Liderazgo femenino: El impacto del rol de la mujeres en la transformación de la la administración pública

Para abordar esta brecha de género en el liderazgo público, es fundamental implementar medidas concretas que promuevan la igualdad de oportunidades.

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El liderazgo femenino en la
El liderazgo femenino en la gestión pública es un recurso valioso que merece ser cultivado y promovido. (Andina)

En un contexto donde la igualdad de género sigue siendo un desafío persistente, es crucial examinar detenidamente el papel del liderazgo femenino en la gestión pública. Aunque hemos progresado en el reconocimiento de la capacidad y el potencial de las mujeres en roles de liderazgo, aún persisten numerosos obstáculos que limitan su plena participación y representación.

Las mujeres en la gestión pública a menudo se enfrentan a barreras estructurales y culturales que limitan su acceso a posiciones de liderazgo y dificultan su capacidad para influir en la toma de decisiones. Estas barreras pueden incluir la discriminación de género, los estereotipos arraigados y la falta de apoyo institucional para el desarrollo profesional y el avance profesional de las mujeres. Sin embargo, el liderazgo femenino en la gestión pública aporta una serie de cualidades y enfoques valiosos que enriquecen el proceso de toma de decisiones y promueven un enfoque más inclusivo y equitativo.

Las mujeres líderes tienden a ser más colaborativas, empáticas y orientadas hacia la búsqueda de consensos, lo que les permite abordar de manera más efectiva las complejas problemáticas sociales y económicas que enfrenta la sociedad. A pesar de estos desafíos, persiste una preocupación significativa sobre la falta de representación de las mujeres en roles de liderazgo.

Según datos de la ONPE, en las Elecciones Regionales y Municipales de 2022, la aplicación de la paridad y alternancia aumentó la presencia de mujeres en cargos políticos subnacionales. Cerca del 49% de las candidaturas fueron mujeres, y por primera vez, el 29% de las candidatas a gobernación y el 70% a vicegobernación fueron mujeres; además, el 91% de los vicegobernadores electos son mujeres. Sin embargo, solo el 28% de los consejeros electos son mujeres, y la presencia de mujeres alcaldesas sigue siendo baja, representando solo el 5% a nivel provincial y el 6% a nivel distrital.

Aunque las candidaturas no siempre resultan en la elección de las mujeres, es un paso importante hacia la igualdad de oportunidades. Para abordar esta brecha de género en el liderazgo público, es fundamental implementar medidas concretas que promuevan la igualdad de oportunidades; esto incluye políticas de igualdad de género, programas de mentoría y desarrollo profesional, así como la creación de una cultura organizacional que valore y reconozca las contribuciones de las mujeres en todos los niveles de gobierno.

El liderazgo femenino en la gestión pública es un recurso valioso que merece ser cultivado y promovido. Al empoderar a las mujeres para que asuman roles de liderazgo, no solo estamos construyendo una sociedad más inclusiva y equitativa, sino que también estamos aprovechando todo el potencial y la diversidad de talentos que las mujeres tienen para ofrecer. Es hora de superar los obstáculos que impiden el pleno florecimiento del liderazgo femenino y trabajar juntos hacia un futuro más justo y equitativo para todos.