Uno de los momentos más sorprendentes del segundo episodio de House of the Dragon fue cuando el rey Viserys escogió a Alicent Hightower como su próxima esposa. La hija de la mano del rey ha cumplido su papel en los planes de su padre. Y lo que se vio en la segunda emisión no ha sido el único intento de ella por seducir al monarca, además, las heridas que ella tiene en sus dedos significan más de lo que podamos creer.
La historia de Alicent comienza mucho antes del reinado del rey Viserys. Esta inicia durante el reinado de Jaehaerys I (El conciliador), puesto que este nombró a Otto Hightower como su mano, lo que llevó a que su familia se mudara a King’s landing. A partir de entonces la influencia de Otto empieza a crecer.

La historia cuenta que Alicent comenzó a involucrarse desde muy pequeña cuando fue asignada a cuidar al rey Jaehaerys I, que para esa época estaba perdiendo sus facultades mentales; así que ella ocupaba todo su tiempo en él, incluso hasta lo ayudaba a bañarse y vestirse. Por lo tanto, la persona más cercana al entonces rey en sus últimos momentos de vida fue ella.
¿Sabías que en el tiempo cuando el rey no estaba en sus facultades para gobernar, le tocó a la mano del rey encargarse de los asuntos de los siete reinos? Incluso, la mano del rey tiene la autorización de sentarse en el Trono de Hierro y seguramente Hightower lo hizo, puesto que, este hombre siempre ha anhelado el poder, tanto, que una vez dijo que los dioses no han creado a un hombre como él que no sea paciente para obtenerlo. Sin embargo, él tuvo que ver cómo Viserys fue coronado y desde ese momento comenzó a manipularlo.

Al igual que con “El conciliador”, Alicent se gana la confianza de Viserys, sin embargo, ese acercamiento ella nunca lo deseó. La joven Hightower está siendo obligada por su padre y la mayor evidencia que muestra el estado mental de la chica son sus manos, las cuales se lastima ella misma.
Otto también le pide a Alicent que use la ropa de su madre fallecida con el fin de verse más adulta. Al parecer, la misión de su padre para con ella era que sedujera a alguno de los reyes, y lo logró con el más manipulable de la historia Targaryen.

Alicent nunca ha tenido el control sobre las decisiones en su vida y ni siquiera podía desahogarse con la que era su mejor amiga, Rhaenyra. Así que, la única forma que encontró para tranquilizarse era mordiéndose los dedos. Ella no podía desobedecer a su padre, así como tampoco las órdenes del rey. Por lo tanto, al igual que la su amiga la princesa, siempre se ha encontrado atrapada.
Ahora, en el episodio tercero de la serie pudo observarse como toda la responsabilidad de ser reina cayó antes sus hombros. Pero pronto Alicent usará todas esas facultades a su favor. Ella no ha tenido la vida tan fácil como la de otras princesas del reino, y cabe recordarlo para los eventos que se aproximan.
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