La controversial pelea de Jorge Kahwagi contra Ramón Olivas que duró apenas segundos y provocó abucheos

El boxeador murió a los 58 años y así fue la última vez que se subió al ring

El fallecimiento del empresario mexicano fue confirmado este 30 de septiembre por Roberto Palazuelos, quien compartió una fotografía de ambos y envió condolencias a su madre. (Infobae México)

Guardar

Jorge Kahwagi murió este miércoles 30 de septiembre a los 58 años, y su fallecimiento reactivó el debate sobre la pelea más cuestionada de su carrera: el combate de 2015 contra Ramón Olivas en Filipinas, con el que cerró un récord perfecto de 12-0 que nunca dejó de generar dudas entre aficionados y analistas del boxeo.

MEXICO, D.F. 30JUNIO2005.- El boxeador Jorge Kahwagi tuvo una controvertida carrera en el box.
FOTO: Nelly Salas/CUARTOSCURO.COM
MEXICO, D.F. 30JUNIO2005.- El boxeador Jorge Kahwagi tuvo una controvertida carrera en el box. FOTO: Nelly Salas/CUARTOSCURO.COM

El exboxeador, exdiputado federal y participante de Big Brother VIP falleció en la Ciudad de México. Gustavo Adolfo Infante señaló en el programa Sale el Sol que la causa habría sido un derrame cerebral, aunque hasta el momento la familia no ha emitido un comunicado oficial que confirme esa versión.

PUBLICIDAD

La última pelea de Kahwagi duró 40 segundos y fue tras una década fuera del ring

La pelea de Jorge Kahwagi contra Ramón Olivas ocurrió en 2015. (redes sociales)
La pelea de Jorge Kahwagi contra Ramón Olivas ocurrió en 2015. (redes sociales)

Después de permanecer una década alejado del boxeo profesional, Kahwagi reapareció el 11 de julio de 2015 en el Waterfront Hotel & Casino de Cebú, Filipinas, dentro de la función Pinoy Pride 31. Tenía entonces 47 años y llegó al combate con un físico notablemente distinto al de su etapa activa, un cambio que ya había generado comentarios previos a la pelea.

La pelea contra Olivas estaba pactada a 12 asaltos, pero terminó apenas 40 segundos después de sonar la campana del primer round. Los golpes de ambos boxeadores lucían flojos y sin dirección, según las crónicas del combate, como si Olivas evitara lastimar a su rival durante los intercambios iniciales.

PUBLICIDAD

Se pactaron 12 asaltos, pero la pelea duró segundos (redes sociales)
Se pactaron 12 asaltos, pero la pelea duró segundos (redes sociales)

Tras una serie de golpes tibios, Kahwagi conectó un gancho izquierdo que envió a Olivas a la lona. El réferi inició el conteo reglamentario y, apenas Olivas logró incorporarse, volvió a caer por otra combinación de su rival mexicano. El resultado oficial fue nocaut técnico a favor de Kahwagi, el más rápido de toda su carrera profesional.

Ese triunfo dejó a Kahwagi con una marca definitiva de 12-0, con las 12 victorias resueltas antes del límite. Se convirtió, sin que él lo supiera en ese momento, en su despedida silenciosa del boxeo: nunca volvió a competir de manera oficial después de esa noche en Cebú.

El público respondió con abucheos y risas

El público no estuvo contento con el final de la pelea  (redes sociales)
El público no estuvo contento con el final de la pelea (redes sociales)

La reacción en el recinto filipino fue inmediata. Lejos de celebrar el triunfo, parte del público presente respondió con risas y rechiflas ante lo que consideraron una de las actuaciones menos creíbles vistas sobre un ring profesional en esa función.

Videos del combate circularon ampliamente en los días posteriores y provocaron dudas entre aficionados y medios especializados por la manera en la que se desarrolló toda la secuencia, desde el primer intercambio hasta la detención del réferi. La velocidad del desenlace se convirtió en el elemento más comentado de la noche.

Narradores, analistas y exboxeadores retomaron entonces las críticas que habían acompañado la carrera completa de Kahwagi. La pelea reabrió el debate sobre el nivel de los rivales que enfrentó a lo largo de 12 combates, todos resueltos por la vía del nocaut y ninguno más allá del segundo asalto.

Ramón Olivas, el rival que llegó con 13 victorias y tres derrotas

Jorge Kahwagi contra Ramón Olivas (redes sociales)
Jorge Kahwagi contra Ramón Olivas (redes sociales)

El rival de Kahwagi en aquella noche se llama Ramón Alejandro Olivas Echeverría, conocido en el circuito como “Pantera”, originario de Ciudad Obregón, Sonora. Debutó como profesional en mayo de 2011 y llegaba al combate de Cebú con un récord de 13 victorias y tres derrotas, lejos del historial invicto de Kahwagi.

Olivas continuó su carrera después de esa pelea, con enfrentamientos posteriores contra Siarhei Liakhovich, Mario Heredia y Kingsley Ibeh, además de una victoria sobre Julián Fernández en 2022. En febrero de 2025 perdió por nocaut en el tercer asalto ante el cubano Frank Sánchez en Tijuana.

Su actividad se extendió hasta este 2026, con una victoria en marzo ante Juan Carlos Márquez Cruz y derrotas posteriores frente a Carlos Jesús Fromenta Romero y Aleksei Dronov. Su balance actual es de 19 triunfos, 27 derrotas y una pelea sin resultado, con 13 nocauts a su favor, una carrera marcada por la irregularidad que contrasta con la brevedad de aquel encuentro con Kahwagi.

Un récord de 100% de nocaut que arrastró dudas desde el inicio

Jorge Kahwagi
México D.F. 08 Enero 2004.- Jorge Kahwagi nunca fue derrotado. FOTO: Germán Romero/CUARTOSCURO.COM

Jorge Kahwagi debutó como profesional en noviembre de 2001, a los 33 años, con un nocaut técnico en el primer round ante Perry Williams. A partir de ahí construyó una marca estadísticamente perfecta: 12 victorias, ninguna derrota y las 12 resueltas antes del límite.

Ninguno de sus rivales logró superar el segundo asalto y nueve de los combates terminaron incluso antes de completar el primer round. Durante su trayectoria conquistó el título mexicano de peso crucero, además de cinturones Latino e Internacional reconocidos por el Consejo Mundial de Boxeo y la Organización Mundial de Boxeo.

Parte de los cuestionamientos se concentraron en la identidad de sus oponentes. Rivales como Perry Williams, Richard Wilson, Dwayne Swift y Buck Smith llegaron a ser investigados en Estados Unidos por sospechas de peleas arregladas, aunque ese antecedente no demuestra por sí mismo que los combates de Kahwagi estuvieran manipulados.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD