Cajamarca: Hallan nueva especie de roedor en el Santuario Nacional Tabaconas Namballe

Este roedor, especializado en ambientes de gran altitud, posee un pelaje marrón de textura suave, figura alargada y una cola extensa, rasgos que le permiten moverse con agilidad por la espesa vegetación del entorno

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Este hallazgo, fruto de la
Este hallazgo, fruto de la cooperación entre científicos de Ecuador, Argentina y Alemania, destaca la función estratégica de las áreas protegidas peruanas como motores de nuevos descubrimientos biológicos - Créditos: Gobierno del Perú.

Un reciente avance científico ha puesto a Cajamarca en el centro de la atención mundial sobre biodiversidad. Un artículo difundido por la revista PeerJ revela que el género de roedores andinos Oreoryzomys, tradicionalmente considerado una sola especie, está conformado en realidad por tres especies diferentes.

Este cambio de paradigma incluye la confirmación para el Perú de Oreoryzomys hesperus, una especie exclusiva hallada dentro del Santuario Nacional Tabaconas Namballe.

Esta área natural protegida, ubicada en la vertiente noroccidental de los Andes, resguarda bosques montanos y páramos que forman parte esencial del Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sinanpe).

El hallazgo, resultado de una colaboración entre especialistas de Ecuador, Argentina y Alemania, destaca la riqueza biológica de la región y refuerza el valor estratégico de los espacios protegidos peruanos como motores de descubrimientos científicos.

Oreoryzomys hesperus no se asemeja a los roedores comunes. Adaptado a los ecosistemas de alta montaña, presenta un pelaje marrón suave, cuerpo estilizado y una cola larga, características que facilitan su desplazamiento entre la densa vegetación de la zona. Su identificación no solo es una victoria para la taxonomía, sino que constituye un indicio del excelente estado de conservación del santuario en Cajamarca.

El género de roedores andinos
El género de roedores andinos Oreoryzomys, antes considerado una sola especie, está conformado por tres especies distintas, según un estudio internacional - Créditos: Gobierno del Perú.

La persistencia de esta especie funciona como un termómetro ecológico, señalando que los esfuerzos del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp) y el Ministerio del Ambiente están resultando efectivos en preservar hábitats intactos.

La investigación que respalda este descubrimiento fue posible gracias a la cooperación de instituciones como el Instituto Nacional de Biodiversidad de Ecuador, Ideaus-Conicet de Argentina, la Fundación Cóndor Andino y el Leibniz Institute for the Analysis of Biodiversity Change de Alemania, entre otras. La presencia de Oreoryzomys hesperus sitúa a los Andes peruanos como un epicentro para la evolución biológica y la diversidad genética en Sudamérica.

El equipo científico subraya que estos resultados refuerzan el papel de las áreas protegidas, no solo como refugios naturales, sino como auténticos laboratorios vivos donde aún quedan especies por descubrir. Este avance consolida al Santuario Nacional Tabaconas Namballe como un enclave de valor universal y reafirma la urgencia de fortalecer las políticas de conservación para proteger la excepcional riqueza natural del país.

La identificación de Oreoryzomys hesperus
La identificación de Oreoryzomys hesperus consolida a los Andes peruanos como un eje central para la evolución y la diversidad genética en el continente sudamericano - Créditos: Gobierno del Perú.

Nueva especie de roedor en Machu Picchu

Cabe mencionar que el año pasado un equipo internacional de científicos identificó una nueva especie de roedor exclusiva del Perú, hallada en el Santuario Histórico de Machu Picchu. El animal, denominado Microryzomys altissimus Machu Picchu, fue registrado a más de 2.400 metros de altitud y destaca por su pequeño tamaño, pelaje marrón y cola larga, características que lo diferencian de otras especies similares.

El descubrimiento, publicado en la revista científica “Evolutionary Systematics”, evidencia la riqueza biológica de los Andes peruanos y la importancia de Machu Picchu como refugio de biodiversidad.

Los investigadores resaltaron que este roedor solo habita en ecosistemas de bosques húmedos de montaña, lo que subraya la necesidad de fortalecer la protección del santuario. El hallazgo refuerza el valor de las áreas naturales protegidas y pone en relieve el potencial de la región para futuros descubrimientos científicos.