
Ejemplo de esto, son las habituales actualizaciones regulatorias en el comercio exterior argentino, que ha pasado por diversas etapas marcadas por una mayor o menor apertura. De esta forma, los cambios normativos, cepos cambiarios, licencias de importación y todo tipo de trámites burocráticos y permisos requeridos, afectan directamente la capacidad de las empresas para operar de manera eficiente.
A partir de mi experiencia en la industria, he visto cómo estas restricciones no solo complican la logística, sino que también afectan los costos operativos y, por ende, la competitividad del país en el mercado internacional.
Problemáticas que son también oportunidades
Un aspecto desafiante en la logística de contenedores es la operativa en el puerto de Buenos Aires, principal puerta de entrada de productos al país. No solo la infraestructura de las terminales es limitada comparada con otros puertos internacionales, sino que las restricciones propias del Río de la Plata, así como las posibilidades de trasbordos en puertos de Brasil y Uruguay, son desafíos adicionales que generan demoras y encarecen el costo final de los productos.
Además, los ruidos y dificultades en la comunicación interna de las compañías, entre los niveles operativos, medios y gerenciales de estas es un factor crítico que puede afectar directamente el rendimiento y la eficiencia de la cadena de suministro.
En este sentido, a lo largo de mi trayectoria laboral dentro de diversos sectores tanto productivos como importadores, al igual que en empresas de servicios logísticos, pude observar que las decisiones operativas y los tiempos propios del abastecimiento suelen distar de las expectativas empresariales. Esto genera un desfasaje que no solo puede complicar la coordinación, sino también afectar la relación con los proveedores, quienes muchas veces no comprenden las complejidades de operar en el contexto argentino.
No menos importantes, son también aquellas problemáticas que afectan al comercio internacional en general, más allá de nuestras fronteras, como son los sucesos climáticos y los imprevistos que suelen ser muy comunes en la logística marítima, donde las tormentas pueden retrasar envíos, causar daños e inclusive generar pérdida de contenedores.
Factores de competitividad
Un aspecto que suele subestimarse es la importancia de la logística nocturna; usualmente se piensa que el transporte se detiene durante la noche, pero la realidad es que la logística no duerme. El transporte continúa moviéndose, y precisamente esta operación ininterrumpida permite que los productos lleguen a tiempo a su destino final.

Las terminales portuarias trabajan inclusive en los feriados y fechas festivas, para asegurar la carga y descarga de los barcos y así no demorar los procesos y tiempos logísticos. En horarios de noche y madrugada, también se disponen turnos de retiro del puerto, que permiten disponibilizar la mercadería a primera hora en los depósitos para la descarga y eficientizar la jornada en los mismos.
Es importante destacar, que todo lo previamente comentado, en nuestro país puede verse afectado por paros y medidas gremiales, que en el pasado han abarrotado las terminales y las operaciones de ingreso y salida de contenedores.
Refiriéndonos a la tecnología, si bien hubo avances en la digitalización y automatización de procesos, queda un largo camino por recorrer. La implementación de sistemas de trazabilidad y el uso de inteligencia artificial son avances que podrían transformar radicalmente la logística en Argentina. Sin embargo, estas mejoras requieren inversiones significativas y un compromiso a largo plazo por parte de las empresas y el gobierno.
Finalmente, es crucial que Argentina desarrolle una planificación a largo plazo para mejorar su infraestructura logística. Esto incluye la mejora de los puertos, la expansión de las vías férreas y la optimización de las rutas de transporte. Solo con un enfoque integral que considere todas estas variables se podrá mejorar la eficiencia logística y, en consecuencia, la competitividad del país en el mercado global.
Un llamado a la acción
La logística en Argentina enfrenta múltiples desafíos como los enunciados previamente. Desde mi humilde punto de vista, una planificación adecuada y un enfoque en la innovación tecnológica, que reúna a todos los actores del comercio exterior de nuestro país, posibilitaría mitigar y hasta quizá superar estos obstáculos, mejorando significativamente el rendimiento de la cadena de suministro en el país y la competitividad con el mundo.
Competitividad que no solo beneficiaría a quienes están vinculados directamente con el comercio internacional, sino que también a todo el conjunto de la sociedad. Por eso, es además de vital importancia visibilizar estos conceptos, para impulsar la toma de conciencia sobre la relevancia de este sector en la vida diaria de las personas.
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