
Con los cambios anunciados, el presidente Javier Milei diseñó el nuevo equipo que lo acompañará durante este tramo de la gestión, en la búsqueda de los consensos necesarios para hacer pasar por el Congreso las reformas de segunda generación que tiene en mente.
Para eso, escoltado por la Secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, su mano derecha y principal consejera, el mandatario coordina con nueve ministros y seis secretarios, sin contar a la menor de los Milei, que funcionan bajo la supervisión de la Jefatura de Gabinete.
Con el desembarco del hasta entonces vocero presidencial Manuel Adorni al frente de la Jefatura, Karina Milei amplía su influencia en el equipo. El cambio ordena a la necesidad del Poder Ejecutivo de intensificar la coordinación de las carteras y aceitar la interlocución con gobernadores y legisladores. Ante los reclamos internos de los funcionarios, Milei busca erradicar la multiplicidad de terminales con los sectores aliados.
Algo similar ocurre con la designación del diputado del PRO, Diego Santilli en el Ministerio del Interior. Incluso, el libertario especificó en su mensaje de bienvenida en X: “Diego será quien llevará adelante las conversaciones con gobernadores y legisladores para poder articular con el Congreso de la Nación cada uno de los consensos necesarios para las reformas que vienen de cara al futuro".

Otro de los roles claves de la mesa chica libertaria es el de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quien a partir del 10 de diciembre asumirá como senadora y ejercerá de nexo del Ejecutivo con la Cámara de Senadores. Su lugar al frente de la cartera lo ocupará la actual secretaria de Seguridad, Alejandra Monteoliva, del riñón de la ex candidata de Juntos por el Cambio.
El ministro de Defensa, Luis Petri, se encuentra en una posición similar dado que deberá efectivizar su traspaso al Poder Legislativo cuando jure a su banca en la Cámara de Diputados. Aun con dudas sobre su sucesor, la jefa de Gabinete de la careta, Luciana Carrasco, pica en punta para ocupar el sillón vacante.
Pese a no tener compromisos legislativos, Mariano Cúneo Libarona anticipó que no tiene intenciones de continuar al frente del Ministerio de Justicia. Lo hará, por orden directa de Karina Milei, al menos por seis meses más mientras definen su reemplazo. El viceministro Sebastián Amerio, amigo y ladero del asesor presidencial, Santiago Caputo, sonó para reemplazarlo, pero desde el karinismo se resisten tanto como el propio funcionario que rechaza los compromisos protocolares que conlleva la conducción de la cartera.
La nómina de funcionarios imprescindibles para la administración libertaria la encabeza la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, a quien el mandatario destaca siempre que puede por su trabajo con los sectores sociales más vulnerables. “Lo que ha hecho y está haciendo, es maravilloso”, destacó en más de una oportunidad.

Luis Caputo, titular del Palacio de Hacienda, y Federico Sturzenegger, quien ocupa la cartera de Desregulación y Transformación del Estado, se ganaron los apodos de “colosos” de la gestión. “En el mundo se habla del milagro argentino y se lo debo a los colosos de mis ministros. Todo el mundo ve el milagro menos los argentinos”, supo remarcar en más de una entrevista el propio mandatario.
Por su parte, el ex secretario de Finanzas Pablo Quirno, sucesor de Gerardo Werthein en el Ministerio de Relaciones Exteriores, Culto y Comercio Internacional, se ganó su lugar en el equipo de Gobierno. No solo llevará las funciones de la Cancillería, sino que encarnará los vínculos con Estados Unidos, luego del apoyo financiero que brindó la administración de Donald Trump.

Asimismo, el Presidente se mostró elogioso de Mario Lugones, que también responde a al asesor Caputo, al frente de la cartera de Salud, aunque admitió que no figura en su radar. Del riñón caputista es también la secretaria de Legal y Técnica, María Ibarzabal Murphy, o como la apodó el jefe de Estado “el cerebro legal” de la gestión.
Pese a que el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y el titular del Banco Central de la República Argentina, Santiago Bausili, no integran formalmente el equipo ejecutivo asisten a los intercambios semanales del Gabinete. Lo propio ocurre con el consultor que, por estas horas, luego de fallidas negociaciones para desembarcar formalmente en el equipo, se mantendrá en las sombras y continuará con el asesoramiento del mandatario.
El pasado lunes, luego de la primera reunión del flamante plantel, la cuenta de X de Oficina de Presidencia mostró los peculiares saludos que el mandatario les profesa a sus funcionarios.
Completan el organigrama los secretarios de Cultura, Leonardo Cifelli; de Inteligencia de Estado, Sergio Nieffert; y de Comunicación, el sucesor de Manuel Adorni y su mano derecha, el karinista Javier Lanari.
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