Lima, la ciudad donde el tráfico le quita la tercera parte del salario mínimo a miles de trabajadores

La congestión vehicular prolonga los desplazamientos diarios y genera una disminución notable de ingresos en los trabajadores, quienes destinan una parte sustancial de su salario y calidad de vida a horas no remuneradas en el transporte público

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Un grupo de ciudadanos limeños
Un grupo de ciudadanos limeños cruza un puente peatonal de la zona norte de la capital y de fondo hay un caótico panorama vehicular. (Andina)

En Lima, el tráfico se ha convertido en un enemigo silencioso para miles de trabajadores. El tiempo perdido en los desplazamientos diarios representa hasta un 36% de la remuneración mínima mensual, una realidad que erosiona el ingreso de los hogares y marca el día a día de quienes intentan ganarse la vida en la capital peruana.

Un estudio elaborado por el economista Nikita Céspedes, del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) y la Universidad San Ignacio de Loyola (USIL), citado por La República, revela que el tiempo promedio que los trabajadores dedican a trasladarse entre su vivienda y el centro laboral en Lima Metropolitana alcanza 1,7 horas diarias.

Al valorizar ese tiempo al salario mínimo por hora, considerando una jornada de 8 horas y 22 días laborales al mes, el resultado es contundente: el 21% del salario mínimo mensual, aproximadamente S/240, se pierde solo en tiempo de transporte.

El tráfico en Lima y
El tráfico en Lima y Callao provoca que miles de trabajadores pierdan hasta el 36% de su salario mínimo mensual en tiempo de transporte. (Andina)

La situación es más grave en los distritos periféricos de Lima y Callao. En zonas como Ancón, Santa Rosa y Mi Perú, el tiempo de desplazamiento diario supera las tres horas. En estos distritos, el tiempo invertido en transporte equivale a S/410 mensuales, que representa cerca del 36% del salario mínimo vital (S/1.130).

No se trata únicamente de los gastos en pasajes, sino de horas no remuneradas que se esfuman atrapadas en el tráfico, reduciendo el ingreso disponible de los trabajadores y limitando las oportunidades para destinar ese tiempo a actividades productivas.

Crecimiento del problema

Entre 2010 y 2024, el tiempo promedio diario destinado al traslado laboral en la capital aumentó 57%, al pasar de 0,84 a 1,33 horas, según el mismo informe citado por el medio. Esta tendencia afecta la calidad de vida de los trabajadores, quienes, además de cumplir extensas jornadas laborales, deben invertir hasta cuatro horas diarias en trasladarse.

Tráfico vehicular en Lima genera
Tráfico vehicular en Lima genera más de 6 millones de soles en pérdidas al año, de acuerdo a expertos en transporte. (Andina)

El exviceministro de Empleo Fernando Cuadros explicó a La República que este fenómeno no solo reduce el bienestar, sino que también tiene un impacto directo en la productividad: “Se afecta la productividad de los trabajadores porque están expuestos a un desgaste más que físico, emocional. Llegan a sus empleos desgastados en un contexto de ruido y transporte caótico. La gente puede llegar estresada y malhumorada, y costarle concentrarse en su jornada laboral”.

Cuadros añadió que el sistema precario de transporte y el incumplimiento de las normas de tránsito “terminan afectando negativamente la calidad del empleo, la productividad no solo de los trabajadores, sino de las empresas”.

Con peor congestión

El estudio también advierte que el problema de los desplazamientos en Perú tiene una dimensión internacional. Según el índice de tráfico TomTom, Lima encabezó en 2024 la lista de 501 ciudades del mundo en tiempo perdido durante horas punta, con un promedio anual de 155 horas.

Entre 2010 y 2024, el
Entre 2010 y 2024, el tiempo promedio diario en desplazamientos laborales en Lima aumentó un 57%, impactando negativamente la productividad y la calidad de vida.

Otras ciudades peruanas, Arequipa y Trujillo, figuran también entre las de mayor congestión global. El informe ENUT 2024 atribuye este fenómeno al crecimiento demográfico, la expansión urbana desordenada, el bajo desarrollo de sistemas de transporte masivo y el incremento del parque automotor.

En regiones de la costa como Lambayeque, Tacna y Arequipa se repiten patrones de tiempos elevados, mientras que en la selva el problema es menos intenso.

Sectores más vulnerables

El aumento del tiempo de transporte ha sido más pronunciado en áreas urbanas, con un incremento del 60% entre 2010 y 2024, frente al 40% en zonas rurales.

Aunque los hombres mantienen en promedio tiempos de traslado más altos, el crecimiento entre las mujeres ha sido del 74%, comparado con el 49% en los hombres. El deterioro de las condiciones de movilidad afecta de manera desproporcionada a las mujeres, repercutiendo en su calidad de vida y desempeño laboral.

Lima lidera a nivel mundial
Lima lidera a nivel mundial el ranking TomTom por tiempo perdido en congestión vehicular en hora punta, con un promedio anual de 155 horas.

El economista apuntó que, frente a la falta de empleo formal y el bajo crecimiento económico, muchas mujeres terminan aceptando empleos en distritos lejanos, sobre todo en el trabajo doméstico, que se concentra en zonas tradicionales de la ciudad.

Por otro lado, los trabajadores de menores ingresos, muchos de ellos informales, suelen tener menores tiempos de transporte, no por mejores condiciones, sino porque las limitaciones de sus economías les impiden aceptar empleos distantes: “Ante el tiempo de movilización y costo del transporte, muchas personas puede que no encuentren rentable hacer un viaje de hasta 3 o 4 horas por un sueldo tan bajo”, según recogió La República.

El teletrabajo

Los datos de 2024 no consideran el impacto del teletrabajo, que en 2021 alcanzó al 10% de la fuerza laboral. Esta modalidad no resuelve el problema de fondo, ya que la mayoría de los empleos en comercio y servicios no pueden realizarse a distancia, de acuerdo a los expertos.

Tráfico en Perú fue calificado
Tráfico en Perú fue calificado como el peor del mundo. Lima es el centro del caos en lo que a congestión vehicular se refiere. (Andina)

La solución, según el economista, pasa por fortalecer el transporte público masivo y acelerar la construcción de nuevas líneas de metro.

Actualmente solo existe una línea terminada y otra con cinco estaciones en funcionamiento. “Hay que acelerar ese tipo de proyectos de inversión y continuar con las cinco líneas que contribuyen a reducir el tiempo en el transporte”, afirmó.