
El retiro del mercado de atún enlatado en Estados Unidos por riesgo de botulismo generó preocupación en otros países, inclusive en Perú, donde el consumo de este producto es alto. Según The Associated Press, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) ordenó el retiro de varias marcas comercializadas en cadenas de supermercados como Costco, Walmart, Safeway y Publix, debido a un defecto en las tapas que podría permitir la contaminación con la peligrosa bacteria Clostridium botulinum.
El problema radica en una falla en la fabricación de las tapas de apertura fácil en las latas de atún, lo que podría generar fugas y favorecer el crecimiento de dicha bacteria. Entre las marcas afectadas están Genova, Van Camp’s y productos de marca propia de algunas tiendas.
Hasta el momento, no se reportaron casos de intoxicación asociados a estos productos, pero las autoridades sanitarias recomiendan a los consumidores no ingerir el atún de los lotes afectados y devolverlo a los establecimientos para obtener un reembolso.

Posibles implicaciones
Si bien el retiro afecta productos vendidos en Estados Unidos, Perú importa atún enlatado de diversas empresas, incluyendo algunas con operaciones en América del Norte. Hasta el momento, las autoridades peruanas no han emitido ninguna alerta sanitaria específica sobre estos lotes, pero el caso reabre el debate sobre la seguridad de los productos enlatados y la necesidad de controles rigurosos en la importación y distribución.
En años anteriores, la Dirección General de Salud Ambiental e Inocuidad Alimentaria (Digesa) del Ministerio de Salud de Perú (Minsa) realizó operativos para evaluar la calidad del atún enlatado en el país y detectó irregularidades en ciertos productos, como niveles de histamina fuera del rango permitido.
En 2018, Digesa ordenó el retiro de una marca específica de atún enlatado por contener restos de material extraño, lo que evidenció la importancia de la vigilancia sanitaria en estos productos.
Dado que Perú es un gran consumidor de atún enlatado, los especialistas en inocuidad alimentaria sugieren que los consumidores verifiquen el origen del producto, revisen las etiquetas y eviten consumir latas que presenten daños, abolladuras o señales de filtración.

¿Qué es el botulismo?
El botulismo es una enfermedad rara, pero grave causada por la toxina botulínica, producida por la bacteria Clostridium botulinum. Esta toxina ataca el sistema nervioso y puede provocar dificultades para respirar, debilidad muscular, parálisis y, en casos extremos, la muerte.
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. (CDC), la intoxicación por botulismo suele manifestarse entre 12 y 36 horas después de la exposición. Sus síntomas incluyen visión borrosa, dificultad para hablar, fatiga, vómitos y problemas respiratorios. Debido a la gravedad de la enfermedad, los médicos recomiendan buscar atención médica inmediata si se presentan estos síntomas tras el consumo de alimentos enlatados.
Para prevenir el botulismo, los CDC emitieron una serie de recomendaciones:
- Seguir las instrucciones de envasado seguro al enlatar alimentos en casa.
- Usar el método de enlatado a presión, el único recomendado para alimentos con baja acidez.
- No consumir productos enlatados si los envases están dañados o hinchados.
- Hervir ciertos alimentos durante 10 minutos antes de consumirlos para eliminar posibles toxinas.
- Refrigerar aceites caseros hechos con ajo o hierbas y desecharlos después de cuatro días.
- Almacenar adecuadamente los alimentos enlatados para evitar la proliferación de bacterias.
Según los CDC, la toxina botulínica no se puede ver, oler ni saborear, lo que hace que la prevención sea clave. “Incluso probar un poco de comida contaminada puede ser mortal”, advirtieron los expertos.

Qué deben hacer los consumidores
Ante esta situación, los especialistas en seguridad alimentaria recomiendan a los peruanos mantenerse informados y tomar precauciones al comprar y consumir atún enlatado.
- Revisar el etiquetado y el origen del atún antes de comprarlo.
- Evitar consumir latas con abolladuras, fugas o señales de contaminación.
- Consultar con Digesa ante cualquier duda sobre la seguridad de un producto.
- Almacenar correctamente el atún enlatado y seguir las indicaciones de consumo seguro.
Hasta el momento, no se han reportado casos de botulismo en Perú relacionados con este retiro, pero los consumidores deben estar atentos a cualquier alerta sanitaria que pueda surgir. La vigilancia y el cumplimiento de las normas de seguridad alimentaria siguen siendo esenciales para garantizar la inocuidad de los productos enlatados en el país.
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