Keiko Fujimori reafirma su postura ante la opinión de su hija sobre el aborto en casos de violación: “Yo valoro la vida”

Tras la polémica por su postura contra el aborto en casos de violación, la lideresa de Fuerza Popular respondió al rechazo de su hija Kyara Villanella

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Lideresa ratificó su posición en
Lideresa ratificó su posición en contra del aborto. | Fuerza Popular

Tras días de discusión sobre los derechos de salud reproductiva en Perú, Keiko Fujimori se pronunció sobre su posición y la de su hija ante la posibilidad de recurrir a un aborto terapéutico en casos de violación. La controversia se originó cuando Keiko Fujimori, afirmó que tanto ella como su bancada apoyan el aborto terapéutico, únicamente cuando la persona gestante está “en riesgo” y que ante un abuso sexual, optaría por que sus hijas no aborten. “Yo le diría a mis hijas que ellas tengan al bebé”, sentenció en aquel momento.

La respuesta de su primogénita, Kyara Villanella, no tardó en llegar: “Mi opinión personal es distinta a la de mi mamá. En el caso hipotético presentado, una violación, yo sí optaría por abortar”.

Este viernes, Fujimori abordó por primera vez el desacuerdo público con su hija. En diálogo con RPP, la candidata presidencial minimizó cualquier conflicto familiar y describió la situación como parte de una dinámica de libertad en su hogar. “En casa tengo largos debates con mis hijas y yo valoro muchísimo que ellas empiecen a tener sus propias opiniones”, señaló.

Keiko Fujimori afirma que respeta
Keiko Fujimori afirma que respeta las opiniones de su hija Kyara Villanella. (Instagram)

“Esto lo hemos conversado, por supuesto, y es claro: yo tengo una postura, yo defiendo la vida y mis hijas tienen otra”, señaló la candidata presidencial. Al ser consultada sobre si esto provocó discusiones, respondió que mantienen debates internos desde hace muchos años. “Creo que la gran diferencia, al ser Fujimori, es que a veces nuestros debates se hacen públicos. Yo, desde el amor de mamá, siempre voy a respetar las opiniones de mis hijas y valoro la valentía que ellas tienen para defender sus ideas”, concluyó.

Keiko Fujimori optó por apelar a su rol materno. “Yo, desde el amor de mamá, siempre voy a respetar las opiniones de mis hijas y valoro la valentía que ellas tienen para defender sus ideas”, concluyó en RPP.

El origen de la diferencia pública

La postura de Keiko Fujimori se dio tras las denuncias hacia el centro de acogida, La Casa del Padre, vinculado a la congresista de Renovación Popular, Milagros Jáuregui. La preocupación de políticos y ciudadanos giró en torno a niñas presuntamente inducidas a maternar en dichos albergues, debido a pensamientos religiosos.

“Yo estoy a favor del aborto terapéutico en caso de que la madre corra riesgo de vida. Pero en caso de violación, no”, aseguró la lideresa.

Sin embargo, Kyara Villanella, de 18 años, utilizó sus redes sociales para precisar que, aunque entiende el rol político de su madre, ella posee una capacidad de decisión independiente. “Tengo 18 años, soy mayor de edad. Yo sí optaría por abortar, tanto si se tratara de mí como si se tratara de una niña de ocho años. En ese sentido, no estoy de acuerdo con lo que declaró mi mamá”, manifestó tajantemente a través de su cuenta de Instagram.

Niñas no madres

En el Perú, la violencia sexual contra menores constituye una crisis de salud pública donde el aborto terapéutico es una herramienta legal clave para evitar daños irreversibles. Cada día, doce niñas de entre 10 y 14 años quedan embarazadas, la mayoría como consecuencia de una violación sexual. Asimismo, las cifras oficiales revelan que cerca de 1500 niñas menores de 14 años dan a luz cada año.

El defensor del Pueblo advirtió
El defensor del Pueblo advirtió que 'Mila', seudónimo para menor gestante y víctima de abuso sexual, probablemente tuvo más de un agresor. (Andina)

Debido a que el cuerpo de una niña no está biológicamente preparado para una gestación, estos casos suelen implicar un riesgo inminente para su salud, cumpliendo con el requisito técnico para acceder al procedimiento legal. Pese a ello, el acceso a este servicio enfrenta barreras ideológicas que fuerzan a cientos de menores a la maternidad, ignorando que el embarazo infantil representa, por definición, un peligro para la integridad de la víctima.