Gobierno promulgó Ley que declara de interés reconocer al pero pastor chiribaya como patrimonio cultural de la Nación

La Ley declara de interés nacional el reconocimiento, protección y estudio del pastor chiribaya, una raza canina originaria del sur de Perú cuyo linaje se remonta a épocas preincaicas y que ahora adquiere estatus de patrimonio cultural

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El pastor Chiribaya fue parte
El pastor Chiribaya fue parte de la cultura prehispánica homónima, vigente entre los siglos IX y XIV d.C.

El Gobierno de Dina Boluarte promulgó la Ley N.º 32442 que establece el reconocimiento de la raza canina perro pastor chiribaya como patrimonio cultural de la nación. La norma fue publicada en Normas Legales del diario oficial El Peruano, este miércoles 17 de septiembre.

Según detalla el documento, esta medida responde a la necesidad de poner en valor el legado de la cultura Chiribaya, una civilización precolombina que habitó el sur de Perú. El reconocimiento implica la coordinación entre el Ministerio de Cultura, el Gobierno Regional de Moquegua y la Municipalidad Provincial de Ilo para desarrollar acciones específicas.

De acuerdo con El Peruano, la decisión oficializa esfuerzos históricos de diversos sectores científicos y culturales por proteger una raza autóctona vinculada directamente con las raíces ancestrales de la región.

“Para tal fin, el Poder Ejecutivo, a través del Ministerio de Cultura, el Gobierno Regional de Moquegua y la Municipalidad Provincial de Ilo realizan las coordinaciones necesarias en el marco de sus atribuciones y competencias. Comuníquese a la señora Presidenta de la República para su promulgación”, establece el texto aprobado y difundido por El Peruano.

El pastor Chiribaya fue parte
El pastor Chiribaya fue parte de la cultura prehispánica homónima, vigente entre los siglos IX y XIV d.C.

La legislación otorga al pastor chiribaya un lugar similar al ocupado por el viringo peruano, hasta ahora la única raza canina originaria del país reconocida oficialmente. Sin embargo, investigaciones recientes permitieron identificar una línea genética y cultural diferente, cuyos orígenes se remontan a la cultura Chiribaya, desarrollada entre los años 900 y 1350 d. C. en los actuales territorios de Ilo y Moquegua.

Evidencias arqueológicas y características del pastor chiribaya

Desde 1993 hasta 2006, un equipo de arqueólogos del Centro Mallqui, liderado por Sonia Guillén, realizó excavaciones en la zona desértica de Ilo, departamento de Moquegua. Allí, los investigadores encontraron 43 momias de perros junto a sus dueños también momificados en yacimientos correspondientes al reino Chiribaya.

Las sepulturas indican que estos animales recibieron honores especiales: estaban cubiertos con mantas y rodeados de alimentos. Según los expertos, estos hallazgos sugieren la creencia en una vida posterior para los perros, una práctica identificada previamente solo en culturas como la egipcia con los gatos. El Peruano ha descrito este patrón como una muestra de la importancia simbólica y funcional de estos canes.

La evidencia arqueológica ha demostrado que los perros pastor chiribaya desempeñaban un rol activo en el pastoreo de llamas, que representaba la principal actividad económica de la civilización Chiribaya. Según las hipótesis del equipo de Guillén, “la integración de los canes con el ganado permitió la reproducción a gran escala y la expansión de los modos de vida altiplánicos en el sur peruano”, interpretación que recoge el documento oficial divulgado por El Peruano.

Un linaje milenario y su huella en la actualidad

La investigación arqueológica permitió distinguir varias características físicas únicas del pastor chiribaya. Su estructura corporal se describe como de nariz mediana, esqueleto más largo que alto, extremidades similares a las de una liebre, cola puntiaguda y orejas parcialmente caídas, con pelaje que tiende al beige, crema o amarillo, aunque con presencia de tonos rojizos y negros en algunos ejemplares.

En el 2025 se reconoció
En el 2025 se reconoció la importancia del pastor chiribaya en las culturas prehispánicas. (Foto: Difusión)

Un estudio internacional, coordinado por la misma Guillén y publicado en medios científicos citados por El Peruano, identificó mediante análisis molecular un haplotipo exclusivo, lo que confirma la existencia de una raza prehispánica diferenciada.

Posteriormente, los investigadores observaron que muchos perros mestizos de la costa sur peruana, conocidos popularmente como ‘chuscos’, exhiben características que recuerdan al pastor chiribaya ancestral. Se ha documentado un patrón de comportamiento en estos animales consistente en rodear animales de pastoreo, costumbre heredada de sus antepasados.

La zona central de estos descubrimientos corresponde al actual distrito de El Algarrobal, en la provincia de Ilo, departamento de Moquegua, donde hoy opera el Museo de Conservación responsable de preservar los principales restos de la cultura Chiribaya. El reconocimiento legal del pastor chiribaya como patrimonio cultural involucra a estas instituciones, que deben coordinar acciones para la protección de este linaje histórico.