Atacan a balazos empresa de transportes Cinco Estrellas por segunda vez en menos de 15 días, en pleno estado de emergencia

La balacera se produjo pocos días después del paro de transportistas en Lima y Callao, convocado para exigir mayor seguridad frente a las amenazas y cobros ilegales que afectan al sector

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(Video: Exitosa Noticias)

En pleno estado de emergencia y cuando el sector transporte aún reclama mayor seguridad, la empresa de transportes Cinco Estrellas volvió a ser blanco de la delincuencia. La noche del sábado 17 de enero, sujetos armados atacaron a balazos el patio de maniobras de la compañía, ubicada en el distrito de San Antonio de Jicamarca, en la provincia de Huarochirí, generando pánico entre trabajadores y vecinos de la zona.

Este nuevo atentado se convierte en el segundo ataque extorsivo contra Cinco Estrellas en menos de dos semanas, pese a la prórroga del estado de emergencia decretado por el Gobierno. La empresa cubre rutas clave entre San Juan de Lurigancho y Pachacámac, lo que incrementa la preocupación entre quienes dependen a diario de este servicio.

Disparos en la noche y huida de los atacantes

Custer de la empresa Cinco
Custer de la empresa Cinco Estrellas: (Foto: BC Urban)

De acuerdo con información difundida por Exitosa Noticias, el ataque ocurrió alrededor de las 11:00 de la noche. Testigos relataron que dos vehículos de color plomo llegaron hasta el patio de maniobras de la empresa y, sin mediar palabra, desde el interior realizaron al menos dos disparos contra el portón y las instalaciones del local.

Los dos carros salieron embalados. La Policía apareció después de media hora. Su objetivo ha sido la empresa, para cobrarle cupo, como darle una advertencia y se fueron”, declaró uno de los vecinos, cuya vivienda se encuentra a pocos metros del lugar atacado. Otro testimonio señaló que uno de los ocupantes de los vehículos pudo ser visto “con la mano afuera de la ventana” antes de que se dieran a la fuga a toda velocidad.

El ataque generó momentos de tensión y alarma no solo entre los trabajadores que se encontraban en el recinto, sino también entre los vecinos del anexo 8 de Jicamarca, quienes escucharon claramente las detonaciones. Algunos residentes aseguraron que el patrullaje policial en la zona es escaso, una situación que —según indican— se repite desde hace varios meses.

Pese a la violencia del atentado, no se reportaron personas heridas, de acuerdo con información preliminar de la Policía Nacional. Efectivos de la comisaría de San Antonio de Jicamarca llegaron al lugar para acordonar la zona y realizar las pericias correspondientes, mientras se recababan casquillos y se revisaban cámaras de seguridad cercanas que puedan aportar pistas sobre la identidad de los agresores.

Segundo atentado extorsivo en menos de dos semanas

Bandas de extorsionadores triplican el
Bandas de extorsionadores triplican el cobro de cupos y desatan una ola de violencia en el transporte público de Lima. Foto: Composición Infobae Perú

Este ataque no es un hecho aislado. Vecinos y testigos recordaron que hace aproximadamente 15 días, la misma empresa fue víctima de un atentado con explosivos. En aquella ocasión, delincuentes habrían dejado un artefacto tipo dinamita en el frontis del local, causando daños materiales de consideración.

Han puesto una dinamita a esa empresa, pero no han querido denunciar. Toda la pared se había hecho un hueco”, relató una vecina, quien recordó que la detonación ocurrió cerca de las 11:40 p. m., cuando la mayoría de residentes ya descansaba. El estruendo, según indicó, se escuchó en varios puntos del sector y dejó serios daños en la infraestructura del local.

El segundo atentado contra Cinco Estrellas se produce apenas 72 horas después del paro de transportistas realizado en Lima Metropolitana, una movilización convocada precisamente para exigir mayor seguridad frente a las extorsiones, amenazas y asesinatos que afectan al gremio. En los últimos meses, diversas empresas de transporte urbano han denunciado ataques similares, con disparos a buses en plena ruta o explosivos colocados en cocheras.

Además, vecinos de Jicamarca recordaron que a solo dos cuadras del local atacado, hace menos de una semana, un bus de otra empresa de transporte también fue baleado, incluso con pasajeros a bordo, lo que refuerza la percepción de que la zona se ha convertido en un punto crítico de la violencia vinculada a bandas de extorsionadores.