Niños entre 7 y 9 años protagonizan videos donde cantan sobre crimen y drogas en redes sociales

Expertos advierten que la exposición constante a prácticas delictivas en videos caseros puede marcar de forma irreversible a los niños, quienes asumen la violencia como parte de su vida cotidiana

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Menores son grabados portando armas de fuego y adultos organizan fiestas infantiles con temáticas relacionadas al crimen. | Domingo al Día / América Noticias

La infancia en algunos barrios del Callao está adoptando formas alarmantes que preocupan a psicólogos, padres y autoridades. Lejos de los juegos tradicionales, decenas de niños de entre siete y nueve años hoy se convierten en protagonistas de videoclips caseros donde entonan letras de "maleanteo“, un subgénero urbano que glorifica la violencia, el consumo de drogas y la vida delictiva.

Estos menores, que deberían estar rodeados de actividades propias de su edad, recrean escenas que parecen salidas de un guion criminal. Mientras unos simulan velorios de víctimas de asesinato, otros improvisan sets en plena calle para grabar canciones que hablan de armas, sicarios y dinero conseguido con sangre. Todo ello ocurre frente a adultos que, lejos de detenerlos, aplauden y graban con sus celulares cada actuación.

En las letras que interpretan no hay espacio para la inocencia. Los niños repiten frases sobre “fumarse unos bates” o “sacar los Glock”, términos que hacen referencia al consumo de cocaína y a armas de fuego. Posan sobre autos deportivos, usan pasamontañas y gesticulan como verdaderos criminales, consolidando un escenario en el que el límite entre juego y violencia real se vuelve cada vez más difuso.

Niños de entre 7 y
Niños de entre 7 y 9 años en el Callao graban videoclips de maleanteo, imitando armas y escenas de violencia en plena vía pública. Foto: Composición Infobae Perú

Niños convierten las calles en escenarios de videos de crimen

El fenómeno no se reduce a un par de grabaciones aisladas. En distintas zonas del Callao, las calles se han transformado en estudios improvisados donde menores de diversas edades se reúnen para emular a artistas urbanos. La naturalidad con la que lo hacen es lo que más preocupa: para ellos, cantar sobre asesinatos o presumir armas de fuego parece tan común como cualquier otra actividad infantil.

Los videos muestran a niños que, con apenas siete años, dominan un lenguaje asociado al crimen. Hablan de drogas, ajustes de cuentas y enfrentamientos entre barrios, mientras su entorno celebra cada verso como un triunfo. La imagen de un grupo de menores interpretando letras violentas frente a vecinos y familiares refleja cómo la cultura criminal ha calado en la vida cotidiana de estas comunidades.

Especialistas advierten que la exposición
Especialistas advierten que la exposición temprana a letras que glorifican el crimen puede normalizar la violencia en la infancia. Foto: Composición Infobae Perú

Este escenario, además, se agrava por la falta de control y reacción de las autoridades. Aunque la policía está al tanto de esta peligrosa tendencia, aún no se observan medidas efectivas para prevenir que más niños se involucren en estas prácticas. En paralelo, el acceso a redes sociales multiplica el alcance de los videos, convirtiéndolos en modelos de imitación para otros menores en distintas partes del país.

La situación abre un debate urgente: ¿qué ocurre cuando los niños dejan de ver referentes en el esfuerzo, la educación o el deporte, y en su lugar encuentran admiración en la figura del delincuente? El riesgo no es solo que normalicen la violencia, sino que terminen adoptando estas conductas como un proyecto de vida.

Expertos advierten de los riesgos de las infancias expuestas al crimen

El psicólogo social Jorge Yamamoto alertó que el peligro de este fenómeno radica en la escasa posibilidad de que estos niños logren escapar de la cultura criminal en la que han sido insertados desde temprana edad. “Va a haber poca, no ninguna, pero poca oportunidad de que esos niños escapen de la cultura delictiva”, declaró en entrevista con Domingo al Día de Amércia Televisión.

En la misma línea, el psicólogo forense Cristian Solano Melo subrayó que los menores están interiorizando conductas antisociales que pueden marcar de forma irreversible su desarrollo.

“Es un comportamiento muy preocupante (…) Si un niño pequeño de siete u ocho años ve esta conducta, ¿qué se espera como un futuro adolescente? ¿Y por qué no pensar en un futuro criminal adulto?”, advirtió.

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Los especialistas coinciden en que la exposición constante a estas prácticas genera una peligrosa normalización del delito. La violencia se convierte en espectáculo, el uso de armas en un juego y la agresión en parte del día a día. Con ello, los valores del esfuerzo, el trabajo y la honradez quedan relegados frente al prestigio que otorga ser “el más sanguinario” o “el que roba en mayor escala”, como explicó Yamamoto.

De consolidarse esta tendencia, no solo se estaría truncando el futuro de cientos de niños, sino también reforzando una cultura delictiva en comunidades enteras. El desafío, advierten los expertos, es enfrentar esta problemática con programas de prevención, alternativas de desarrollo y acciones contundentes que devuelvan a la niñez un espacio libre de la sombra del crimen.