Putin y las críticas de Prigozhin

La mayor amenaza para el líder ruso está surgiendo de los sectores ultranacionalistas, que critican la guerra por su conducción ineficaz

Guardar
El fundador del grupo mercenario
El fundador del grupo mercenario Wagner, Yevgeny Prigozhin

En las últimas semanas, en la guerra de Ucrania, mientras Rusia desplegaba armas nucleares tácticas en Bielorrusia, el jefe del Grupo Wagner advirtió sobre el riesgo de una guerra civil en su país.

El jefe de dicha organización de mercenarios, Yevgueni Prigozhin, tras anunciar la toma de Bajmut, pronosticó que “esto puede terminar como en 1917, en una revolución”. La cuestión es que dicha revolución precipitó a Rusia en una sangrienta guerra civil que duró casi seis años (hasta 1923, de acuerdo con la línea temporal que utiliza Antony Beevor en su excelente último libro sobre el tema), y provocó millones de muertos. Los ejércitos regionales, locales, étnicos y la organización militar de los grupos más radicalizados crearon una situación anárquica que prolongó el conflicto, del que participaron las potencias europeas vencedoras, en la casi totalidad de los casos apoyando al bando anticomunista, que fue derrotado.

Frente a las incursiones de fuerzas ucranianas en territorio ruso, Putin parece indeciso y con poca capacidad de reacción. Esto es lo que está aprovechando el líder de Wagner para intensificar sus críticas contra la conducción militar rusa, responsabilizándola de los fracasos militares, y para comenzar a atacar indirectamente al Presidente, acusándolo por no reaccionar. Días antes de que Ucrania iniciara su anunciada contraofensiva, Prigozhin se negó a firmar una renovación de sus contratos con el Ministerio de Defensa ruso, dando una nueva señal de independencia respecto a la conducción militar de Moscú, limitando sus contactos sólo a determinados jefes regionales.

El Grupo Wagner, que hace un año y medio tenía 6.000 integrantes combatiendo en Siria, Libia, Sudán y Malí, en 6 meses pasó a tener 60.000, más de la mitad de ellos habiendo estado encarcelados por delitos comunes. Prigozhin, que también estuvo en prisión 9 meses, se enfrenta públicamente con los mandos de las Fuerzas Armadas y desafía a Putin. El líder prorruso de Chechenia, Ramzan Kadyrov, que combate con una milicia regional, con mucha experiencia, sustituyó al Grupo Wagner en las posiciones que dejó en Bajmut tras caer la localidad en manos rusas. Pero los chechenos son sólo 7.000 combatientes.

El presidente ruso Vladimir Putin
El presidente ruso Vladimir Putin

Prigozhin se muestra muy activo en las redes, teniendo el apoyo de blogueros muy populares que apoyan la guerra. También tiene el apoyo de funcionarios locales como Viacheslav Gladkov, gobernador de Bélgorod, que está permanentemente en Telegram.

Putin ha admitido que es necesario mejorar las defensas de la capital, pero no reconoce todavía que Rusia está combatiendo en dos frentes: las regiones ocupadas de Ucrania y al mismo tiempo en sus propias fronteras. Comienza a criticarse a Putin al salir todos los días en largas reuniones de trabajo, sobre la situación de la economía, la industria y el transporte. En el pasado, el presidente ruso se ha movido con eficacia, al manejar con éxito situaciones caóticas. El líder de Wagner aparece así como un crítico de Putin, aunque no se refiera directamente a él.

En los últimos días, Prigozhin respaldó al líder de la milicia chechena Kadirov, quien reclamó una segunda ola de movilización que incluiría dos millones de hombres, de los cuales doscientos mil deberían ser desplegados en la frontera. “Hay que convertir el país en un monstruo militar para que haya más armas que en Corea del Norte”, sostuvo. Los dos líderes de las fuerzas irregulares rusas apoyan el restablecimiento de la pena de muerte, a lo que se resiste el Kremlin, por ser una medida muy impopular, aunque ese castigo ya se aplica en tiempos de paz en Bielorrusia.

El gobernador prorruso de Crimea también ha comenzado a organizar una milicia regional propia, argumentando que las fuerzas regulares en la península están debilitadas. Los disidentes rusos contrarios a Putin, apoyados por Ucrania, están operando en territorio ruso, a una veintena de kilómetros de la frontera desde hace tres semanas. Por ahora serían sólo decenas de hombres. Se trata del Cuerpo de Voluntarios Rusos (CVR), liderado por Denis Kasputin. Es un ultraderechista ruso que se trasladó a Ucrania para organizar concursos de artes marciales. El otro grupo es la Legión Libertad de Rusia. Han penetrado en la región de Belgorod.

El gobierno ucraniano por su parte anunció al inicio del conflicto, la organización de una Legión Internacional de Defensa Territorial, integrada por 20.000 combatientes de 52 países. Pero hay otros grupos como la Legión Odin, integrada por ex combatientes americanos y británicos de Irak y Afganistán y ucranianos. Se destaca también la Legión Georgiana, cuyo comandante, Mamuka Mamulashvili, dice que sus 1.200 hombres combaten en retribución a la contribución que en 2008 voluntarios ucranianos dieron a su país frente a la agresión rusa.

El jefe del Estado Mayor de la Real Fuerza Aérea Británica ha señalado que si Putin es reemplazado, será por alguien más duro que él, no más moderado. El Mariscal del Aire Mike Winston, en declaraciones realizadas a The Telegraph, advirtió que Rusia puede transformarse en una amenaza directa para el Reino Unido si fuera derrotada en Ucrania y perdiera los territorios que ha ocupado. Sostuvo que las capacidades aéreas, navales y submarinas de las Fuerzas Armadas rusas no han sido afectadas y eso debe ser tenido en cuenta. Afirma que una Rusia derrotada en el frente terrestre será más vengativa, diciendo “tendremos una Rusia herida, vengativa y brutal, cuyos medios para dañarnos son a través de ataques aéreos, ataques con misiles y ataques submarinos”.

Sostiene además que el problema no es sólo Putin, sino que hay muchos funcionarios dispuestos a reemplazarlo y los sucesores podrían ser aún más belicistas. Agregó que una Rusia humillada por Ucrania podría incluso exacerbar esa amenaza. Con matices, se expresaron en la misma línea públicamente el comandante de las fuerzas estadounidenses en Europa, el General Christopher Cavoli, y el jefe del Estado Mayor Conjunto checo, el General Karel Řehka. Ratificando estos escenarios, en una larga declaración en Youtube, Igor Guirkin, alias “Streklov”, el líder de la sublevación prorrusa en el Donbass en 2014 pronosticó que Wagner protagonizará en los próximos meses una rebelión que podría desembocar en el derrocamiento de Putin. Agregó además que “si Prigozhin sigue siendo el jefe de Wagner, la rebelión será rápida y radical”. Mientras tanto, Prigozhin inició una gira nacional llamada “Wagner Segundo Frente” y visitó cuatro ciudades. El líder de Wagner tiene una agenda política con la mira puesta en la elección presidencial rusa, que en principio tendría lugar el 17 de marzo de 2024. Aunque negó ambiciones políticas, aventuró que la guerra será larga y que la derrota significaría “volver a los años cuando, tras la caída de la URSS, Occidente dictaba al Kremlin lo que había que hacer”.

En conclusión: mientras en Occidente se espera que la oposición liberal rusa contra Putin tarde o temprano lo desplace, en la realidad la mayor amenaza para el líder ruso está surgiendo de los sectores ultranacionalistas, que critican la guerra por su conducción ineficaz.

Seguir leyendo: