En el Perú, la apertura de líneas telefónicas debería estar sujeta a estrictos controles de seguridad. Sin embargo, en la práctica, el sistema funciona como un coladero que expone a miles de ciudadanos a delitos de extorsión, estafa o fraude. La facilidad con la que delincuentes pueden registrar un número a nombre de otra persona refleja no solo negligencia empresarial, sino también una estructura que favorece intereses ilícitos.
El caso de Alonso Cornejo, comunicador y víctima reciente de este mecanismo, es una muestra clara de lo que se esconde detrás de las agencias físicas de las operadoras móviles. A través de su DNI y hasta de su huella dactilar, un tercero logró activar una línea sin su consentimiento. Ese número, hoy operativo, podría estar siendo usado en actividades criminales que terminan señalándolo como supuesto cómplice. “Esto es algo que podría ser mucho más grande para otros casos. En este caso no sé, o sea, podría estar un criminal ahorita desde algún penal del país mandando mensajes o haciendo llamadas con este número extorsionando. ¿Y qué pasa si es que dicen: ‘Bueno, este número está a nombre del señor Alonso Cornejo’? Bueno, usted es cómplice de este delito”, explicó con preocupación para Ocurre Ahora.
Lo más alarmante es que la situación no es aislada. Su propia madre ya había sido víctima meses atrás. En esa ocasión, otro número fue aperturado con sus datos personales. El trámite de recuperación fue engorroso y la empresa tardó en reconocer el error. “Me lo bloquearon porque dice que había otro con el mismo número. Tiempo estuvimos para que le den de alta. Dice que habían abierto, se había comprado, igualito. Estos son los mismos empleados”, denunció la mujer.
La historia de esta familia expone el rostro de un problema más profundo: un sistema donde los controles internos de las operadoras resultan tan débiles que terminan sirviendo de puerta abierta al crimen organizado.
Una práctica sin control

El incentivo que reciben los empleados de las agencias es parte del problema. Mientras más chips vendan o activen, más beneficios obtienen, desde bonos hasta vales de consumo. Esa presión comercial genera un terreno propicio para el descuido o, en algunos casos, para la complicidad. “Por ejemplo, si tu meta son trescientos chips, si haces quinientos chips, pues obviamente que te van a dar el remunerito, te pueden dar vales de consumo”, añadió el extrabajador.
La consecuencia de esa dinámica es un descontrol absoluto. Los procedimientos de verificación, como la lectura biométrica o la revisión de documentos, se convierten en simples formalidades. Lo que debería ser un filtro termina siendo un trámite mecánico que abre la puerta a suplantaciones.
Para Alonso Cornejo, lo ocurrido es producto directo de la negligencia empresarial. “Que todo partió de la inoperancia de una operadora telefónica. Y no solo hay inoperancia, porque bueno, fuera, pues que fue un desliz, sino que hay una mafia, que la constatan, que ven que hay sin número de líneas telefónicas que se abren para este fin”, denunció.
La afirmación refleja una preocupación mayor: el vínculo entre las operadoras y bases de datos oficiales. El Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (Reniec) ha sido víctima de hackeos en distintas ocasiones, lo que incrementa la exposición de la información personal de millones de peruanos. Un dato en manos equivocadas puede convertirse en un arma para abrir cuentas bancarias, realizar compras o activar líneas a nombre de terceros.
La información sustraída es considerada oro para los ciberdelincuentes. Como lo explicó un especialista en seguridad digital, “estos datos, ya sean provenientes de hackeos o provenientes de malos elementos, es la gasolina con los que ellos pueden hacer estos planes para robar, para estafar. Ellos son crimen organizado, funcionan como una empresa”.
Cómo saber cuántas líneas están a nombre de una persona

El Organismo Supervisor de Inversión Privada en Telecomunicaciones (Osiptel) ha puesto a disposición de la ciudadanía una herramienta para verificar cuántas líneas están registradas con un mismo DNI. El proceso es sencillo: se debe ingresar al portal chequeatuslíneas.osiptel.gob.pe, escribir el número de documento y hacer clic en la opción de consulta.
Según especialistas, si un ciudadano descubre líneas que nunca contrató, puede exigir a la empresa operadora la suspensión inmediata del servicio. “La empresa operadora tiene que suspender ese servicio en forma inmediata y tiene que darme información de la fecha, de la hora, del lugar donde se contrató esa línea. Es más, tenemos todo el derecho a exigir que me dé el contrato, no de la persona que me suplantó”, afirmó la abogada Jessica Lara.
Más Noticias
Gobernador de Lambayeque arremete contra José Jerí por fallas en prevención de lluvias y le pide renunciar: “Si no puede, váyase”
El gobernador Jorge Pérez reclamó al presidente interino por la exclusión de distritos en la emergencia por lluvias, advirtió sobre el riesgo de colapso en la infraestructura vial y le exigió su dimisión tras revelarse reuniones clandestinas con un empresario chino

José Jerí ofrece colaborar en investigación, pero fallo del TC limita acciones de la Fiscalía: ¿Cuáles son las únicas diligencias que puede realizar?
El mandatario remitió un oficio al despacho de Tomás Gálvez tras conocer el inicio de la pesquisa en su contra, a partir de las reuniones clandestinas con empresarios chinos

Arturo Vidal compartió su admiración por Paolo Guerrero luego del triunfo de Alianza Lima ante Colo Colo por Serie Río de La Plata 2026
El ‘King’ ha sorprendido con una historia de Instagram involucrando al goleador de todos los tiempos del Perú tras el cierre de la Serie del Río de La Plata

Bryan Torres vuelve a los escenarios tras denuncia por agresión y enfrenta insultos del público: “debe estar preso”
El cantante reapareció en conciertos con su agrupación Barrio Fino luego de la agresión denunciada contra Samahara Lobatón, una vuelta a los escenarios marcada por gritos, insultos y cuestionamientos públicos

El lado oscuro de las playas del sur de Lima: mafias cobran por la arena, por estacionar vehículos y venden drogas frente al mar
El alquiler de sillas y hasta la arena tienen precio en playas paradisíacas del sur de la capital peruana, donde mafias actúan a plena luz del día

