Buses tampoco encuentran dónde abastecerse de GNV: escasez también les afecta

Aunque el Gobierno dispuso priorizar al transporte público en medio de la emergencia por la ruptura del ducto de Camisea, en varios grifos de Lima solo algunas unidades logran cargar, mientras crece la presión sobre el GLP y las gasolinas por el cambio forzado de combustible

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Aunque la ATU sostiene que
Aunque la ATU sostiene que el Metropolitano y los corredores complementarios funcionan sin contratiempos, en las estaciones de servicio de la ciudad el panorama es diferente. Foto: Imagen Ilustrativa Infobae

La emergencia en el suministro de gas natural, declarada tras la ruptura de un ducto en Camisea, sigue generando impactos en la capital. Aunque el Ministerio de Energía y Minas (Minem) dispuso priorizar el abastecimiento para el transporte público masivo, en la práctica no todos los conductores de buses están logrando cargar gas natural vehicular (GNV) con facilidad.

Mientras la Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU) asegura que los sistemas formales como el Metropolitano y los corredores complementarios operan con normalidad, en los grifos de la ciudad la escena es distinta: surtidores cerrados, conos naranjas bloqueando el acceso y conductores recorriendo varios puntos en busca de combustible.

Grifos vacíos y venta restringida

En estaciones de servicio de la avenida México, los dispensadores de GNV amanecieron sin atención al público. Tras la fiscalización de Osinergmin para garantizar el racionamiento, solo se permite el despacho a unidades de transporte masivo cuyos motores funcionen exclusivamente con gas natural.

Un bus de transporte público logró ingresar a abastecerse en uno de estos puntos. Sin embargo, no todos corren con la misma suerte. La cobradora de una unidad contó que han tenido dificultades para conseguir combustible: “Con los cinco grifos, señorita, no hay gas”, dijo a Latina.

La deflagración del ducto de gas en Camisea ha generado problemas en el abastecimiento de GNV en el país. Aunque se priorizó el suministro para buses frente a taxis, la escasez ha afectado a los conductores en general. Créditos: Latina

El precio del GNV se mantiene en S/ 1,56 por metro cúbico, pero la restricción impide que taxis, vehículos particulares y unidades con sistema dual puedan cargar. La medida forma parte del plan temporal de 14 días dispuesto por el Minem para priorizar hogares, hospitales y transporte público esencial.

Sistemas formales operan con previsión

La ATU informó que el Metropolitano —que opera al 100% con gas natural— cuenta con la previsión necesaria para cubrir toda su flota. En el caso de los corredores complementarios, el Rojo mantiene suministro gracias a infraestructura propia, mientras que el Azul y el Morado ejecutan planes de contingencia con puntos alternos autorizados.

Asimismo, las Líneas 1 y 2 del Metro de Lima y Callao no se ven afectadas, ya que dependen del Sistema Eléctrico Interconectado Nacional y no del gas natural.

En el transporte convencional, donde el 83% de las unidades utiliza diésel, el impacto es menor. No obstante, los buses que sí operan con GNV fuera de los sistemas concesionados enfrentan mayores complicaciones para encontrar dónde abastecerse.

La ATU señaló que el
La ATU señaló que el Metropolitano, cuya flota funciona íntegramente con gas natural, dispone de reservas suficientes para garantizar el abastecimiento total de sus unidades. Foto: TripAdvisor

GLP y gasolinas, bajo presión

Ante la falta de GNV, varios conductores han optado por migrar temporalmente al GLP o a combustibles líquidos, lo que empieza a reflejarse en los precios. En uno de los grifos monitoreados, el GLP pasó de S/ 5,50 a S/ 6,39 en cuestión de días, aunque en otros puntos se ofrecía a S/ 5,49.

Algunos usuarios reportaron incrementos puntuales. “Sí, acá ha subido treinta centavos”, comentó un conductor que gasta S/ 20 diarios en GLP a Latina. Otro señaló que existe “un pequeño incremento, pero se entiende por la misma situación que se está viviendo”.

En el caso de la gasolina premium, el precio alcanzaba los S/ 15,99 antes de agotarse temporalmente en un establecimiento debido a la alta demanda. Conductores con sistema dual enfrentan así un doble problema: restricciones para cargar GNV y escasez o mayores costos en combustibles alternativos.

Emergencia por 14 días

La crisis se originó tras la ruptura de un ducto del proyecto Camisea en el distrito de Megantoni (Cusco), lo que obligó al Ejecutivo a declarar en emergencia el suministro de gas natural desde el 1 de marzo de 2026 por un periodo estimado de 14 días.

La emergencia comenzó luego de
La emergencia comenzó luego de la rotura de un ducto del proyecto Camisea, ubicada en el distrito de Megantoni, en Cusco. Foto: Andina

Durante este lapso, el Minem prioriza el despacho a sectores esenciales y conformó un comité de crisis para monitorear la situación hasta que la empresa Transportadora de Gas del Perú (TGP) concluya las reparaciones.