Revolución tecnológica: claves para adaptarse y liderar frente a una transformación imparable

Leo Piccioli, consultor y speaker en liderazgo y transformación empresarial, reflexiona sobre la nueva era tecnológica y la necesidad de abrirse al cambio para evolucionar y seguir en carrera

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Leo Piccioli es consultor y
Leo Piccioli es consultor y speaker en liderazgo y transformación empresarial (Foto: Movant Connection)

Las tareas que puedan ser resueltas por aplicaciones tecnológicas van a ser automatizadas sin vuelta atrás, destaca Leo, y nos desafía a tener la mente abierta para cambiar y transformarnos rumbo a lo que, asegura, será un mundo mejor.

¿Qué rol desempeñó la logística en tu trayectoria y cómo marcó tu visión actual?

La logística fue fundamental en mi camino profesional. Empecé mi carrera en una startup que entregaba productos de oficina con una promesa innovadora en ese entonces: “Next Day Delivery”. En Argentina, la logística estaba lejos de ser confiable. Antes, cuando comprabas algo, la respuesta era “cuando esté, te lo mando”. Nosotros rompimos ese esquema prometiendo entregas al día siguiente y cumpliendo al pie de la letra. Esto nos diferenció y generó confianza en el cliente.

Aprendimos que la clave no era solo tener sistemas logísticos eficientes, sino también administrar bien la promesa. Si no podíamos cumplir algo, adaptábamos nuestras expectativas para no fallar. Incluso si había piquetes o errores, buscábamos solucionar los problemas de inmediato. Por ejemplo, una vez equivocamos una entrega y volvimos siete veces al lugar incorrecto, lo que nos enseñó que los procesos deben ser igual de buenos para gestionar fallas como lo son para las entregas exitosas.

¿Cómo ves la relación entre la tecnología y la logística en el mundo actual?

La tecnología ha transformado todos los aspectos de la logística. Antes, enviar documentos implicaba contratar un cadete o un servicio de mensajería. Luego vino el fax, el correo electrónico y, finalmente, la integración de sistemas mediante APIs. Cada avance redujo costos y aumentó la eficiencia.

El cambio tecnológico es inevitable y está acelerándose. Sin embargo, existe una resistencia natural a lo nuevo, tanto a nivel individual como institucional. Las escuelas y empresas a menudo priorizan la estabilidad, pero esto puede ser un error fatal. Las organizaciones exitosas que no abrazan el cambio, como fueron los casos de Kodak o Blockbuster, terminan siendo superadas por emprendedores que sí se atreven.

¿Cuáles son las habilidades necesarias para liderar en este contexto de constante cambio?

La adaptabilidad es la clave. Los líderes deben estar dispuestos a autodestruirse, a cuestionar sus métodos y estructuras para reinventarse. La humildad y la curiosidad son esenciales: humildad para aceptar que no lo sabemos todo y curiosidad para buscar las respuestas.

Un líder también necesita entender que el progreso no puede detenerse. Por ejemplo, si un trabajo puede ser automatizado, deberíamos enfocarnos en preparar a las personas para nuevos roles, no en proteger empleos obsoletos. Esto implica desafiar a las personas a pensar diferente, a ser creativas y a aprender a convivir con la incertidumbre.

¿Cómo percibís la recepción de tus ideas sobre cambio y transformación?

Al principio fui muy ambicioso y quería que todos entendieran mi mensaje. Hoy, aprendí que no puedo cambiar a todo el mundo. Me enfoco en despertar la curiosidad en una persona a la vez. Si logro que alguien cuestione su resistencia al cambio, siento que hice la diferencia.

El problema es que muchos prefieren culpar a factores externos en lugar de asumir responsabilidad. Por ejemplo, en una empresa puede haber un gerente que rechace una idea innovadora por miedo a los riesgos. Años después, ese mismo gerente lamenta no haber tomado la oportunidad. Mi meta es evitar que las personas cometan ese tipo de errores.

"El cambio tecnológico es inevitable
"El cambio tecnológico es inevitable y está acelerándose", sostiene Leo (Imagen: Shutterstock)

¿Creés que hay lugar para todos en un mundo automatizado?

La automatización trae beneficios inmensos para la sociedad, pero también genera desajustes. No podemos detener el progreso solo porque perjudica a ciertos grupos. Por ejemplo, un trabajo como el de un peajista es insostenible en el mundo actual, y debemos buscar alternativas para esas personas. La responsabilidad es compartida entre individuos, empresas y el estado, pero comienza con cada uno de nosotros.

Es fundamental entender que el cambio es positivo. Automatizar procesos puede liberar a las personas para que se dediquen a tareas más creativas y significativas. Pero también requiere una mentalidad abierta y proactiva. La adaptabilidad y el aprendizaje continuo son esenciales para sobrevivir y prosperar.

¿Cómo ves el futuro de la tecnología y su impacto?

La tecnología se mueve a un ritmo exponencial, como vimos con Netflix o ChatGPT. Estas herramientas no solo son más accesibles, sino también cada vez más integradas en nuestras vidas. Si no te adaptás, alguien más lo hará. Es imposible estar al día con todos los avances, pero rodearte de personas curiosas puede ayudarte a identificar lo que realmente importa.

El desafío es pensar en grande y aceptar la incertidumbre. Las oportunidades son enormes, y la clave es prepararnos para aprovecharlas. El progreso no se detiene, tenemos que prepararnos para poder moldear nuestro lugar en él. En lugar de luchar contra él, debemos sumarnos y disfrutar el proceso. El cambio no solo es necesario, sino que también puede ser emocionante y divertido. Mi consejo es que las personas sean curiosas, se adapten y recuerden que siempre hay una oportunidad para reinventarse.