Cómo quitar el olor a cañería en la cocina: receta fácil y sin usar cloro

El olor a cañería que molesta en la cocina tiene una causa concreta y una solución accesible, documentada por especialistas universitarios, que evita el uso de cloro y otros químicos corrosivos

Fregadero dividido en dos partes: a la izquierda está sucio con restos y esponja usada; a la derecha está limpio con una esponja nueva.
El mal olor en el fregadero tiene una explicación científica documentada por extensiones universitarias de Estados Unidos. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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El mal olor a cañería en la cocina generalmente sale del fregadero, debido a la acumulación de biofilm, una capa de bacterias y residuos orgánicos adherida a las paredes internas de la tubería.

Grasa, restos de comida y jabón quedan atrapados ahí y, al descomponerse, liberan compuestos como el sulfuro de hidrógeno, responsable del olor a drenaje.

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El fenómeno ocurre incluso en cocinas que se limpian con regularidad. El biofilm se forma dentro del tubo, fuera de la vista, y una limpieza superficial de la coladera no siempre llega hasta ahí.

Dos extensiones universitarias de Estados Unidos documentan métodos caseros para resolver el problema sin recurrir al cloro, dependiendo del olor se puede usar bicarbonato de sodio y sal, o bicarbonato de sodio y vinagre.

Vista cenital de manos vertiendo bicarbonato de sodio con una cuchara y vinagre blanco de una botella en el desagüe de un fregadero de metal, creando espuma.
Un problema común en cualquier cocina encuentra respuesta en productos que cuestan menos que un limpiador industrial. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las recetas provienen de la Extensión Cooperativa de Cornell, a través de su oficina del condado de Hamilton, y de la Extensión y Divulgación de la Universidad Estatal e Iowa, mediante su servicio de consultas AnswerLine.

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El método recomendado para un olor moderado: sal y bicarbonato de sodio sin vinagre

La Extensión Cooperativa de Cornell documenta un procedimiento simple para casos de olor moderado, sin necesidad de productos químicos comerciales ni cloro.

El primer paso es verter una taza de bicarbonato de sodio directo en el drenaje, seguida de media taza de sal.

Ambos ingredientes deben caer directo en la coladera, sin diluir previamente en agua.

Una mujer vierte vinagre blanco desde una botella y sal desde un recipiente transparente en el drenaje de un fregadero de acero inoxidable.
Una capa invisible de bacterias se instala en las paredes internas del tubo y resiste el enjuague simple con agua. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La mezcla debe reposar varias horas dentro del tubo, de preferencia toda la noche, sin usar el fregadero durante ese tiempo.

El bicarbonato neutraliza los olores ácidos y básicos, mientras que la sal actúa como agente abrasivo que ayuda a desprender residuos adheridos a las paredes.

A la mañana siguiente, el paso final es enjuagar con dos tazas de agua caliente, que arrastra lo que la mezcla desprendió durante la noche. El procedimiento puede repetirse de forma semanal como mantenimiento preventivo.

Vista trasera de una persona con delantal lavando trastes en un fregadero de cocina. Un bote de basura negro cerrado se ubica junto a gabinetes de madera oscura.
La falta de oxígeno dentro de la tubería crea un ambiente ideal para la descomposición de materia orgánica. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Si el olor es muy fuerte, bicarbonato con vinagre

Para casos donde el olor persiste o es más intenso, la extensión de la Universidad Estatal de Iowa recomienda sumar vinagre blanco a la mezcla en vez de la sal.

El procedimiento consiste en verter media taza de bicarbonato de sodio en el drenaje y agregar después entre media taza y una taza de vinagre blanco. La combinación produce una efervescencia inmediata.

Es necesario cubrir el drenaje durante la reacción, que dura entre 10 y 15 minutos, para que la espuma trabaje hacia el interior del tubo en lugar de escapar por la abertura.

Acercamiento a manos de una persona vertiendo bicarbonato de sodio de una caja de cartón en el orificio del desagüe de un fregadero de acero inoxidable.
Aunque la cocina se limpie con frecuencia, el problema persiste porque ocurre fuera del alcance de la vista. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Al terminar ese tiempo, se enjuaga con agua caliente.

El mismo servicio universitario advierte que el procedimiento puede repetirse si el olor no desaparece en el primer intento, pero no debe aplicarse si en el drenaje hay restos recientes de algún destapacaños comercial.

Este método de limpieza para eliminar el olor a cañería es específico para los drenajes, por su efecto efervescente.

No se debe usar en otros procesos de limpieza, pues ambos ingredientes se neutralizan, de acuerdo con la Profeco.

Infografía sobre el uso de bicarbonato y vinagre blanco en drenajes, dividida en instrucciones de aplicación y límites del método.
El bicarbonato de sodio actúa neutralizando tanto olores ácidos como alcalinos dentro del drenaje. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Por qué huele a cañería la cocina

El olor aparece cuando bacterias colonizan los restos de comida y grasa acumulados en las paredes del tubo, debajo del punto donde llega la vista.

Esa colonia forma una capa protectora que resiste el enjuague simple con agua.

Cuando la materia orgánica se descompone en ese ambiente sin oxígeno, libera gases con olor característico a huevo podrido o a drenaje. El agua corriente arrastra lo que está suelto, pero no penetra la capa adherida al tubo.

Mujer con delantal y jersey lava tabla de cortar de plástico blanca en fregadero de metal con esponja, agua y jabón, cerca de una ventana.
Limpiar el colador del fregadero a diario reduce la cantidad de residuos que llegan hasta la tubería. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La grasa agrava el problema. Al enfriarse dentro de la tubería se solidifica y atrapa más residuos, lo que alimenta a las bacterias y expande la superficie donde se acumula el biofilm.

Métodos libres de cloro

Ninguna de las dos extensiones universitarias recomienda combinar estos procedimientos con cloro. La mezcla de cloro con vinagre o con cualquier ácido doméstico genera gases tóxicos, entre ellos cloro gaseoso.

Estos son métodos de limpieza totalmente libres de cloro.

Fregadero de acero inoxidable con un desagüe atascado por residuos, gotas de agua en la superficie y una mano con guante amarillo.
La acumulación de grasa y residuos son un factor negativo en la tubería. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cómo evitar que el olor regrese

Ambas extensiones coinciden en una serie de hábitos de prevención.

Limpiar a diario el colador o cesto del fregadero evita que restos de comida lleguen hasta la tubería y alimenten nuevas colonias de bacterias.

Vista trasera de una persona trapeando el suelo de baldosas grises de una cocina moderna con gabinetes blancos y electrodomésticos de acero inoxidable, con un perro.
Limpiar constantemente es un método de prevención para que la cocina no acumule olor a cañería y demás malos olores. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Nunca verter grasa o aceite por el desagüe es la segunda recomendación compartida. Al enfriarse, la grasa se solidifica en las paredes del tubo y atrapa otros residuos que después generan mal olor.

Correr agua caliente por el drenaje una vez por semana, incluso sin aplicar bicarbonato ni sal, ayuda a evitar que la grasa se acumule antes de solidificarse por completo.

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