Acuerdo UE-México libera el 99% del comercio y reordena flujos de carga agroalimentaria

La firma actualiza el pacto vigente desde 2000 y elimina aranceles de hasta 100% en productos como avícola, huevos y porcino en plazos de entre siete y diez años

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La apertura del mercado mexicano a productos europeos en condiciones preferenciales puede generar desvíos de comercio que afecten a proveedores latinoamericanos (Imagen: Shutterstock)
La apertura del mercado mexicano a productos europeos en condiciones preferenciales puede generar desvíos de comercio que afecten a proveedores latinoamericanos (Imagen: Shutterstock)

La Unión Europea y México formalizaron esta semana la renovación de su acuerdo comercial, con la firma de un pacto que deja libre de arancel al 99% de los productos intercambiados entre ambas partes.

El nuevo marco actualiza el convenio que lleva en vigor desde 2000 y establece un calendario de desgravación que, en varios rubros, se extenderá entre siete y diez años desde la entrada en vigencia. El acuerdo fue firmado en Ciudad de México por las máximas autoridades de ambos bloques.

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El alcance del pacto es amplio en términos de flujos comerciales. México es el segundo mayor importador de productos agroalimentarios europeos en América Latina, con compras anuales que superan los 2.700 millones de euros, según datos de la Comisión Europea de 2024.

Con un mercado de 131 millones de consumidores, el país representa una plaza de escala para los exportadores europeos que hasta ahora operaban con barreras arancelarias de entre el 20% y el 100% en algunos segmentos.

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Qué productos ganan acceso y en qué plazos

Las reducciones arancelarias más significativas afectan al sector agroalimentario. México eliminará los aranceles sobre productos como pasta, actualmente gravada con hasta 20%; chocolate y confitería, más del 20%; huevos, hasta 45%; y productos avícolas de relevancia económica, que hoy soportan tasas de hasta el 100%.

Del lado europeo, se eliminarán los aranceles a 13.000 toneladas de carne porcina, a 20.000 toneladas de distintos tipos de quesos y a 13.000 toneladas de preparados lácteos, frente a una tasa actual del 45% en todos esos rubros.

El acuerdo también incorpora mecanismos para agilizar el acceso sanitario de los exportadores. Más empresas del sector cárnico porcino y avícola podrán operar sin demoras mediante un sistema de preinscripción y aceptación de productos provenientes de zonas libres de plagas reconocidas, sin costo adicional en caso de auditorías mexicanas.

Este punto tiene impacto directo en los tiempos de habilitación y despacho, que históricamente han sido un cuello de botella para los exportadores europeos en ese mercado.

Implicancias para las cadenas de suministro y la distribución

El nuevo marco regulatorio obliga a los operadores logísticos a revisar sus estructuras de distribución hacia y desde México. La apertura gradual de cuotas y la reducción de aranceles en productos refrigerados y de cadena de frío, como lácteos, cárnicos y avícolas, implica mayores volúmenes de carga con requerimientos específicos de temperatura controlada, tanto en el transporte marítimo como en la última milla dentro del territorio mexicano.

México es el segundo mayor importador de productos agroalimentarios europeos en América Latina (Imagen: Shutterstock)
México es el segundo mayor importador de productos agroalimentarios europeos en América Latina (Imagen: Shutterstock)

Además, el acuerdo protege 568 indicaciones geográficas europeas en el mercado mexicano, lo que supone un esquema de trazabilidad y certificación de origen que debe integrarse en los procesos documentales de exportación.

Para los operadores aduaneros y los agentes de carga, esto implica adaptar los flujos de documentación a nuevos requisitos de etiquetado y verificación en destino.

El impacto regional y la perspectiva para América Latina

El acuerdo tiene lectura regional. La apertura del mercado mexicano a productos europeos en condiciones preferenciales puede generar desvíos de comercio que afecten a proveedores latinoamericanos que hoy abastecen esos mismos segmentos desde Argentina, Brasil o Chile.

En rubros como lácteos, aceites y preparados alimenticios, la competencia europea con arancel cero modifica el tablero de precios y puede presionar márgenes en toda la región.

Al mismo tiempo, el acuerdo establece estándares más exigentes en materia de seguridad alimentaria, bienestar animal y resistencia antimicrobiana, que ambas partes deberán cumplir para mantener el acceso preferencial.

Para los exportadores latinoamericanos que utilizan México como plataforma de reexportación hacia Europa, estos requisitos también serán relevantes a la hora de planificar sus cadenas de abastecimiento.

La entrada en vigencia del pacto y el inicio del calendario de desgravación marcarán el ritmo de los ajustes operativos que deberán encarar importadores, distribuidores y operadores logísticos en los próximos años.

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