Un gabinete sin derechos humanos ni economía de cuarta generación

Falta un equipoy un acuerdo social que se encamine hacia una cuarta generación de derechos humanos digitales, de información, redes, bases de datos y distribución de bienes materiales e inmateriales por vías plurales y abiertas

La fachada del Ministerio de Economía (EFE/David Fernández)
La fachada del Ministerio de Economía (EFE/David Fernández)

Los últimos cambios en el gabinete nacional no fueron los esperados, claramente, no hubo aire nuevo ni fresco para los tiempos que corren y las caras se repiten desde los años 90. Por esto, más de un persona dirá no es un gabinete pertinente de cara a implantar los cambios que necesitamos para una agenda de futuro 2030 y 4.0 según la cosmovisión que integremos sosteniblemente.

Pero, más allá de las sensaciones, indignaciones y valoraciones que cada uno haga todavía seguimos votando, las instituciones funcionan –aún con baja performance– y hay libertades básicas que se pueden ejercer, salvo en algunas provincias del norte en donde hay ciertas restricciones informales, para no decir, te están mirando qué haces.

En la complejidad que supone vivir en democracia y sostener el régimen republicanos y liberal, y pasando por un momento de elecciones, motivo por el cual todo lo que no nos gusta podemos hacerlo valer a través de los votos y las expresiones vía redes, web o medios clásicos, lo que aquí vengo a rescatar no sin hacer un aporte crítico es el desacople entre expectativas, nombramientos y rumbo de gestión.

Ninguno de los nombramientos tiene expertise en materia de los avances técnicos que ya somos usuarios y que se avecinan

Vamos por parte. Sobre las expectativas, difícilmente pudieran ser peor pero también es conocido el banco de suplentes – que no es tanto así – del peronismo en todas sus formas, entendiendo que éste se conforma de gobernadores, intendentes y ex senadores o diputados consejeros. Hasta aquí podríamos decir nada nuevo bajo el sol.

Respecto de los nombramientos, importa ver la complejidad de la coalición y la semana que transcurrió en la argentina con nombres que en muchos casos están sospechados o bajo investigación penal, otros no tienen capacitaciones o estudios y experiencia que acrediten idoneidad para la nueva función y varios restantes vuelven a lugares en donde demostraron que sus resultados no fueron buenos pero son buenos muchachos según me recuerda un amigo, que además es un compañero de la vieja guardia peronista y mil batallas.

Por esto, lo que más preocupa son las designaciones en Educación, y en Ciencia y Tecnología. Ninguno de los nombramientos tiene expertise en materia de los avances técnicos que ya somos usuarios y que se avecinan.

Hoy hay que gastar –déficit– para impulsar el consumo y así Keynes seguirá vivo, teóricamente, entre nosotros

Finalmente, el rumbo de la gestión es lo que resta por verse y será cuestión de tiempo. Por lo pronto lo único que observamos se mueve vertiginosamente es el área de finanzas y la casa de la moneda o las contrataciones al exterior para imprimir lo que aquí no damos abasto.

Hoy hay que gastar –déficit– para impulsar el consumo y así Keynes seguirá vivo, teóricamente, entre nosotros. Por su parte, los detractores, que para peor sostienen probaron sobradamente que en el resto del mundo la inflación es monetaria crecen, pero no al mismo nivel que la inflación.

Vaya dilema, se ve que no todos leemos los mismos libros, diarios, indicadores, historias y estamos anoticiados de la calidad de vida en otros países. Así también, de paso, consumimos inversión en infraestructura, no hace falta que aclare mucho más al respecto en materia de nuevas oportunidades perdidas.


Lo que nos estaría faltando entonces es un gabinete nacional y acuerdo social que se encamine hacia una cuarta generación de derechos humanos digitales, de información, redes, bases de datos y distribución de bienes materiales e inmateriales por vías plurales y abiertas.

Y esta democracia, de cuarta generación de derechos humanos, es la que se enfoca en la conexión al mundo resguardando las patentes en tecnología, incorporando 5G, regulando por ley la inteligencia artificial y algoritmos que usa el Estado y no habilite a monopolios empresariales, que promocione a los unicornios y las ingenierías, que consagre el derecho a la internet libre porque vivimos ya insertos en una economía de plataformas de datos.

Faltaría también, que se actualice las normas de ética pública y derechos personales que llevan más de 20 años y no se adecuan a los estándares actuales y que, finalmente, tengamos Director de la Agencia de Acceso a la Información Pública así cada ciudadano puede protegerse en materia de derechos personales y de bases de datos y de consumo digital. Al menos esto.

En verdad, no es mucho si se tiene un rumbo claro hacia un futuro productivo no feudalizado, sino un nuevo marco interpretativo de economías y derechos de última generación, para los tiempos que nos corren y vamos caminando desde atrás gracias a las internas del peronismo.

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