
El 27 de enero es el Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto. Esta efeméride representa un llamado para inmortalizar y promover las enseñanzas que nos dejó la Shoá, a la vez que un duro recordatorio de las atrocidades que se pueden cometer cuando prima la intolerancia contra las personas por su origen étnico o religioso.
La necesidad de reflexionar acerca del pasado resulta ser una cuestión de responsabilidad, en especial en estos tiempos en que los ataques y discursos antisemitas como el resurgimiento de las ideologías de supremacía intentan ganar espacio. Debemos seguir denunciando y visibilizando las peligrosas consecuencias que generan en el mundo estos discursos de odio.
La importancia de la transmisión de la memoria nos obliga a realizar nuestros máximos esfuerzos por generar conciencia respecto de las graves consecuencias que implica la banalización de la Shoá y la intolerancia. Recordar a las víctimas es una forma de honrarlas y mantener viva su memoria. Tenemos la obligación moral de no olvidar, es quizás lo mínimo que debemos hacer frente a las injustificadas escenas de horror, pérdida y dolor a la que se debieron enfrentar.
Los testimonios de los sobrevivientes nos ayudan a mantener viva la memoria de uno de los períodos más oscuros de nuestra historia. A través de sus identidades, narraciones y experiencias podemos reconstruir y acercarnos a ese pasado trágico e inimaginable. Sin embargo, el tiempo pasa y cada vez son menos los testigos de las atrocidades nazis. La transmisión de este pasado, que entrecruza los testimonios individuales con el dolor colectivo, invita a las nuevas generaciones a preservar la memoria de este período para que no se repita y nos permite ilusionarnos con un futuro mejor.
La educación desempeña entonces un rol central al momento de generar espacios de análisis e intercambio que favorezcan el desarrollo de la sensibilidad y la empatía. Los procesos de aprendizajes con pedagogías de memoria contribuyen al fortalecimiento del respeto hacia la diversidad y el bienestar de cada una de las personas que habitan nuestro planeta.
Cada año, cada aniversario, cada conmemoración, nos desafía a reforzar nuestro compromiso por los derechos humanos. Es por eso que desde el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires seguiremos trabajando en más y mejores políticas públicas activas y eficaces para combatir el antisemitismo y la desinformación, confiando en que sólo la educación habilitará una rigurosa valoración de los hechos y un merecido y necesario homenaje a las más de 6 millones de víctimas de la Shoá.
SEGUIR LEYENDO
Últimas Noticias
Phishing: el delito que crece en silencio y que el Estado sigue mirando de costado
En 2024, la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia reportó más de 34.000 denuncias de delitos informáticos en el país

La larga sombra del terrorismo iraní y un posible cierre
Desde una escena de atentado al escenario global
Balance de 5 años de aborto legal en Argentina
Crisis humanitaria, descalabro sanitario y urgencia demográfica

El mito del Estado presente: una verdadera estafa política
El incremento sostenido del gasto estatal, que pasó del 25,4% al 45% del Producto Interno Bruto en veinte años, ha coincidido con un aumento persistente de los niveles de pobreza y la destrucción del mercado laboral formal

Activismo accionarial en pausa: lo que la decisión de la SEC implica para mercados emergentes
Una modificación reciente impide que accionistas con menos de 5 millones de dólares en acciones publiquen documentos informativos en la principal plataforma pública, lo que limita la visibilidad de perspectivas minoritarias en votaciones de empresas




