
En el universo del aceite de oliva, donde la calidad define el éxito, el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) dio un paso importante. Sus laboratorios lograron el reconocimiento técnico del Consejo Oleícola Internacional (COI), una distinción que resalta la excelencia argentina en este sector.
Este logro se obtuvo tras superar rigurosas pruebas anuales organizadas por el COI, una entidad intergubernamental con sede en Madrid que lidera los estándares globales del aceite de oliva y las aceitunas de mesa. Los laboratorios del INTI, ubicados en Buenos Aires y Mendoza, demostraron su capacidad para realizar análisis fisicoquímicos de alta precisión, validando su rol como referentes en el país.
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Un aval que potencia la competitividad
El reconocimiento otorgado por el COI se enmarca en el Convenio Internacional del Aceite de Oliva y de las Aceitunas de Mesa. Este aval no solo certifica la calidad de los análisis realizados por el INTI, sino que también fortalece la competitividad del aceite de oliva argentino en los mercados internacionales. Con productos que cumplen las normativas más exigentes, el país afianza su posición como exportador confiable y de excelencia.

Actualmente, Argentina ocupa el sexto lugar en el ranking mundial de exportadores de aceite de oliva, con una producción anual que ronda las 33 mil toneladas. De esta cantidad, el 80 % se destina al comercio exterior, siendo España, Estados Unidos y Brasil los principales mercados. Este éxito refleja no solo el compromiso de los productores, sino también el respaldo de instituciones como el INTI, que garantizan estándares de calidad elevados.
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Laboratorios con sello de excelencia
Los laboratorios que recibieron la certificación Tipo A del COI pertenecen al Departamento de Análisis Instrumental del Parque Tecnológico Miguelete, en Buenos Aires, y al Departamento de Servicios Analíticos Cuyo, en Mendoza. La acreditación tiene vigencia desde el 1° de diciembre de 2024 hasta el 30 de noviembre de este año, destacando el nivel técnico alcanzado por ambas unidades.
Además, un aspecto clave para obtener esta distinción es contar con la acreditación ISO/IEC 17025, otorgada por el Organismo Argentino de Acreditación (OAA). Este estándar internacional asegura la competencia técnica y la fiabilidad de los resultados analíticos, posicionando al INTI como un actor estratégico en la promoción del aceite de oliva argentino.
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Impulsando nuevas oportunidades
Más allá del prestigio que implica este reconocimiento, el impacto trasciende el ámbito técnico. La certificación abre puertas a nuevas oportunidades comerciales, consolidando la presencia del país en mercados cada vez más exigentes. Al garantizar productos de alta calidad, el INTI no solo contribuye a la competitividad del sector olivícola, sino que también refuerza la imagen de Argentina como proveedor de alimentos premium.
Fuente: Inta
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