Divide y perderás: Petroperú y un error de cálculo del MEF que podría dejar en jaque al país

El ingeniero UNI y catedrático Jaime Luyo Kuong alertó sobre la pérdida de activos estratégicos y el avance de oligopolios sobre el mercado peruano de combustibles

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La falta de integración vertical
La falta de integración vertical en el sector petrolero reduce la rentabilidad y eficiencia de toda la cadena de valor energética.

El reciente proceso de reorganización patrimonial de Petroperú, autorizado por el Decreto de Urgencia 010-2025, ha puesto en evidencia un error técnico de fondo: se pretende valorar la empresa estatal por bloques, con un enfoque estático y contable, en lugar de considerar su valor integral, basado en las sinergias y en la importancia estratégica de la integración vertical.

Esta decisión no solo debilita a la principal petrolera del país, sino que revive riesgos asociados a las privatizaciones de los años noventa, cuando la desintegración de activos estatales resultó en ventas a precios bajos y pérdida de segmentos clave del mercado frente a oligopolios privados.

Petroperú: ¿Un problema de integración vertical?

Jaime Luyo Kuong, director del Competitiveness and Sustainable Development Institute, profesor y excoordinador del Programa Doctoral en Energética de la UNI, explicó que, a pesar de los problemas financieros recientes, los análisis técnicos coinciden en que la crisis de Petroperú es de naturaleza coyuntural y responde a factores externos y a deudas históricas del Estado con la empresa.

La situación, explicó durante una presentación ante el Colegio de Ingenieros del Perú – CD Lima, no responde a una inviabilidad estructural, sino a desafíos puntuales que pueden revertirse con políticas adecuadas y el pago de las obligaciones estatales pendientes.

La dependencia de proveedores externos
La dependencia de proveedores externos por la ausencia de integración vertical aumenta los costos y dificulta el abastecimiento de combustibles.

Jaime Luyo advirtió que el Decreto de Urgencia 010-2025, promulgado por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) el 31 de diciembre de 2025, abre la puerta a una “privatización encubierta”, bajo el argumento de asegurar la continuidad operativa de Petroperú.

Pero, ¿cuáles son los problemas con que Petroperú no cuente con integración vertical? Luyo explica:

  • Menor rentabilidad y eficiencia: Sin integración, pierde las sinergias que aumentan la rentabilidad en toda la cadena de valor (exploración, producción, refinación, distribución y comercialización).
  • Mayor dependencia de terceros: Al no controlar toda la cadena, debe depender de proveedores y empresas externas en etapas clave, lo que puede encarecer los costos y dificultar el abastecimiento.
  • Riesgo para la seguridad energética: Al fragmentarse o privatizarse en bloques, se puede comprometer la continuidad del suministro nacional de combustibles, especialmente a regiones alejadas y estratégicas.
  • Pérdida de poder en el mercado: Dividir la empresa reduce su capacidad de competencia frente a oligopolios privados, lo cual puede reflejarse en mayores precios para los consumidores finales.
  • Débil respuesta ante emergencias: Sin una estructura integrada, se limita la capacidad para responder oportunamente ante crisis energéticas, catástrofes o necesidades estratégicas de defensa nacional.

La experiencia de otras petroleras públicas en la región, según Jaime Luyo

El decreto, aprobado entre gallos y medianoche, autoriza la reorganización patrimonial de Petroperú, habilita transferencias de capital público y faculta a ProInversión a gestionar el proceso.

Esto incluye la división de activos en bloques —tanto tangibles como intangibles, como la Nueva Refinería de Talara— y la posible selección de operadores privados para su operación y mantenimiento. El plan debe aprobarse en un plazo máximo de 60 días y prioriza el pago de pasivos críticos.

La ausencia de integración vertical
La ausencia de integración vertical debilita el poder de negociación de las empresas petroleras frente a grandes oligopolios privados.

En la región, explica Luyo, las principales petroleras estatales (como Petrobras, Pemex y Ecopetrol) han mantenido modelos de integración vertical, a diferencia de Petroperú, que únicamente opera en refinación y distribución.

Para el también exviceministro de Electricidad del Ministerio de Energía y Minas (MINEM), la fragmentación propuesta omite el valor sinérgico de la integración y debilita la capacidad del Estado para garantizar precios accesibles, abastecimiento seguro y control sobre el mercado energético nacional.

El Estado peruano también le debe a Petroperú

Según Luyo Kuong, el decreto surge en un contexto donde el 80% de la oferta energética y el 90% del consumo nacional dependen de hidrocarburos, y el país importa el 85% del petróleo que consume.

Petroperú enfrenta deudas históricas del Estado superiores a 3.000 millones de dólares, una de las causas de su actual situación financiera. Pese a ello, la empresa ha sido rentable en la mayor parte de sus casi 60 años de operaciones y proyecta recuperación tras la entrada en operación de la Nueva Refinería de Talara.

La fragmentación de la cadena
La fragmentación de la cadena de valor petrolera puede provocar mayores precios de combustibles para los consumidores finales.

Por tal motivo, el ingeniero recomendó blindar a Petroperú frente a intereses políticos y particulares, evitar la venta o privatización por bloques, exigir el pago de las deudas estatales y definir una política energética de largo plazo basada en la integración y sostenibilidad.

Finalmente, propuso además derogar el Decreto de Urgencia 010-2025 y dejar las decisiones estructurales al próximo gobierno, que deberá abordar la situación con visión estratégica y nacional.