
La historia de Jorge Kahwagi Macari en el boxeo tuvo un capítulo en Tijuana, lejos de la política, los negocios y los reflectores de televisión que acompañaron buena parte de su vida pública.
A comienzos de 2002, cuando aún daba sus primeros pasos como profesional, buscó la guía de un hombre que conocía de cerca el peso de los campeonatos: Rubén “Púas” Olivares, para preparar una pelea que podía abrirle la puerta al campeonato mexicano de peso crucero.
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Entre viajes desde Ciudad de México y jornadas de entrenamiento, Kahwagi se puso bajo las órdenes del excampeón mundial para preparar una pelea ante David “Torpedero” Méndez.
El combate no avanzó como se había anunciado, pero la escena dejó una imagen insólita de sus primeros meses como profesional: un boxeador en ascenso frente a una figura que ya había escrito parte de la historia del pugilismo mexicano.
El gimnasio Canastota fue el punto de encuentro entre Kahwagi y el “Púas”
La preparación se desarrolló en el gimnasio Canastota, ubicado en la zona de Cerro Colorado, en Tijuana. Kahwagi llegó a la ciudad fronteriza con la intención de reforzar su trabajo físico y técnico antes de una posible pelea por el título nacional de los cruceros.
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- Fernando Peña Garavito habría intervenido para acercar a Jorge con el “Púas”, quien aceptó trabajar con el entonces peleador capitalino durante esa etapa de preparación.
- Kahwagi había debutado como profesional en 2001, después de practicar boxeo amateur en sus años universitarios.
- Su llegada al ring coincidió con una etapa en la que también mantenía actividades empresariales y políticas.
- Los viajes entre CDMX y Tijuana formaron parte de esa rutina. El aspirante debía acomodar los entrenamientos con compromisos ajenos al deporte, una condición que marcó sus primeros años como boxeador.
- Antes de buscar a Olivares, Macari ya había tenido contacto con el ambiente boxístico de la frontera.
- También entrenó en un gimnasio relacionado con Erik “Terrible” Morales, donde llamó la atención del promotor Fernando Beltrán.

Antes de que su nombre se asociara a la política y la televisión, para Kahwagi entrenar con el “Púas” suponía ponerse bajo las órdenes de un hombre que conocía la presión de pelear por cinturones y defenderlos frente a grandes públicos.
La pelea ante David “Torpedero” Méndez podía abrirle la puerta al campeonato
La pelea proyectada ante David “Torpedero” Méndez tenía una importancia especial porque Kahwagi llevaba apenas unos meses en el profesionalismo. El combate podía darle una posición distinta dentro de la división crucero y acercarlo a un título que buscaba desde sus primeras presentaciones.
- Macari se preparó para enfrentar a Méndez por el campeonato mexicano de peso crucero, una pelea que fue anunciada como parte de su ascenso en el circuito nacional.
- El duelo no se concretó como se había previsto. Esa circunstancia dejó el trabajo con Rubén “Púas” Olivares como un episodio separado de la pelea.
- Durante 2002, Kahwagi alcanzó el campeonato mexicano de peso crucero. El resultado fortaleció una carrera que después sumó títulos regionales vinculados al Consejo Mundial de Boxeo y la Organización Mundial de Boxeo.
- Su primera etapa profesional abarcó de 2001 a 2005, con 11 victorias antes del límite. Diez años más tarde regresó al ring para enfrentar a Ramón Olivas en Cebú, Filipinas.

La preparación con el “Púas” Olivares no definió por sí sola el camino de Jorge Kahwagi hacia el campeonato, pero dejó ver la ambición que acompañó sus primeros meses como profesional.
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El entonces boxeador buscó el respaldo de una voz reconocida para darle forma a una carrera que desde el inicio avanzó bajo una atención poco habitual.
La historia volvió a aparecer mientras Rubén Olivares enfrenta dificultades de salud
El recuerdo de aquellos entrenamientos resurge después de la muerte de Jorge Kahwagi, el 30 de septiembre de 2026, cuando distintas historias de su paso por el boxeo volvieron a circular. El nombre de Olivares también recuperó presencia pública por un problema de salud que enfrenta a los 79 años.
- El exboxeador informó que padece un desprendimiento de retina en el ojo derecho y que requiere una cirugía para recuperar la visión.
- Rubén puso a la venta terrenos, propiedades, fotografías, guantes y artesanías elaboradas por él para reunir recursos y pagar la intervención.
- Entre sus recuerdos aparecen piezas talladas en madera, incluida una representación de la Última Cena con apóstoles que usan guantes de boxeo.
- La carrera del “Púas” incluyó títulos mundiales en peso gallo y peso pluma, además de su ingreso al Salón Internacional de la Fama del Boxeo en 1991.

Así, mientras busca recursos para una operación que puede devolverle parte de la vista, Rubén “Púas” Olivares vuelve a quedar ligado a una postal distinta de su carrera: la de un excampeón mundial que, en un gimnasio de Tijuana, preparó a Jorge Kahwagi para perseguir un lugar dentro del boxeo mexicano.
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