Provocadoras, burlonas y más o menos ocurrentes: tremendo alboroto están generando las frases que cuelgan en las distintas esquinas de los diferentes barrios de la ciudad y que la gente se apuró a retratar y a subir a sus cuentas. Son parte de una campaña para el próxima San Valentín y que mantiene de lo más ocupado a Pasacalles Leo, los encargados del armado y logística del mensaje al viento.

Por ahora la empresa detrás de la iniciativa prefiere mantener el anonimato "para no arruinar el efecto final". La idea es que en los próximos días aparezcan las contestaciones a estas primeras declaraciones, aunque los instagramers y facebookeros no esperaron para sumar algunas posibles en sus comentarios.

Eso sí. El teléfono del local en San Justo de Leo Moscato (el dueño del número de teléfono que aparece escrito al costado de los pasacalles) está sonando como nunca: están los Nachos que sintieron aludidos con el "Nacho, si querés estar con otras, decime" (¿no seré yo no?) y los que se inspiraron y se comunican para dedicar un mensaje sanvalentino propio y original.

Un pasacalle cuesta $1700 y hoy más que nunca se les suele agregar algún emoji que la pareja suele usar. Y cuando hay errores de ortografía o Leo considera que es más efectiva otra frase, se apura a aconsejar. Igual que cuando duda de que la pancarta anónima (X quiere invitar a salir a Z) no va a tener la respuesta deseada (que Z llame a Leo para saber quién es X).

En la época de las declaraciones efímeras hay otras con pretensión de perdurar y amplificarse. Al menos por unas cuantas semanas.

Texto. Mara Derni