¿Gastas de más para sentirte mejor? Profeco alerta sobre causas y señales de la oniomanía

Este trastorno se encuentran relacionado con la adicción a las compras compulsivas, generando repercusiones en el entorno familiar, laboral y social

Dos tarjetas de crédito, una Visa y otra Mastercard, sobre el teclado de un ordenador portátil.
Profeco alerta por compras por ansiedad. (Canva)
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Comprar puede pasar de ser una actividad cotidiana a convertirse en una conducta difícil de controlar, ya que la necesidad constante de adquirir productos, seguida de ansiedad, euforia y posteriormente culpa por el gasto, puede ser una señal de un problema más profundo que afecta las finanzas personales.

En la reciente edición de la Revista del Consumidor, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) aborda la oniomanía, un trastorno relacionado con la adicción a las compras compulsivas. Quienes presentan esta conducta pueden sentir un impulso incontrolable por obtener artículos que no necesitan, incluso cuando hacerlo representa consecuencias económicas.

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El comportamiento puede pasar inadvertido debido a que en esta sociedad el consumo de manera frecuente se ha relacionado con el prestigio y el estatus. Sin embargo, cuando esta práctica se vuelve desproporcionada, puede generar problemas económicos y endeudamiento, además de repercusiones en el entorno familiar, laboral y social.

¿Qué factores pueden provocar la adicción a las compras?

De acuerdo con la información difundida por el organismo, existen distintos factores que pueden favorecer el desarrollo de esta conducta. Uno de ellos está relacionado con la apariencia física, debido a expectativas poco realistas y comparaciones que pueden verse reforzadas mediante las redes sociales.

La presión por cumplir determinados estándares puede llevar a algunas personas a recurrir al consumo como una forma de responder a esas exigencias, de esta forma la adquisición de productos deja de estar relacionada únicamente con una necesidad y puede convertirse en una manera de buscar satisfacción o aceptación.

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Infografía con ilustraciones de un carrito de supermercado, tarjetas bancarias, un teléfono con un espejo y bolsas de compras.
Una infografía explicativa de Profeco expone las causas emocionales y las consecuencias de las compras compulsivas en la vida cotidiana. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Otro elemento son las carencias afectivas y la baja autoestima, en estos casos comprar puede funcionar como un alivio momentáneo frente a sentimientos como el vacío o la soledad. La sensación positiva obtenida después de adquirir algo puede hacer que la persona vuelva a repetir la conducta para intentar experimentar nuevamente ese bienestar.

El estrés y la dificultad para manejar la frustración también aparecen entre los detonantes. Bajo estas circunstancias, gastar puede convertirse en una vía para afrontar temporalmente emociones desagradables.

Cómo evitar hacer compras compulsivas

Una de las características de la oniomanía es la sensación de no poder detener el impulso de comprar, la persona puede experimentar ansiedad antes de realizar una adquisición y, una vez concretada, sentir una felicidad intensa. A pesar de esto, esa satisfacción puede ser pasajera y dar paso posteriormente al arrepentimiento.

El ciclo puede terminar con preocupación por las consecuencias del gasto, especialmente cuando llega el momento de enfrentar las obligaciones económicas de la siguiente quincena. De esta manera, una compra que inicialmente produjo bienestar puede terminar generando culpa y presión financiera.

Profeco señaló que las repercusiones no se limitan al bolsillo, ya que la conducta compulsiva puede afectar la vida económica, familiar, laboral y social, particularmente cuando las adquisiciones son innecesarias y se realizan de manera desproporcionada.

Reconocer estos comportamientos permite distinguir entre una compra ocasional y una conducta que puede estar relacionada con la oniomanía. La institución dio a conocer algunos consejos para evitar este consumo compulsivo:

  • Evita comprar cuando sientas tristeza, ansiedad o enojo.
  • Ve de compras en compañía de familiares, amistades o pareja.
  • Haz una lista de lo que realmente necesitas.
  • Establece un presupuesto y apégate a él.
  • Pregúntate si realmente lo necesitas y si puedes pagarlo sin comprometer tus finanzas.
  • Si sientes que no puedes controlar tus compras, busca ayuda profesional.
On City para uso de Inhouse
Compras compulsivas (Imagen Ilustrativa Infobae)

Opciones de tratamiento para la oniomanía

De acuerdo con Profeco, el tratamiento requiere un enfoque integral que atienda tanto los aspectos emocionales como los de conducta. Estas son algunas opciones:

  • Terapia cognitivo-conductual: Permite trabajar las causas emocionales; además, ayuda a identificar y modificar los comportamientos relacionados.
  • Educación y gestión económica: Desarrolla habilidades para administrar tu dinero y adoptar hábitos responsables de consumo y ahorro.
  • Tratamiento psicofarmacológico: En algunos casos, un profesional de la salud puede prescribir el uso de medicamentos para atender síntomas o trastornos asociados.

La oniomanía es un problema que requiere comprensión y atención profesional, por lo que identificarla a tiempo permite romper el ciclo de compras impulsivas y recuperar el control financiero para llevar una vida más equilibrada y tranquila.

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