La intención de unidad del peronismo bonaerense por ahora está en el álbum de fotos de su presidente, Gustavo Menéndez, que tendrá que esperar a pesar del hashtag propuesto "Todos adentro". "No hay que apurarse", le avisaron en la previa algunos intendentes al presidente al que muchos apoyaron en el marco de un acuerdo provincial por el que su segundo, Fernando Gray, también intendente, asumirá la conducción a fin de año. En el documento consensuado hay fuerte tono opositor, se abre la puerta a quienes se fueron y se propone, algunos creen con un guiño de la propia Cristina Kirchner, la reconciliación con el campo tras el enfrentamiento por la resolución 125 y las retenciones.

En un distrito que tiene 80% de superficie rural y donde un tercio del electorado depende del sector agropecuario se consensuó una frase que suena a autocrítica: "Ya pasaron diez años del conflicto con el campo, del cual todos aprendimos. Queremos desde el peronismo de la Provincia de Buenos Aires construir una nueva relación con este sector clave. Tenemos que estar todos juntos". Pero hubo diferencias por el protagonismo que logró Pablo Moyano, de Camioneros, consejero que está muy comprometido judicialmente. Y, aunque no es obligación, se notó la ausencia de varios referentes de municipios de peso (como Martín Insaurralde por ejemplo) o diputados nacionales, gesto que, de haber existido, hubiera sido un espaldarazo a la gestión de Menéndez.

Gran parte de lo resuelto se acordó el día anterior cuando había preocupación entre los organizadores por la preanunciada ausencia de Fernando Espinoza, el presidente anterior, y Verónica Magario, intendenta de La Matanza. Trascendió que se ausentarían muchos consejeros, pero finalmente fueron 40 de los 47. No estuvieron ni Magario ni Espinoza y  tres o cuatro faltaron con aviso. Para algunos fue sorpresivo el planteo de Pablo Moyano en representación de Camioneros, además de la presencia de adversarios potentes de Cambiemos, como Roberto Baradel que fue en calidad de invitado y que desde Suteba ha sido uno de los adversarios más difíciles para María Eugenia Vidal. "Hay que estar acá y todos juntos para pelear contra las políticas de avasallamiento de este Gobierno", reclamó el hijo de Hugo Moyano justo cuando la Justicia avanza en causas contra ellos.

Para el mediodía, cuando arrancó el megaencuentro en el Almarena Boutique Hotel ya todos estaban sobreaviso: la cofradía de intendentes se había reunido en una cena en la municipalidad de La Costa el jueves y algunos volvieron a sentarse para conversar sobre un documento conjunto en la mañana de este viernes. Así se gestó el texto que arranca con una cita del Papa Francisco y que se titula "Es tiempo de construir una esperanza".

Entre los primeros párrafos se intenta mostrar que el PJ no es golpista y que "quienes gobiernan están en las antípodas de los valores justicialistas. Tienen derecho y legitimidad democrática. Somos profundamente respetuosos de la voluntad popular. Pero no somos ni seremos lo mismo. Creemos que es momento de empezar a construir un nuevo camino".

Para respaldar a los consejeros sindicales (además de Moyano y Baradel estuvieron Francisco 'Barba' Gutiérrez y representantes de Canillitas y Smata) se advierte: "Este gobierno 'invita' al trabajador a desafiliarse al sindicato, pero el mensaje es mucho más profundo: nos quieren hacer perder como sociedad la fuerza colectiva, la solidaridad, la empatía".

También le apuntan a la inflación, la inseguridad, a la suba de tarifas, a la reforma previsional y la reforma laboral. Y cuestionan el Decreto de Necesidad y Urgencia del presidente Mauricio Macri que elimina 19 leyes y cambia otras 140 "sin el menor consenso, además de permitir el embargo de las cuentas sueldo, otro golpe al trabajador al que nos oponemos completamente".

Hay un párrafo a favor de los intendentes del PJ, último bastión de poder peronista. "Defendemos la autonomía municipal, por eso repudiamos la exigencia de la Provincia de aprobar en cada distrito el pacto fiscal", se plantea.

Y otro párrafo en línea con un planteo que hizo, entre otros, el ex secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, un planteo que sin embargo, según reconstruyó Infobae, no todos consideraron necesario hacer en la reunión del Consejo justicialista bonaerense. "Exigimos transparencia a propios y ajenos. Lo que no vamos a permitir es la tergiversación para encarcelar sin condena, estigmatizar y disciplinar a la oposición. Repudiamos las presiones sobre la justicia para que avancen con mayor celeridad causas a políticos en función del partido al que pertenecen y exigimos que se respete el debido proceso".

Sobre una posible futura unidad sólo hay un sobrevuelo. Fue un tema álgido en la noche del jueves. Junto a Menéndez y el local De Jesús, estuvo Gray quien según testigos habría pedido más contenido y habría sugerido el acercamiento al campo con ideas, por ejemplo con la Ley de Semillas. "Menos fotos", tradujo uno de los presentes a Infobae. Alguien dio un ejemplo puntual: "A la reforma previsional hay que oponerse con algo más que una juntada de firmas, hay que presentar y sostener una acción legal".

Allí estuvieron Alberto Descalzo (Ituzaingó), Leonardo Nardini (Malvinas Argentinas), Ariel Sujarchuk (Escobar), Juan Zabaleta (Hurlingham), Alfredo 'Pichi' Fisher (Laprida), Gray (Esteban Echeverría), entre otros. Incluso hubo un pedido expreso tras las fotos de Menéndez con Sergio Massa del Frente Renovador y Diego Bossio del Bloque Justicialista: "Están dejando afuera a algunos sectores, no es bueno sacar a unos para poner a otros", se quejó uno de los intendentes más cercanos al kirchnerismo mientras otro destacaba que hubo randazzistas en San Bernardo y también la presidenta del Consejo Deliberante de Tigre, distrito cuyo intendente, Julio Zamora, massista, asumió como presidente del PJ local.

El documento acordado señala que "el peronismo fue desde siempre un movimiento plural: no todos los peronistas tenemos el mismo estilo, la misma retórica, pero sí estamos convencidos de que es posible plantear en conjunto otra propuesta económica, otra mirada social, otras prioridades. Y la estamos construyendo". Para los K, hay una frase. "Perón y Evita marcaron el camino. Demostraron que otra Argentina era posible. Con Néstor y Cristina vimos ese legado en el Gobierno".

El cierre es una señal para los hijos pródigos: "Queremos que el Partido vuelva a ser la casa de todos los militantes bonaerenses".

LEA TAMBIEN: