Las apuestas por internet impulsan el auge del juego en Panamá, pero la Lotería continúa en rojo

El primer semestre dejó resultados mixtos entre las distintas modalidades, con avances en casinos y bingo, pero retrocesos en el hipódromo, las apuestas deportivas y los juegos instantáneos.

máquinas tragamonedas - apuestas - tecnología - 9 de junio
Las máquinas tragamonedas tipo "A" concentraron más del 69% de las apuestas realizadas en Panamá durante el primer semestre de 2026 y continúan siendo el principal motor del mercado regulado. (Imagen ilustrativa Infobae)
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El negocio de los juegos de suerte y azar en Panamá mantiene un crecimiento sostenido, pero la Lotería Nacional de Beneficencia (LNB) sigue transitando un camino distinto.

Mientras los operadores regulados incrementaron 16,5% sus apuestas brutas durante el primer semestre de 2026, las ventas de billetes y chances cayeron 4,1%, reflejando dos realidades opuestas dentro de una misma industria.

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El contraste también evidencia los desafíos que enfrenta la institución benéfica, afectada por la venta clandestina de lotería extranjera, las ventas casadas y el cobro ilegal de sobreprecios por parte de algunos billeteros.

Entre enero y junio de 2026, los operadores regulados de juegos de suerte y azar movilizaron $1.607,8 millones en apuestas brutas, un incremento de 16,5% frente a los $1.380,2 millones registrados en el mismo período de 2025.

apuestas deportivas online
Las apuestas por internet registraron el mayor crecimiento del sector, impulsadas por el cambio en los hábitos de los jugadores hacia plataformas digitales autorizadas. Visuales IA

El crecimiento estuvo impulsado principalmente por las máquinas tragamonedas tipo “A”, que concentraron $1.113,5 millones, equivalentes a cerca del 70% de todo el mercado regulado y un aumento acumulado de 7% respecto al año anterior.

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Estas máquinas operan en casinos completos, salas especializadas y establecimientos autorizados bajo la supervisión de la Junta de Control de Juegos.

El segmento de mayor expansión volvió a ser el de las apuestas por internet. Las plataformas digitales alcanzaron $379,7 millones entre enero y junio, un crecimiento de 59,8%, muy por encima del resto de las modalidades.

El comportamiento confirma el cambio en los hábitos de los jugadores, que cada vez recurren más a aplicaciones y portales autorizados para realizar apuestas desde cualquier lugar.

Crupier y jugadores en una mesa de Black Jack con fichas y cartas visibles en un casino elegante
Las mesas de juego, donde se practican modalidades como blackjack, ruleta, baccarat y póker, incrementaron su movimiento durante el primer semestre del año. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En segundo plano se ubicaron las mesas de juego, que sumaron $87,4 millones, con un incremento de 18,6%. Esta categoría incluye modalidades como blackjack, ruleta, baccarat y póker, disponibles únicamente en los casinos completos, establecimientos que deben cumplir estrictos requisitos de infraestructura y operación.

El resto de las modalidades mostró resultados más variados. Las apuestas en el Hipódromo Presidente Remón totalizaron $13,4 millones, una disminución de 7,2%; las salas de bingo crecieron 6%, hasta $3,3 millones; las salas de apuestas deportivas prácticamente se mantuvieron estables con una leve caída de 0,8%, al registrar $9,1 millones; mientras que los juegos instantáneos descendieron 23,5%, hasta $1,3 millones.

Las estadísticas oficiales tampoco incluyen las máquinas tragamonedas tipo “C”, instaladas principalmente en bares, restaurantes y comercios autorizados, por lo que el volumen real apostado en el país podría ser superior al reflejado en los informes oficiales.

El comportamiento de la Lotería Nacional debe analizarse por separado, ya que sus ventas no forman parte del total de apuestas brutas de los operadores privados.

Entre enero y junio de 2026, la institución vendió $400,7 millones en billetes y chances, frente a los $417,7 millones del mismo período del año pasado, lo que representa una disminución acumulada de 4,1%.

Las ventas de la Lotería Nacional de Beneficencia disminuyeron durante el primer semestre de 2026, en contraste con el crecimiento registrado por los operadores privados de juegos de suerte y azar. Archivo
Las ventas de la Lotería Nacional de Beneficencia disminuyeron durante el primer semestre de 2026, en contraste con el crecimiento registrado por los operadores privados de juegos de suerte y azar. Archivo

La caída contrasta con la expansión del resto del mercado regulado y confirma que la LNB continúa perdiendo participación dentro del sector del juego en Panamá.

Las cifras mensuales muestran además un deterioro durante junio. Después del repunte de 8% registrado en mayo, las ventas de la Lotería se desplomaron 21% en junio, al pasar de $71,5 millones en 2025 a $56,5 millones este año.

En contraste, durante ese mismo mes las apuestas de los operadores privados crecieron 18%, alcanzando $279 millones, impulsadas nuevamente por las plataformas digitales, que aumentaron 71,1% frente a junio del año pasado.

El desempeño de la LNB también ocurre en medio de cuestionamientos por prácticas que, según consumidores y diversos sectores, afectan sus ventas.

Las estadísticas oficiales de la Contraloría incluyen las apuestas realizadas por operadores regulados, pero no incorporan el movimiento de las máquinas tragamonedas tipo "C", instaladas en bares y otros comercios autorizados. Crédito: FGE Michoacán
Las estadísticas oficiales de la Contraloría incluyen las apuestas realizadas por operadores regulados, pero no incorporan el movimiento de las máquinas tragamonedas tipo "C", instaladas en bares y otros comercios autorizados. Crédito: FGE Michoacán

Entre ellas figura la comercialización clandestina de lotería procedente de Costa Rica, que se ofrece de forma ilegal en distintos puntos del país, así como las ventas casadas, mediante las cuales algunos billeteros condicionan la compra de un número a la adquisición de otros billetes o chances de menor demanda.

A ello se suma el cobro por encima del precio oficial, ya que algunos vendedores incrementan ilegalmente el valor de los chances, cuyo costo es de 25 centésimos, y de los billetes, cuyo precio oficial es de $1, elevando el costo para los compradores.

Mientras la Lotería busca recuperar dinamismo, el mercado regulado de juegos de suerte y azar continúa expandiéndose apoyado en la digitalización y en las tragamonedas tipo “A”, que siguen siendo el principal motor del sector.

El contraste entre ambos segmentos muestra que el crecimiento del negocio del juego en Panamá no se distribuye de manera uniforme y que la institución benéfica enfrenta el reto de recuperar la confianza de los jugadores y frenar la pérdida de participación frente a otras modalidades de apuestas.

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