El último fin de semana de 2025 quedará grabado en la memoria de los habitantes de la costa norte del Perú. Una serie de sismos, diez en total, sacudieron la región entre el sábado 27 y el domingo 28 de diciembre, generando preocupación y una constante sensación de alerta entre la población. La secuencia sísmica, registrada por el Instituto Geofísico del Perú (IGP), incluyó eventos de distintas magnitudes y profundidades, siendo el más fuerte el de magnitud 6.0 ocurrido la noche del sábado a 67 kilómetros al oeste de Chimbote, en la región Áncash.
El movimiento telúrico principal, con una intensidad V en Chimbote, provocó pánico y evacuaciones en viviendas, supermercados y locales comerciales. Posteriormente, se registraron varias réplicas, como la de magnitud 4.1 a las 22:51 horas y otra de 4.3 a las 00:17 del domingo, ambas con epicentro en el mar frente a Chimbote. Además, se reportaron sismos en Mala, Callao y San Vicente de Cañete, lo que evidencia la alta actividad sísmica en la costa peruana.
Según el presidente del IGP, Hernando Tavera, estos sismos de baja magnitud no disminuyen el riesgo de un gran terremoto y deben ser vistos como una oportunidad para mejorar la preparación y prevención. Las autoridades recomiendan a la ciudadanía revisar la seguridad de sus viviendas, practicar simulacros familiares y tener lista una mochila de emergencia.
La serie de temblores ha dejado a la población en estado de zozobra y ha reavivado el debate sobre la importancia de fortalecer la cultura de prevención sísmica en el país. Aunque no se han reportado víctimas mortales ni daños catastróficos, el mensaje de los expertos es claro: el Perú es un país sísmico y estar preparados es la mejor defensa ante la naturaleza.
Las cifras oficiales indican que cuarenta de los heridos ya han sido dados de alta, mientras que once permanecen hospitalizados en diferentes establecimientos de salud de Áncash y La Libertad, entre ellos el hospital Eleazar Guzmán Barrón, hospitales de Chimbote, Virú, Huarmey, San Jacinto, La Caleta y Puerto Chao. El Ministerio de Salud (Minsa) y la Diresa Áncash continúan monitoreando la condición de los pacientes y garantizando la atención oportuna.
En hospitales como La Caleta, se reportó la caída de baldosas en emergencias, rajaduras en paredes y daños en el techo del quirófano. No obstante, los servicios se mantienen operativos tras las evaluaciones de seguridad.
La Unidad de Gestión Educativa Local (UGEL) Santa informó que ocho instituciones educativas sufrieron daños estructurales tras el sismo. Los informes técnicos preliminares señalan afectaciones en muros, cercos perimétricos, servicios higiénicos y otros espacios esenciales para la seguridad de la comunidad escolar.
Elsismo de magnitud 6.0 registrado la noche del sábado 27 de diciembre con epicentro en Chimbote provocó un saldo de 51 personas heridas, una vivienda declarada inhabitable y daños en otras ocho casas, además de afectaciones significativas en infraestructuras educativas y de salud. El movimiento telúrico, que también se percibió con intensidad en la región La Libertad, activó de inmediato los protocolos de emergencia y representó un desafío para la capacidad de respuesta tanto de las autoridades locales como nacionales. Las primeras evaluaciones destacaron no solo el impacto en la población, sino también la vulnerabilidad de edificaciones clave en la zona costera norte del país.

El Instituto Geofísico del Perú (IGP) registró un intenso movimiento telúrico en la costa norte del país durante el último fin de semana de 2025. Solo entre el sábado 27 y el domingo 28 de diciembre, se reportaron diez sismos de diferentes magnitudes, con epicentros en Áncash, Lima y La Libertad, y una secuencia particularmente preocupante en las cercanías de Chimbote.
El sismo registrado durante la noche del 27 de diciembre ocasionó severos daños en la Institución Educativa Horacio Zeballos Gámez, situada en el centro poblado de Uningambal, distrito de Huaso, provincia de Julcán, región La Libertad. Las primeras evaluaciones indican que la infraestructura del colegio ha quedado prácticamente inhabitable, con afectaciones en la fachada, aulas, almacén, sala de cómputo y techo, lo que representa un riesgo considerable para alumnos y personal docente.
Las autoridades locales y equipos de Defensa Civil se encuentran realizando labores de evaluación para determinar las medidas urgentes que permitan salvaguardar la seguridad de la comunidad educativa. Se reportaron imágenes que evidencian la magnitud de los daños sufridos por el plantel.
La Dirección Regional de Salud (DIRESA) Áncash reportó que el sismo de magnitud 6.0 registrado frente a la costa de Chimbote dejó 44 personas heridas y daños en cinco establecimientos de salud de la región. El movimiento telúrico fue percibido con intensidad en varias provincias, lo que generó alarma entre los habitantes.
De acuerdo con la información proporcionada por DIRESA Áncash, los heridos recibieron atención inmediata en los centros de salud. No se registraron personas fallecidas ni desaparecidas. La mayoría de los afectados presentó lesiones leves y fue dada de alta tras la evaluación médica correspondiente, mientras que un grupo reducido permanece en observación médica.
En cuanto a daños en infraestructura, se reportaron afectaciones en el Hospital La Caleta y en los puestos de salud de Pichiu, Chaclancayo, Chinchobamba y Cajas. En el Hospital La Caleta se constató la caída de baldosas en el área de emergencia, rajaduras en las paredes del servicio de medicina, caída de una terma en el área de cirugía y filtraciones de agua, aunque el hospital continúa operando con normalidad.

La Unidad de Gestión Educativa Local (UGEL) Santa reportó que 15 instituciones educativas de la provincia del Santa sufrieron daños en su infraestructura a raíz del sismo ocurrido el 27 de diciembre. Tras una evaluación técnica, se identificaron afectaciones de diversa magnitud, desde rajaduras en paredes hasta desprendimiento de techos y daños en lozas deportivas.
Entre los locales perjudicados se encuentran la I.E. N.° 88032, en el asentamiento humano San Pedro de Chimbote, que presenta daños en paredes y cerco perimétrico; la I.E. Juan Valer Sandoval, en Nuevo Chimbote, donde se observaron rajaduras en una viga de concreto y desprendimiento de un toldo; y la I.E. José Santos Chocano, en Chimbote, con desprendimiento de ladrillos y la caída del techo de un ambiente de almacén.
Otras instituciones como la I.E. Erasmo Roca, Inmaculada de la Merced, Los Pequeños Traviesos, N.° 1534, N.° 304 Urb. Trapecio, N.° 1630 Las Brisas, N.° 88409 El Pedregal, N.° 315 Los Cipreces, RFS Yugoslavia, N.° 88011 Trapecio y N.° 317 Urb. El Carmen también reportaron fisuras, rajaduras, ventanas rotas y afectaciones en columnas y techos.
La directora de la UGEL Santa, Romy Saldaña Tavara, señaló que se están elaborando los informes técnicos para ser enviados a las autoridades correspondientes. Estos documentos servirán para gestionar las acciones necesarias que permitan reparar muros, cercos perimétricos, servicios higiénicos y otros espacios dañados en las infraestructuras educativas.

El sismo de magnitud 5.1 sorprendió a las autoridades y funcionarios reunidos la tarde del domingo 28 de diciembre durante una sesión extraordinaria de la Plataforma Provincial de Defensa Civil en la Municipalidad de Chimbote.
El alcalde Felipe Mantilla Gonzáles encabezaba la reunión cuando, a las 18:19 horas, se produjo el movimiento telúrico, cuyo epicentro se ubicó a 66 kilómetros al oeste de la ciudad y a 51 kilómetros de profundidad, según el Instituto Geofísico del Perú (IGP).
El temblor interrumpió las deliberaciones y generó una reacción inmediata entre los asistentes, que se levantaron y buscaron ubicarse en zonas seguras dentro del recinto.

Un sismo de magnitud 5.1 se registró la tarde de este 28 de diciembre, según el reporte del Instituto Geofísico del Perú (IGP). El movimiento ocurrió a las 18:19:55 horas y tuvo como epicentro una zona ubicada a 66 kilómetros al oeste de Chimbote, en la provincia del Santa, región Áncash. De acuerdo con el Centro Sismológico Nacional, el evento presentó una profundidad de 51 kilómetros y una intensidad IV en Chimbote, donde fue percibido de manera moderada por la población.
Un video difundido en redes sociales muestra cómo las luces de la calle y del balneario se apagaron repentinamente durante el sismo registrado en la noche del 27 de diciembre de 2025 en Chimbote.
Las imágenes captadas durante el violento movimiento telúrico, que alcanzó una magnitud de 6.0, evidencian que el cielo de la ciudad se iluminó con destellos, coincidiendo con el momento de mayor intensidad del fenómeno.
La grabación, tomada por residentes y visitantes del balneario, documenta el corte de energía eléctrica y los destellos que sorprendieron a los testigos mientras el sismo sacudía la zona.

El silencio sísmico en la costa central del Perú no representa una tregua, sino una cuenta regresiva silenciosa. Los especialistas del Instituto Geofísico del Perú (IGP) han advertido de manera enfática que la acumulación de energía frente a nuestras costas es una realidad técnica ineludible, y la única respuesta efectiva es la preparación constante. Ante este escenario, se impulsa una estrategia que debe dejar de ser un simple folleto en la pared para convertirse en una práctica familiar y cotidiana: el Plan Familiar de Emergencia, basado en la metodología I-U-E-A-O.
El fuerte sismo de magnitud 6.0 que sacudió Chimbote la noche del sábado 27 de diciembre no solo interrumpió cenas, actividades comerciales y rutinas domésticas. También irrumpió en transmisiones en vivo, sorprendiendo a influencers, streamers y jóvenes que, sin buscarlo, terminaron mostrando en tiempo real el miedo y la confusión provocados por el movimiento telúrico en plataformas como TikTok y Kick.




