un 3% y en 2025 en otro 3%. Se prevé que la superficie cultivada con esta variante disminuya en 2026 y que la reducción de la producción, combinada con una disminución del exceso de oferta, resulte en alguna clase de nuevo equilibrio. "Creemos que después de 2026, tendremos el tamaño de oferta adecuado. Aunque es un mercado en crisis, está mejorando“, dicen los analistas estadounidenses.

Los resultados de la última
Los resultados de la última campaña cebadera en nuestro país han sido heterogéneos, tanto en rendimiento como en calidad. Hubo daños climáticos importantes en el sur de la provincia de Buenos Aires (inta)

¿Y la Argentina? Según subrayan Cattaneo y Cortese, la superficie de siembra estimada para 2025/26 se ubica en 1,2 millones de hectáreas, con una producción calculada en derredor de los 5,5-5,7 millones de toneladas. La cosecha está virtualmente terminada, con resultados diversos en cuanto a rendimiento y calidad. En este sentido, se destacan rindes muy por encima de la media en el sur de la provincia de Buenos Aires, con proteínas muy bajas, y producciones más normales para el Sudeste, donde la helada registrada a fines de octubre ha afectado de manera significativa tanto el rinde como la calidad -bajo nivel de proteína, calibres y peso hectolítrico inadecuados-, lo que incluso puede dificultar la venta como forrajera. En el centro-norte el panorama ha sido menos crítico.

Fuera de estas circunstancias, podría decirse que la logística ha sido el eslabón más importante de la cadena en la cosecha de cebada 2025/26. Otro dato destacado es que Arabia Saudita, gran importador, llegó a esta campaña con stocks bajos y tiene a la cebada argentina entre sus preferidas. Es asimismo una buena noticia para la forrajera el gran momento que atraviesa el negocio de la ganadería en el planeta. En unos meses, el mercado volverá a mirar al hemisferio norte; es clave como vayan llegando a la cosecha los oferentes más importantes del mundo desarrollado.