Poder y silenzio stampa en la Jefatura de Gabinete de la Nación

Esteban López Del Pino

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No vuela una mosca a medida que uno se acerca al poder. Es una experiencia que se puede vivenciar tanto en los salones de espera de una casa de gobierno como en un importante multimedio o en el palaciego Vaticano.

No deja de llamar la atención que el mismo fenómeno se dé en ámbitos tan distintos. Distintos, claro está, en apariencia, porque todos tienen un común denominador: son lugares de poder. Sabemos lo que nos puede generar estar ante personas o lugares donde se toman decisiones de peso, cierta parálisis. Y la Jefatura de Gabinete de la Nación, aunque haya cambiado parte de su mobiliario, quitando o no poniendo pantallas para seguir los diversos canales, como solía tener en tiempos anteriores; o disponiendo de un living acogedor, con ciertas ideas feng shui, que invita a charlas más francas y cercanas, su aire está empapado con el silenzio stampa que le imprime la concentración del poder.

Marcos Peña quizás pase a la historia de la comunicación política por inaugurar en nuestras tierras el ciclo de estudio y uso estratégico de la big data. Ha cambiado la forma de analizar la realidad, que cada vez es más multifacética, con herramientas que le dan una precisión poco conocida por la tradición política local.

Peña tiene especial gusto por las novelas históricas, que quizás le aporten un marco conceptual para analizar los hechos cotidianos. Su persona denota sencillez y sus hábitos de vida lo confirman. Suele dejar reuniones o finalizarlas para ir a comer con su familia. Cultor del diálogo pero al mismo tiempo apasionado del control o del seguimiento de los diversos ministerios, de las distintas administraciones.

Si bien es egresado de un colegio de impronta católica tradicional, como es el Champagnat, ha sido y en muchos casos sigue siendo una pieza un tanto incómoda para la jerarquía de la Iglesia Católica local, sin meternos en el análisis de la relación papal.

Marcos Peña parece ser la punta del iceberg del mundo que aún subyace un tanto desconocido bajo el paraguas denominado Cambiemos. Sólo el tiempo nos dará una comprensión más ajustada de su papel en este aparente cambio de usos y costumbres de las prácticas políticas del país. Pero seguramente no podrá escaparse a la naturaleza del poder donde no vuela una mosca e impera el silenzio stampa… Mientras uno lo posee.

El autor es licenciado en Comunicación Social por la Universidad Austral. Desde el 2007 hasta la actualidad es asesor en comunicación empresarial y política.