Indignación por paciente con tuberculosis que espera en el piso del hospital Sergio Bernales en Comas

El Minsa informó que el paciente de 49 años está siendo atendido en emergencia y será derivado a hospitalización tras su estabilización

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Un hombre visiblemente desnutrido duerme
Un hombre visiblemente desnutrido duerme encogido en el suelo de un lugar con paredes deterioradas, reflejando una situación de extrema vulnerabilidad y falta de vivienda adecuada (Eloy Marchán)

Una fotografía difundida este martes en la red social X ha generado una ola de indignación ciudadana al mostrar a un paciente con tuberculosis (TBC) recostado en el piso del hospital Sergio Bernales de Collique, en el distrito de Comas, establecimiento administrado por el Ministerio de Salud (Minsa).

La imagen, compartida por el periodista Eloy Marchán, del medio El Foco, muestra a un hombre de evidente delgadez física, apenas cubierto con una bata hospitalaria, acostado sobre una colcha en el suelo del nosocomio ante la falta de camillas disponibles. Según se indica en la publicación, el paciente debía esperar atención mientras el médico de turno señalaba estar ocupado.

El escenario que rodea al paciente también ha sido duramente cuestionado. En la fotografía se observan ambientes deteriorados, con paredes sucias y visiblemente carcomidas por el paso de los años.

La imagen es de hoy. Es dramática. Nos desnuda una vez más como país”, señala el mensaje que acompaña la publicación original, frase que fue replicada por cientos de usuarios que expresaron su rechazo a las condiciones en las que se brinda atención médica a pacientes con enfermedades graves y altamente contagiosas como la tuberculosis.

Tras la ola de críticas, el Ministerio de Salud emitió un comunicado en el que informó que el paciente, identificado con las iniciales J. P. G. V., de 49 años, viene siendo atendido en el servicio de emergencia del hospital Sergio Bernales y que, luego de ser estabilizado, será derivado al área de hospitalización.

Asimismo, el Minsa indicó que ha dispuesto el inicio de un proceso de investigación con el fin de determinar las causas y posibles responsabilidades en torno a lo ocurrido. En el mismo comunicado, la entidad precisó que el diagnóstico del paciente es confidencial, en resguardo de su privacidad.

En redes sociales continúan las críticas y cuestionamientos. Diversos usuarios exigen no solo sanciones, sino también soluciones estructurales frente a la falta de camillas, personal médico e infraestructura adecuada en hospitales públicos.

Salud pública vs. privilegios del Congreso

Otros usuarios recordaron el marcado contraste entre la atención médica que reciben millones de peruanos y los beneficios que se facilitan a altos funcionarios y congresistas con recursos del Estado.

Por ejemplo, en septiembre del año pasado se conoció que los parlamentarios y sus familias contarán con un seguro médico privado contratado por la Mesa Directiva, cuyo costo supera los 9.5 millones de soles para el periodo 2025-2026 y fue adjudicado directamente a la aseguradora Rímac, sin proceso de licitación.

Mientras los hospitales públicos enfrentan escasez de insumos, largas filas y pacientes que deben esperar semanas por una cita, los legisladores accederán a atención en las clínicas más costosas de Lima, como la Angloamericana, San Felipe y Delgado, con cobertura inmediata, sin copagos y hasta con opción de segundas opiniones en el extranjero.

El reportaje incluyó testimonios de algunos parlamentarios, quienes se mostraron incómodos al ser consultados sobre los beneficios, mientras otros justificaron el contrato con frases como: “Es el seguro, está establecido” o “la salud no tiene precio”. Según el documento, cada congresista dispone de una prima mensual superior a 2.500 soles, con derecho a incluir a su pareja, hijos e incluso padres sin costo adicional.

Además, en 2023, la Mesa Directiva del Congreso aprobó la construcción de un nuevo local para el servicio médico, destinado a atender a “un grupo objetivo de 130 congresistas y 2.000 trabajadores”, aunque la mayoría en ese entonces no laboraba en el Palacio Legislativo. El proyecto tenía una inversión inicial en diseño y equipamiento por un monto que ascendía a 2 millones de soles.