
Dr. Alberto Fernández, de mi consideración:
Soy un simple fiscal de instrucción provincial. Es decir, estoy muy lejos de los avatares y entretelones político-judiciales de los tribunales de Comodoro Py y zonas de influencia.
Sin embargo, integro uno de los tres poderes de la república y me siento absolutamente responsable de las falencias de las que adolecen tanto la administración de justicia como el Ministerio Público y de las deficientes respuestas que le brindamos a la comunidad.
Por dichas razones, señor presidente, no haré defensas corporativas de la institución a la que pertenezco y a la que he dedicado mis esfuerzos durante la mayor parte de mi vida, con orgullo y con pasión.
Usted ha decidido enviar al Congreso nacional una reforma judicial que ha causado estrépito público. Ha generado desconfianzas y suspicacias. Ha motivado gigantescas movilizaciones de repudio a lo ancho y a lo largo del país...
Seguramente, no ha sido su intención que se produjeran semejantes efectos negativos. Pero así fue.
Señor presidente, hay tanto por hacer en materia judicial que la ciudadanía espera ansiosa las iniciativas gubernamentales en tal sentido.
Lograría usted un nivel de aceptación casi absoluto si las reformas que se propusieran no tuviesen ese halo de sospechas que se generan cuando los proyectos se quieren imponer “a como dé lugar”...
Humildemente y con absoluto respeto a su investidura, le acerco algunos de los tantos temas pendientes en el sistema de justicia penal de la República Argentina.
Es sólo una muestra, claro. El equipo de notables juristas que lo asesora podrá sumarle muchos más.
1) Instauración del sistema acusatorio y del juicio por jurados en todos los Códigos Procesales Penales del país (requiere acuerdos y consensos con los gobernadores y legislaturas provinciales).
2) Revisión y/o modificación del sistema recursivo en los procesos penales, para evitar la multiplicidad de instancias y que las causas duren décadas, como así también de los plazos procesales en las instancias superiores (también requiere acuerdos y consensos con las provincias).
3) Revisión y/o modificación de los Códigos de Ejecución Penal, a fin de unificar criterios en el cumplimiento de la pena y en la concesión y/o negación de libertades anticipadas (también requiere acuerdos y consensos con las provincias).
4) Profundización de la digitalización de expedientes en todo el sistema penal, incluyendo la documentación que se genera en las instituciones auxiliares del Poder Judicial y del Ministerio Público (Policías, fuerzas de seguridad, cuerpos periciales, etcétera).
5) Adopción plena de la firma digital para todos los operadores del sistema penal, incluyendo abogados particulares y peritos de parte, propiciando el teletrabajo y la consulta remota de expedientes.
6) Adaptación de los espacios laborales de las distintas sedes tribunalicias y del Ministerio Público para los desafíos post-pandemia (distanciamiento social, telones o mamparas sintéticas, provisión de elementos de protección sanitaria descartable, nuevas normas de limpieza).
Como verá, señor presidente, con un poco de imaginación, con mucho menos dinero e intentando acuerdos y consensos entre las distintas fuerzas políticas; con opiniones consultivas a juristas, magistrados, académicos, organizaciones no gubernamentales, sociedad civil, etcétera, los argentinos nos hubiésemos evitado todos estos días de disgusto en una de las épocas más difíciles de nuestra historia.
Vale la pena, señor presidente, revisar nuestras decisiones cuando somos advertidos por gran parte de la comunidad, única destinataria de nuestros aciertos y desatinos.
Lo saludo con mi consideración más distinguida.
El autor es fiscal del Ministerio Público de la provincia de Buenos Aires
Últimas Noticias
Es imperioso liberar al pueblo formoseño
Gildo Insfrán gobierna Formosa desde el 10 de diciembre de 1995. La necesidad de ponerle límite a la cantidad de veces que un mismo individuo puede ser elegido para conducir los destinos de la Nación o de una provincia

La brecha de imaginación: por qué el verdadero obstáculo en la adopción de IA no es técnico, sino estratégico
Mientras muchas compañías acumulan licencias corporativas para tareas superficiales, los profesionales que comprenden el "catálogo de lo posible" están transformando procesos de horas en minutos. Una mirada sobre cómo superar el miedo a delegar, liberar ancho de banda cognitivo y redefinir el liderazgo en la era de la Inteligencia Artificial

Cuando la inteligencia artificial comete un delito, ¿quién responde?
La IA no elimina el derecho penal sino que lo obliga a ser más preciso. La necesidad de reconstruir la cadena de decisiones y de innovar con seguridad jurídica

El desafío de las políticas contra la pobreza
Tras años de deterioro del mercado de trabajo, tener un empleo registrado ya no garantiza que un hogar cubra sus necesidades básicas, y muchos asalariados formales viven en hogares pobres

Cuando lo saludable era tamaño cassette
Me subí al trend de los 80



