SAN PABLO .Alberto Fernández llegará hoy a las 16 horas a la sede de la Superintendencia de la Policía Federal en Curitiba. Acompañado por el ex canciller brasileño Celso Amorim, el candidato del Frente de Todos planea visitar al ex presidente Lula da Silva, encarcelado en esa dependencia policial desde el 6 de abril de 2018. Fue el ex ministro Amorim quien arregló la visita, según confirmaron a Infobae fuentes del Partido de los Trabajadores. Tanto él como Fernández pertenecen al Comité Internacional Lula Libre.

Los días jueves, el ex jefe de Estado tiene derecho a recibir la visita de dos personas que no sean ni familiares ni miembros de su equipo de defensa. Esos encuentros suelen durar una hora. Lula fue condenado el año pasado a prisión por el caso del "Triplex de Guarujá". Se trataba de un departamento ubicado en el balneario paulista que, según la sentencia del ex juez y actual ministro de Justicia brasileño Sergio Moro, habría sido adquirido a la constructora OAS por coima. Los medios brasileños recordaron hoy las acusaciones de corrupción que pesan sobre Cristina Kirchner, compañera de fórmula de Alberto. Señalaron, también, la relación de proximidad de Lula con Néstor Kirchner y con Cristina, a partir de 2003.

Este es el segundo contacto internacional que realiza el candidato presidencial justicialista con personalidades del mundo político latinoamericano. El 31 de mayo último fue a Montevideo donde se reunió con el ex presidente uruguayo Pepe Mujica. En aquel momento sostuvo que esa cita era el reencuentro "con un viejo amigo, un maestro y una gran fuente de inspiración para la misión que nos espera a los argentinos". Esta vez se limitó a señalar ante la prensa que su cita con Lula responde a un pedido del ex mandatario.

José “Pepe” Mujica y Alberto Fernández
José “Pepe” Mujica y Alberto Fernández

El medio digital O Protagonista, muy próximo al gobierno de Jair Bolsonaro, calificó la entrevista de hoy en los siguientes términos: "El poste de Cristina Kirchner visita este jueves a Lula en la cárcel"; una caracterización que presume a CFK como la verdadera candidata presidencial en las sombras.

Subrayó también que la "actual senadora" está sospechada de "beneficiar a empresarios próximos a su gestión en la concesión de obras públicas". Recordó luego el viaje de Bolsonaro a la Argentina, el 6 de junio pasado, y las declaraciones donde reafirmó su decidido apoyo al presidente Mauricio Macri, en los comicios de octubre próximo. En esa oportunidad recomendó a los argentinos "votar con menos emoción y más racionalidad". Y dijo que "Brasil y Sudamérica están preocupadas antes la posibilidad de una nueva Venezuela en la región".

En lo que sí coinciden ahora todos los medios locales es que el resultado de la elección de octubre "tendrá una enorme resonancia en Brasil". Y enfocan el encuentro de esta tarde, entre candidato y ex mandatario, como una acción política de "ayuda mutua". Para Lula, porque revitaliza la campaña a favor de su libertad, en vista de un próximo debate en la Corte Suprema que debe ocurrir en agosto y que podría redundar en su salida de la prisión. Para Fernández, porque le permite al candidato reforzar una imagen de político "latinoamericanista", especialmente frente al electorado militante de Cristina. De paso, reactiva también la idea de que tanto Lula como la senadora son víctimas "de una persecución absurda contra gobiernos que incluyeron millones de personas".