
“La historia la cuentan los vencedores”, decía George Orwell, pero bajo la narrativa triunfante se esconden matices y ángulos que a menudo se desvanecen, aunque no siempre. Un ejemplo de esta dualidad se manifiesta en la recreación cinematográfica del ataque japonés que llevó a Estados Unidos a entrar en la Segunda Guerra Mundial. ¡Tora! ¡Tora! ¡Tora! (1970) y Pearl Harbor (2001) son películas basadas en hechos reales, que presentan enfoques contrastantes, y proporcionan visiones distintas de un momento que cambió el curso de la historia mundial.
¡Tora! ¡Tora! ¡Tora!

El filme es una extraña y valiosa colaboración entre el capital de Hollywood y Japón. Dirigida por Kinji Fukasaku, Toshio Masuda y Richard Fleischer, muestran los acontecimientos del 7 de diciembre de 1941 a través de un lente imparcial, presentando con claridad la perspectiva nipona del atentado, sin dejar de lado la experiencia estadounidense.
Para el reparto, se optó por elegir actores de ambos países no muy conocidos hasta la fecha, ya que la intención era priorizar la narrativa por encima de las estrellas. Sin dramatismos superficiales, el largometraje se adhiere a la crónica de decisiones y errores que terminaron por dar inicio a la guerra de 1939-1945.

Con un presupuesto de $25 millones de dólares, la recepción final fue mixta, con parte de la crítica señalando que resultaba aburrida en su afán de educar, y otros elogiando su ejecución impecable y realista.
“‘¡Tora! ¡Tora! ¡Tora!’ es la señal japonesa para atacar. La película reproduce de manera meticulosa el atentado a Pearl Harbor”, se lee en la descripción oficial.
Pearl Harbor

El contrapunto llega con Pearl Harbor, dirigida por Michael Bay en 2001. En lugar de buscar la neutralidad, esta película opta por adentrarse en las emociones y dramatizar la realidad. Con Ben Affleck, Josh Hartnett y Kate Beckinsale como protagonistas, el metraje trae consigo un romance apasionado en el centro del torbellino histórico.
Desde el apartado técnico, la filmografía fue elogiada e incluso logró llevarse un Óscar a la mejor edición de sonido, además de ser nominada a mejor canción original y mejores efectos visuales.
Pero los buenos comentarios se quedaron ahí. La crítica señaló la alteración de hechos históricos [un ataque a un hospital que nunca ocurrió], la estereotipación de la población japonesa, y el endulzamiento del conflicto bélico, recursos usados para resaltar la supuesta valentía de los héroes estadounidenses. Por estas razones, fue nominada a peor película en los Golden Raspberry Awards y en Rotten Tomatoes mantiene un puntaje de solo un 24% en el tomatómetro.

En última instancia, estas dos películas demuestran que la historia es moldeable y estos filmes son dos polos de un mismo suceso, cada uno con su propia agenda narrativa. En este contraste, se nos recuerda que la verdad histórica es a menudo una amalgama compleja de perspectivas, anhelos y vivencias que desafían cualquier tentación de narrativas simplistas.
Ambas producciones, ¡Tora! ¡Tora! ¡Tora! y Pearl Harbor, pueden verse a través de la plataforma de streaming de Star+.
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