Río Mantaro bajo vigilancia: crece el caudal y se multiplica el temor a un desborde

Las intensas lluvias elevan el nivel del afluente y ponen en riesgo sembríos, viviendas y zonas agrícolas en el valle central

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Río Mantaro.
Río Mantaro.

El río Mantaro experimentó en los últimos días un crecimiento progresivo de su caudal, una situación asociada a las lluvias intensas que se registran en la parte alta de la cordillera central.

El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) advirtió sobre el riesgo de desborde en varias zonas vulnerables del valle del Mantaro, donde familias y agricultores observan el comportamiento del agua con creciente preocupación.

La crecida del río representa un peligro para los sembríos instalados en las riberas y para viviendas ubicadas cerca del cauce. Los suelos saturados, tras semanas de precipitaciones, incrementan la vulnerabilidad de terrenos y estructuras, sobre todo en la faja marginal, donde históricamente el agua suele buscar salida ante el mínimo desborde.

Senamhi anunció que, aunque en estos días se percibe una tregua en las lluvias, el pronóstico indica que las precipitaciones se intensificarán durante febrero y marzo, lo que podría derivar en alertas más severas.

En sectores como La Ribera, en Huancayo, los trabajos de extracción de material para construcción han modificado el cauce natural, provocando que el agua golpee con fuerza los cúmulos de desmonte arrojados en terrenos ribereños del distrito de Huamancaca Chico, en Chupaca.

Esta alteración del entorno favorece la desviación del caudal hacia zonas antes protegidas, incrementando el riesgo de inundaciones no solo para cultivos, sino también para quienes viven o trabajan junto al río.

Varias personas cruzan el río
Varias personas cruzan el río Mantaro al amanecer en Santa María de Nieva, Perú, el 26 de junio de 2024. (AP Foto/Martín Mejía)

Agricultores y autoridades en alerta ante el peligro de desborde

El incremento del caudal del río Mantaro activa la alerta entre agricultores y autoridades. Los pobladores de los valles afectados ven amenazadas sus cosechas, pieza clave para la economía local y regional.

La memoria colectiva recuerda episodios pasados de desborde que arrasaron cultivos y generaron pérdidas económicas, lo que motiva a una vigilancia constante del comportamiento de las aguas.

El Senamhi recomendó a la población mantenerse alejada de las riberas y evitar invadir las fajas marginales. Las autoridades de Defensa Civil insisten en la importancia de sensibilizar a los vecinos para reducir riesgos, ya que basta un aumento repentino del caudal para que el río busque nuevos caminos y cause daños imprevistos.

Los suelos saturados dificultan aún más la absorción del agua, y las lluvias siguientes podrían ser el detonante de un desborde.

El escenario se complica por la presencia de viviendas en áreas de alto riesgo, donde la proximidad al afluente convierte cualquier crecida en una amenaza directa. Las autoridades señalaron la necesidad de monitorear constantemente el caudal y preparar planes de evacuación para proteger a las familias y minimizar los daños en caso de emergencia.

Mientras tanto, en la región Ica, el río Pisco también se encuentra bajo observación tras un significativo aumento de su caudal. Agricultores del sector El Palto alertaron sobre daños en canales de riego y la falta de muros de contención, lo que pone en riesgo cultivos como algodón, maíz, palta y espárragos. Las autoridades locales y regionales evalúan la posibilidad de realizar obras de enrocado y reforzar defensas ribereñas para proteger las áreas agrícolas más expuestas.

El Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN) y el Senamhi reportaron que el río Pisco alcanzó valores de caudal considerados en umbral rojo, lo que podría generar desbordes e inundaciones en centros poblados y terrenos agrícolas aledaños.