
El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo dio un nuevo paso en su deriva autoritaria: el 1 de septiembre de 2026, la Asamblea Nacional aprobó por unanimidad una reforma constitucional que veta a la oposición en las elecciones y extiende los mandatos presidenciales de seis a siete años, según publicó Infobae.
El movimiento confirma lo que el investigador César Santos, del centro de pensamiento Expediente Abierto, venía advirtiendo: Nicaragua avanza hacia un modelo de partido único con rasgos de las autocracias más cerradas del mundo.
PUBLICIDAD
La pregunta que Santos plantea es cuánto de ese modelo tiene origen chino. Su respuesta, documentada en un análisis comparativo recogido por Diario la Prensa, es que ambos regímenes —el nicaragüense y el de Beijing— comparten la característica de ser dos autocracias cerradas, aunque provienen de experiencias históricas distintas y sus estructuras institucionales difieren en varios aspectos.
La reforma que elimina a la oposición
La aprobación del 1 de septiembre no surgió de la nada. El 19 de julio, Ortega declaró públicamente que “no volverá a haber elecciones” en Nicaragua para evitar que la oposición tomara el poder, según consignó Infobae. La reforma recoge esa declaración y la convierte en texto constitucional.
PUBLICIDAD
El artículo 47 de la nueva carta magna prohíbe postularse a cargos públicos a quienes el régimen califique de “golpistas”, “traidores a la patria” o a quienes hayan pedido sanciones internacionales contra el Estado nicaragüense. El régimen aplica esas etiquetas de forma sistemática a sus adversarios.
Si Ortega y Murillo son reelegidos a fines de 2028, podrían gobernar hasta 2036, según el análisis publicado por Emol, sitio chileno, que cita a especialistas consultados por la agencia AFP.
Dos revoluciones, un mismo destino autocrático
Para entender el paralelo que traza Santos, hay que remontarse a los orígenes de ambos regímenes. El chino nació de la “revolución maoísta del 49”: tras una guerra civil que comenzó en 1927, Mao Zedong y el Partido Comunista Chino derrotaron al gobierno nacionalista de Chiang Kai-shek y proclamaron en Beijing la República Popular China. Chiang Kai-shek y las fuerzas nacionalistas se retiraron a Taiwán.
PUBLICIDAD
El nicaragüense tiene su propia fecha fundacional. La Revolución Popular Sandinista derrocó al dictador Anastasio Somoza Debayle en 1979 y estableció la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional.
Ortega fue electo presidente en 1984, gobernó hasta 1990 —cuando perdió ante Violeta Barrios de Chamorro— y regresó al poder en 2007. Desde entonces gobierna mediante represión y fraudes electorales, según han documentado distintos organismos nacionales e internacionales, de acuerdo con el análisis de Diario la Prensa.
La diferencia estructural que Santos identifica es relevante: mientras China opera como un “Estado partido más institucionalizado, de carácter marxista-leninista”, el régimen Ortega-Murillo tiene “rasgos sultánicos”, entendidos como un carácter de herencia familiar y redes clientelares en el poder.
PUBLICIDAD

La represión como política de Estado
El punto de convergencia más brutal entre ambos sistemas es el uso de la fuerza contra la disidencia interna.
Diario la Prensa documenta que en julio de 2018, durante la llamada “Operación Limpieza”, el régimen nicaragüense reprimió con fuerzas policiales y paramilitares a manifestantes que expresaban descontento generalizado.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), organismo regional, registró 355 personas muertas entre el 18 de abril y el 31 de julio de 2019, además de centenares de heridos y miles de desplazados.
En ese mismo período, China cerró 2018 con un saldo de 800.000 personas detenidas de forma “arbitraria”.
Un reporte del Departamento de Estado de Estados Unidos informó que “más de dos millones de uigures, kazajos étnicos y otros musulmanes” fueron internados en campos diseñados “para erradicar sus identidades religiosas y étnicas”, bajo el alegato oficial de combatir el terrorismo.
PUBLICIDAD
El documento añade que “funcionarios de seguridad en los campos abusaron, torturaron y asesinaron a algunos detenidos”.

Tecnología, policía y vigilancia
El vínculo entre ambos regímenes no es solo ideológico. Desde que Nicaragua rompió relaciones con Taiwán el 10 de diciembre de 2021 y restableció lazos con Beijing un día después, la cooperación se profundizó en terrenos concretos: tecnología, seguridad y control estatal.
Un informe publicado en mayo de 2026 por Infobae y basado en documentación especializada reveló que el Ministerio de Seguridad Pública de China brindó entrenamiento a miles de agentes nicaragüenses en tácticas antidisturbios, investigación forense y uso de tecnología de vigilancia.
PUBLICIDAD
El régimen también envió delegaciones a exposiciones de tecnología de seguridad en China, lo que facilitó el acceso a sistemas de vigilancia digital.
El 22 de agosto de 2026, el régimen inauguró en Managua el Centro de Monitoreo, Alerta y Respuesta “Momotombo”, una infraestructura financiada por Beijing por más de USD 42 millones.
Según los medios oficialistas, el centro incorpora cámaras de vigilancia, drones, perros robot, estaciones sísmicas y volcánicas y sistemas de alerta para emergencias. La plataforma puede recopilar y transmitir información en tiempo real, sin que existan mecanismos independientes de fiscalización, advirtió Infobae.
Santos señala que el principal rasgo que Nicaragua “ha intentado copiar de los chinos” es la adopción de tecnología para la represión: inteligencia artificial, reconocimiento facial, videovigilancia y almacenamiento de datos “con fines de vigilancia, represión y censura”, brindados por compañías estatales chinas como Huawei, ZTE y Dahua, según el análisis recogido por Diario la Prensa.
PUBLICIDAD
La concesión territorial a China
A cambio de tecnología, financiamiento e influencia, el régimen cedió posiciones concretas. Santos menciona las “concesiones mineras y las zonas económicas especiales para la iniciativa de la Franja y la Ruta”.
Según denuncias de la organización ambientalista Fundación del Río citadas por Diario la Prensa, 22 empresas chinas tienen concedidos 84 lotes para la exploración y explotación de minerales metálicos, en una superficie que abarca más de 1.27 millones de hectáreas, equivalente a “casi el 10% del territorio nacional” de Nicaragua.
El investigador describe esta relación como una en la que el régimen Ortega-Murillo adopta el modelo chino “casi acríticamente” en tecnología, política pública y propaganda, “con el fin de consolidar su poder en Nicaragua y a cambio ceder en varios aspectos ante China”.
PUBLICIDAD
La retórica antiestadounidense
Más allá de la estructura interna, Santos identifica un tercer rasgo compartido: la postura contra Estados Unidos. China y Nicaragua comparten “una retórica común en contra de Occidente, en contra del consenso liberal de la posguerra fría y muy específicamente en contra del liderazgo global de los Estados Unidos”, según el análisis reproducido por Diario la Prensa.
Las formas, no obstante, difieren. El 20 de febrero de 2023, el Ministerio de Asuntos Exteriores de la República Popular China acusó al gobierno norteamericano de utilizar mecanismos para mantener su “supremacía mundial” y calificó la hegemonía estadounidense de riesgo global, pero lo hizo con el lenguaje diplomático característico de Beijing.
Ortega, en cambio, no midió palabras. El 20 de abril de este año, durante el Día Nacional de la Paz, tildó al presidente Donald Trump de “desquiciado mental” por lo que describió como el “secuestro” de Nicolás Maduro en Venezuela.
“El presidente de una potencia que no está en sus cinco sentidos va a acabar con su pueblo, y está acabando con la paz y la estabilidad del mundo”, afirmó el mandatario nicaragüense en ese acto, según consigna Diario la Prensa.
“Ortega ha buscado innovar y adoptar esta clase de tecnologías para afianzar su poder”, concluye Santos.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Al menos 20 expresos políticos nicaragüenses siguen en Guatemala sin reasentamiento dos años después de su expulsión
La mayoría de los 135 trasladados en septiembre de 2024 logró reubicarse en Estados Unidos, Canadá o España, pero un grupo continúa sin documentos ni permiso laboral, con ingresos precarios y separación familiar prolongada

Organismo jurídico internacional pide restituir licencias revocadas a abogados y notarios en Nicaragua
El Instituto de Derechos Humanos de la Asociación Internacional de Abogados señaló que la medida se aplicó sin fundamentos públicos ni vías de descargo

¿Por qué el régimen de Ortega y Murillo evita responder a Estados Unidos tras la reforma constitucional en Nicaragua?
La administración en Managua evitó responder al pronunciamiento del secretario de Estado Marco Rubio, mientras analistas señalan que la estrategia busca mantener margen de negociación con Donald Trump hasta los comicios de 2028

Agricultores de Nicaragua reportan “siembras fallidas” ante la sequía y temen que la postrera quede comprometida
Productores de Chinandega, Managua y León reportan siembras fallidas, escasez de agua y daños en cultivos de primera, mientras crece la incertidumbre sobre la siembra postrera de 2026 si persisten las condiciones de El Niño

Once partidos y plataformas opositoras denuncian que la reforma constitucional busca “sepultar” la soberanía popular en Nicaragua
Agrupaciones cuestionaron la reforma y alertaron por la extensión de mandatos, los nombramientos directos y la limitación de controles institucionales



