
Un gran acto en la Plaza de Mayo con la movilización de todo el aparato peronista, el sindicalismo y los movimientos sociales. Presencia de presidentes de los más variados colores políticos y un flamante jefe de Estado que buscará mostrarse cercano a la gente. Toda esta puesta en escena será parte del montaje que se preparó para la asunción de Alberto Fernández como presidente de los argentinos el 10 de diciembre.
En el armado de toda la logística que desplegaron los referentes del Frente de Todos figuró una directiva concreta de Fernández y de Cristina Kirchner: mostrar a un nuevo gobierno desde su inicio en contacto pleno con la ciudadanía.
Según pudo reconstruir Infobae de los diferentes actores que están preparando el despliegue en las calles para el 10 de diciembre, la idea de Alberto Fernández es asumir en el Congreso con el traspaso de mando de parte de Mauricio Macri, trasladarse luego a la Casa Rosada en su auto privado junto con Cristina Kirchner en el mismo vehículo para la jura de ministros y el saludo a las delegaciones extranjeras. Por la tarde encabezar un acto masivo en la Plaza de Mayo donde el nuevo presidente será orador central.
“Alberto quiere mostrarse cerca de la gente, saludar, hablar al pueblo y entablar una cercanía al ciudadano común”, explicó a Infobae uno de los armadores de este operativo para la asunción de Fernández.
En los últimos días desfilaron por las oficinas de Puerto Madero del presidente electo una infinidad de dirigentes del sindicalismo, las intendencias del PJ, gobernadores y referentes de movimientos sociales con el objetivo de coordinar la organización del acto para el 19 de diciembre en la Plaza de Mayo.

En esta organización figuran como armadores centrales Miguel Cubero, Fernando “Chino” Navarro y quien será secretario general de Presidencia, Julio Vitobello.
Desde este trío del poder se empezó a armar la organización del traspaso de mando. La idea es que una vez que jure en el Congreso con Cristina Kirchner y Macri le entregue el bastón de mando y la banda presidencial Alberto Fernández se dirija del Congreso a la Casa Rosada en el auto que usa siempre. Se prevé que allí también vaya la vicepresidenta como un gesto de unidad plena en el Frente de Todos.
Lo concreto es que una vez que lleguen a la Casa Rosada la fórmula presidencial hará jurar a sus ministros en el Salón Blanco y luego se realizará el saludo protocolar a las delegaciones extranjeras. Según pudo saber Infobae, hasta ahora confirmaron su presencia jefes de Estado del más variado color político: desde el presidente de Cuba Miguel Diáz Canel y el ex presidente de la isla Raúl Castro, pasando por Abdo Benítez de Paraguay; el presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez y su sucesor Luis Lacalle Pou; el secretario de Salud de Estados Unidos, Alex Azar; el presidente de España Pedro Sánchez y posiblemente la Baronesa Hooper en representación del gobierno británico. No vendrán Lula Da Silva ni Evo Morales, aunque habían sido invitados. Pero los allegados a Fernández dijeron que “hay impedimentos personales” que harán imposible esas presencias. Tampoco estará presente el ministro de Ciencia y Tecnología de Israel Ofir Akunis por el proceso electoral complejo que transita su país.
Una vez que el flamante presidente salude a los delegados extranjeros se trasladará a un escenario dispuesto en la Plaza de Mayo. Allí estarán distribuidos casi matemáticamente referentes de los movimientos sociales y los referentes de intendentes y gobernadores del PJ en la Avenida de Mayo, en tanto que Diagonal Sur y Norte fue dispuesta para las columnas sindicales. Y la Plaza de Mayo en sí misma fue dispuesta para preservar a los que se movilicen por su cuenta.
Se supo que durante la reunión que mantuvo con el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, en las oficinas de Puerto Madero, Fernández y su equipo le pidieron al mandatario porteño que retire las rejas que dividen la Plaza de Mayo de la Casa Rosada para dar lugar a la multitud. Esa es otra señal que quiere dar el nuevo presidente: mantener mayor cercanía de la gente con el próximo gobierno.
La intención del nuevo presidente es dar una muestra cabal de la amplitud de criterios que tendrá su gobierno aunque se le dará un sello de tradición peronista muy marcado. La presencia de columnas de intendentes del PJ del conurbano, gobernadores peronistas ortodoxos y las diferentes agrupaciones gremiales buscan darle esa mística peronista al acto.
Está previsto que Alberto Fernández emita allí un discurso no muy extenso y que Cristina Kirchner salude también a la multitud, aunque no está previsto que hable. En definitiva, se tratará de poner en escena un gobierno cercano a la gente y con un discurso diametralmente opuesto al que enarboló Macri en los últimos cuatro años.
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