
Sr. Presidente de la Nación Argentina, Alberto Fernández
Soy Laura Viñer, ciudadana argentina por nacimiento e israelí por elección.
Luego de leer el comunicado de prensa de la Cancillería Argentina y respetando su investidura presidencial, me permito contarle lo que pienso al respecto.
En Israel vivimos varias decenas de miles de ciudadanos argentinos. En ningún momento se leyó o se escuchó su preocupación por nuestra integridad física y mental, pero sí por la integridad física y mental de la población gazatí.
Tal vez usted no sabe que Gaza está gobernada por un grupo terrorista llamado Hamas, grupo extremista parecido al que realizaran los atentados en la AMIA y en la Embajada de Israel en la Argentina.
Lo que más me molesta es su hipocresía de haber visitado nuestro país como amigo de Israel con motivo del acto de recordación mundial de la Shoa, el cual contó con mandatarios de todo el mundo.
Me molesta su hipocresía de haber aceptado con alegría la invitación de nuestro Primer Ministro Benjamín Netanyahu a cenar en su residencia, como se hace con un amigo.
Me molesta su hipocresía de haber aceptado que médicos isralíes vayan a ayudar a Argentina y a desarrollar la vacuna israelí en vuestro territorio.
Me molesta su hipocresía porque yo puedo entender que a usted no le parezca apropiado informarse sobre la situación que sufrimos los ciudadanos argentinos que vivimos en Israel o que considere que el Estado argentino ya no debe preocuparse por nosotros. Pero aceptar recibir ayuda de Israel o compartir la mesa del Primer Ministro y luego, ante un ataque terrorista cuya magnitud hace décadas no se ve, decida ponerse del lado de los terroristas habla mucho más de usted que de Israel.
Le cuento que Israel no utiliza fuerza desmedida, Israel utiliza una fuerza proporcional al ataque que sufren sus ciudadanos. Israel devuelve paz por la paz recibida, y fuerza por la fuerza recibida.
Israel es un país soberano y libre, y tiene todo el derecho del mundo a defender su territorio y sus ciudadanos, le guste a quien le guste, como lo haría cualquier país que se precie de ser normal.
Israel no necesita su aprobación ni la de nadie para defender a su población, y no va a pedir autorización para hacerlo.
Ya en el pasado nos llevaron a la muerte por el simple hecho de ser judíos, ¡nunca más eso va a pasar, le guste a quien le guste!
Es lamentable que usted como Presidente de una país democrático, tome partido por el terrorismo.
Bendigo a D´os todos los días, por haberme iluminado para elegir vivir en un Estado que sí cuida a sus ciudadanos.
Elegí vivir y darle un futuro a mi hijo en un país hace todo lo necesario y más, para que nosotros, los ciudadanos, estemos protegidos.
Pero no todos tienen la suerte que yo tengo. Lamento la desprotección de mis compatriotas argentinos, ya que si ocurriera algún ataque terrorista, como los que ya ocurrieran en el pasado, el Estado argentino, con usted a la cabeza, estaría protegiendo a los terroristas.
Con dolor se lo digo.
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