Agregar Infobae enGoogle

El poder adquisitivo de los nicaragüenses vuelve a caer en 2026

Los datos del Banco Central de Nicaragua muestran que, entre enero y mayo de 2026, el ingreso ajustado por precios de los afiliados al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social bajó a 4,950.8 córdobas (134.50 USD).

El poder adquisitivo en Nicaragua sigue en descenso pese a los indicadores macroeconómicos que destaca el Gobierno de Daniel Ortega. /(EFE /Jorge Torres /Archivo)
El poder adquisitivo en Nicaragua sigue en descenso pese a los indicadores macroeconómicos que destaca el Gobierno de Daniel Ortega. /(EFE /Jorge Torres /Archivo)
Guardar

El poder de compra de los nicaragüenses continúa en descenso, a pesar de que el Gobierno de Daniel Ortega insiste en la existencia de una bonanza económica y un dinamismo en los principales indicadores macroeconómicos. Según datos del Banco Central de Nicaragua (BCN) y análisis recogidos por La Prensa, tanto los trabajadores del sector privado como del sector público han visto deteriorada su capacidad para adquirir bienes y servicios básicos, en un contexto donde los salarios reales permanecen estancados o muestran incrementos mínimos frente al avance sostenido del costo de vida.

Durante los primeros cinco meses de 2026, el salario real de los afiliados al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) se ubicó en 4,950.8 córdobas unos 134.50 USD, cifra inferior a los 4,990.5 córdobas de diciembre de 2025, aunque levemente superior a los 4,863 córdobas registrados en igual periodo del año pasado.

PUBLICIDAD

En el caso de los trabajadores del sector público, el poder adquisitivo alcanzó los 4,902.4 córdobas ($133.19 USD), también por debajo de los 4,972.9 córdobas de finales del año previo.

Solamente los trabajadores de empresas con más de diez empleados mostraron un salario real ligeramente superior, según una encuesta del Ministerio del Trabajo: en mayo pasado, el salario real promedio se situó en 4,903.4 córdobas, una mejora de 2.38% respecto al año anterior.

A pesar de estos ligeros aumentos, los expertos advierten que el crecimiento de los salarios no logra compensar el incremento de la canasta básica ni la inflación acumulada.

PUBLICIDAD

El Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) reflejó para mayo un crecimiento de 0.9% respecto al mismo mes de 2025 y una expansión acumulada de 3.9% en los primeros cinco meses del año.

Sin embargo, este dinamismo macroeconómico no se traduce en una mejora real del bienestar para la mayoría de la población, ya que el aumento en los precios de productos esenciales supera con creces las variaciones salariales.

Los datos del Banco Central no son proporcionales con el relato que promueve el régimen encabezado por Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Los datos del Banco Central no son proporcionales con el relato que promueve el régimen encabezado por Daniel Ortega y Rosario Murillo.

La situación es especialmente crítica si se observa la evolución del poder adquisitivo desde 2007, año en que Ortega asumió el poder. Entonces, el salario real de los asegurados era de 4,114.6 córdobas; tras 19 años, la mejora apenas llega al 20.32%. Para los trabajadores del Gobierno, el salario real apenas ha subido un 8.63% desde los 4,512.7 córdobas de 2007, después de haber descendido a 5,101.2 córdobas en años previos.

Un economista consultado por La Prensa, que prefirió mantener el anonimato por temor a represalias, subraya que para mejorar los salarios reales se requiere elevar la productividad laboral y empresarial, áreas en las que Nicaragua no ha logrado avances significativos en las últimas dos décadas.

“Un menor salario real significa para las familias llevar menos comida a la mesa, tener menor capacidad para satisfacer las necesidades del hogar y no tener suficiente ingreso para mejorar las condiciones de vida”, advierte el especialista. Apunta también que la falta de un programa nacional enfocado en mejorar la productividad, la educación y la inversión en tecnología limita cualquier posibilidad de un repunte sustancial en el poder de compra.

El experto destaca la necesidad de priorizar la inversión en infraestructura y diversificación productiva, así como en educación e investigación. Señala que el país lleva años exportando los mismos productos y que los esfuerzos previos a 2018 han quedado en el olvido por la desconexión entre el sector privado y el Gobierno. Además, resalta que el presupuesto estatal destinado a la educación ha disminuido: en 2007, el 5% del Producto Interno Bruto se invertía en este rubro, mientras que en 2025 la cifra cayó al 3%, tras tres años consecutivos de deterioro.

ARCHIVO: El sector público registró un poder de compra de 4,902.4 córdobas, por debajo del nivel reportado al cierre del año previo./ (EFE/Jorge Torres)
ARCHIVO: El sector público registró un poder de compra de 4,902.4 córdobas, por debajo del nivel reportado al cierre del año previo./ (EFE/Jorge Torres)

Mientras tanto, el costo de la vida sigue en aumento. La canasta básica alcanzó en junio de 2026 un valor de 21,414.20 córdobas, el nivel más alto desde 1990. Solo en los primeros seis meses del año, el encarecimiento fue de casi 600 córdobas respecto a diciembre y más de 900 córdobas en los últimos 12 meses. Este encarecimiento erosiona aún más la débil capacidad de compra de la mayoría de los hogares nicaragüenses.

En conclusión, aunque los indicadores económicos oficiales muestran crecimiento, el poder adquisitivo de los nicaragüenses sigue retrocediendo. Los aumentos salariales, cuando existen, no logran equiparar el ritmo inflacionario ni el costo de la canasta básica. Para revertir esta situación, expertos insisten en la necesidad de impulsar una agenda nacional de productividad, inversión y diálogo entre sectores, condiciones ausentes en el actual contexto político y económico del país.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD